El Gobierno le pidió a Bolivia la liberación de un argentino que está acusado de ser guerrillero de las FARC

Alan Soria Guadalupe
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El gobierno de Alberto Fernández le pidió a Bolivia la liberación de Facundo Morales Schoenfeld, un argentino que está preso desde hace un año, acusado de ser guerrillero de las FARC
Fuente: Archivo

La Cancillería argentina pidió al gobierno de Bolivia que interceda para liberar a un ciudadano argentino detenido en ese país desde la caída de Evo Morales y acusado de ser guerrillero de las FARC. Facundo Morales Schoenfeld cumplió un año detenido y está internado con coronavirus.

"No hay motivos para su detención". Las palabras del canciller Felipe Solá llegaron a los oídos del flamante Ministro de Justicia boliviano, Iván Lima Magne. El Gobierno asegura que Morales Schoenfeld no tuvo un proceso judicial justo durante el gobierno de Jeanine Áñez y que el trato recibido por las fuerzas de seguridad desde su detención puso en riesgo su integridad física.

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Tras su arresto, las fuerzas bolivianas dieron a conocer informes sobre la trayectoria del argentino en FARC. Para el gobierno argentino, sin embargo, la administración Áñez no aportó pruebas de que Morales Schoenfeld haya viajado a Bolivia como parte de la guerrilla.

Designado por el presidente Luis Arce, que asumió hace dos semanas y posibilitó el regreso de Evo Morales a Bolivia tras un año en el exilio, el ministro Lima Magne accedió y pidió que se revea la situación penal de Morales Schoenfeld, de 45 años y supuestamente apodado "Camilo" en la guerrilla. "No encuentro ni un solo elemento o prueba para acusar penalmente a este ciudadano", dijo el funcionario en conferencia de prensa.

Morales Schoenfeld nació en San Miguel, provincia de Buenos Aires, y durante su juventud militó en el Partido Comunista. Según los informes de los organismos de seguridad bolivianos, en 2002 viajó a Colombia e ingresó a las FARC y el año pasado llegó a Bolivia "en calidad de instructor" de la guerrilla. Los documentos señalan que habría sido ideólogo de la columna Teófilo Forero, una de las más violentas de la agrupación.

"Planteamos el caso de la detención del argentino Facundo Molares al presidente Arce. Áñez lo convirtió en un preso político. Hace dos días hablé con el ministro de Justicia, Iván Lima, y ayer declaró que Facundo debe ser liberado, que no hay motivos para su detención", dijo anoche el canciller Solá en su cuenta de Twitter. Y agregó: "Molares fue detenido en noviembre de 2019 y en las 43 páginas que elaboró la fiscalía no hay un solo elemento que justifique esa detención. Está internado en una clínica en La Paz por estar comprometida su salud. Agradecemos al gobierno de Arce por su colaboración".

El jueves pasado, internaron de urgencia a Morales Schoenfeld con coronavirus y está grave. "Lo llevaron de urgencia a Facundo desde la cárcel de Chonchocoro al hospital de Clínicas Miraflores de La Paz en estado delicado. Lo revisaron y dio positivo la prueba de Covid-19. Quedó internado y no sabemos qué va a pasar, esperamos que resista. Facundo tiene que salir libre, sano y regresar a la Argentina", dijo su padre, Hugo Morales, a Télam.

Según la familia, Morales había viajado a Santa Cruz de la Sierra como fotoperiodista para cubrir la crisis que terminó en la renuncia del entonces presidente y en la asunción de Áñez, que nunca fue reconocida como mandatariapor el gobierno de Alberto Fernández.

El caso llegó hasta el propio Evo Morales, que el viernes pidió públicamente que se resuelva la situación penal del argentino y que se habilite la repatriación. "Nos sumamos al pedido que hacen las organizaciones de Derechos Humanos y políticas de Argentina para que, por razones humanitarias y ante la vida en serio peligro, repatrien al fotoperiodista argentino, Facundo Molares, preso político del gobierno de facto", dijo el expresidente.

Tras la asunción de Fernández, la Cancillería inició gestiones con la embajada argentina en La Paz, el consulado en Santa Cruz de la Sierra y con el Ministro de Justicia boliviano, pero no tuvo una respuesta favorable del gobierno de Áñez. La cartera que conduce Solá lamentó la "falta de compromiso del gobierno de facto que no hizo lugar a las gestiones para que fueran respetados los derechos humanos de Morales".

Según informaron las fuerzas de seguridad de Santa Cruz el año pasado, Morales fue detenido mientras estaba internado tras haber recibido un disparo en medio de las revueltas. En ese entonces también lo trataban por una falla renal.

"Fue arrestado y enviado a la cárcel ya en malas condiciones. A su delicada situación actual se le suman esas complicaciones previas, que dieron lugar a reiteradas gestiones para asegurar un tratamiento médico adecuado. Sometido a un proceso judicial irregular y con acusaciones que el Ministerio Público Fiscal nunca acompañó de cargos concretos en su contra, durante su prolongada detención Molares fue transferido de penal y debió soportar que cuatro audiencias para el tratamiento de su caso fueron postergadas y dilataran aún más la situación", argumentó la Cancillería argentina en un comunicado.