Funcionarias de EEUU de visita en Cuba piden al gobierno que libere a los presos políticos

Michelle Marchante/mmarchante@miamiherald.com

Dos funcionarias de alto rango de la administración de Joe Biden pidieron a las autoridades cubanas que liberen a los presos políticos durante una reunión esta semana en La Habana para discutir temas migratorios, incluida la reanudación de los servicios de visa en la embajada de Estados Unidos en la capital cubana.

Según un comunicado emitido por la embajada el jueves, la subsecretaria de Asuntos Consulares del Departamento de Estado, Rena Bitter, “expresó su preocupación a los funcionarios cubanos por la situación de los derechos humanos e instó al gobierno a liberar incondicionalmente a todos los presos políticos”.

A fines de septiembre, Prisoners Defenders, una organización no gubernamental con sede en Madrid, había registrado 1,026 presos políticos y presos de conciencia en Cuba, incluidos muchos participantes en las protestas de julio del año pasado. Es probable que ese número haya aumentado debido a que las autoridades cubanas encarcelaron a varias personas durante las manifestaciones que siguieron a la devastación que dejó el huracán Ian en el oeste de Cuba.

Bitter y la directora del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos, Ur Mendoza Jaddou, viajaron a La Habana esta semana con una delegación para discutir la reanudación del programa para la reunificación familiar cubana, que reinició en agosto. El programa ofrece una ruta acelerada hacia la reunificación familiar, que de otro modo podría llevar varios años.

Los funcionarios también dijeron a sus homólogos cubanos que la embajada reanudaría el procesamiento de todas las solicitudes de visas de inmigración el 4 de enero del próximo año, según el comunicado. Eso incluye las categorías de visa de familiar inmediato, preferencia familiar, visa de diversidad y visa de prometido(a) K, dijo el Departamento de Estado el jueves en una actualización publicada en su sitio web.

En un tuit, Bitter dijo que el reinicio de los servicios de visa y el programa de reunificación familiar “ayudará a facilitar los viajes seguros y legítimos a Estados Unidos”.

Un éxodo migratorio sin precedente reciente de más de 200,000 cubanos que llegaron a Estados Unidos en el año fiscal 2022 ha puesto en marcha una serie de intercambios entre los dos gobiernos, a pesar de sus diferencias políticas y frecuentes enfrentamientos por la situación de los derechos humanos en la isla.

El número de cubanos que llega a la frontera sur de Estados Unidos aumentó notablemente después de que Nicaragua, un aliado cercano de Cuba, levantó los requisitos de visa para los ciudadanos cubanos en noviembre del año pasado. El deterioro de la economía y el aumento de la represión gubernamental han sido citados como factores clave para abandonar la isla por los recién llegados cubanos entrevistados por el Herald.

Pero el gobierno cubano ha culpado a las políticas estadounidenses por el éxodo, afirmando que la Ley de Ajuste Cubano, una ley de 1966 que ayuda a muchos inmigrantes cubanos a convertirse en residentes legales de Estados Unidos, es un factor de atracción. También criticaron el cierre de los servicios consulares en La Habana a fines de 2017. En ese momento, el Departamento de Estado evacuó al personal tras los incidentes aún sin explicación que dañaron la salud de varios oficiales estadounidenses que trabajaban en la embajada. Desde entonces, los cubanos que desean emigrar a Estados Unidos han tenido que pagar el costoso viaje a Guyana para obtener visas en la embajada estadounidense allí.

A Bitter y Jaddou se unieron a otros funcionarios del Departamento de Estado que manejan asuntos cubanos, incluido Benjamin Ziff, jefe de misión de la embajada de Estados Unidos en La Habana, según una imagen de los participantes de la reunión publicada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.

El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, encabezó la delegación cubana, junto a Ernesto Soberón, el director de asuntos consulares y otros funcionarios.

De acuerdo con el comunicado difundido por el ministerio, Cossío “reiteró la importancia de que se reanuden totalmente los servicios migratorios y consulares en la Embajada estadounidense en La Habana, incluido el procesamiento de visas de no inmigrantes”.

La embajada estadounidense dijo que la visita de Bitter se enfocó en la expansión de los servicios consulares en La Habana, pero no mencionó si hay planes para reiniciar la emisión de visas para aquellos que quieran visitar los Estados Unidos ni para reabrir el programa de refugiados en el país, también suspendido durante la administración de Donald Trump.

El Departamento de Estado declinó responder si los funcionarios estadounidenses preguntaron sobre un incidente reciente que involucró a un barco de la guardia costera cubana y una lancha rápida con cubanos que se dirigían a Florida y que dejó siete muertos, incluido una niña de dos años.