A FONDO-México intenta recuperar manuscritos de Cortés robados que salieron a subasta en EEUU

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Una captura de pantalla muestra la página web de la casa de subastas Swann Galleries, que publicó un aviso sobre la venta de una carta del conquistador español Hernán Cortés, con fecha de 1538. El manuscrito robado, que reclama México, fue vendido en Estados Unidos por 32.500 dólares. México Mayo 11, 2021. Swann Galleries/Handout via REUTERS

Por Raúl Cortés Fernández y Drazen Jorgic

CIUDAD DE MÉXICO (Reuters) - En septiembre, una casa de subastas de Nueva York puso a la venta un tesoro poco común: una carta de cinco siglos de antigüedad que revela una intriga política que involucró a Hernán Cortés, el famoso líder de la fuerza española que conquistó lo que hoy es México.

Los papeles de Cortés rara vez llegan al mercado. Se esperaba que el documento de 1521, ofrecido por Swann Galleries, alcanzara entre 20.000 y 30.000 dólares. Iba a ser así, hasta que un intrépido grupo de académicos de México y España ayudó a frustrar la venta.

Buscando catálogos en línea de casas de subastas globales y aprovechando el tesoro fotográfico personal de uno de los investigadores que contenía documentos coloniales españoles, rastrearon su procedencia hasta el Archivo Nacional de México (AGN), el equivalente local de los Archivos Nacionales en Washington. Una imagen de esa carta de 1521 capturada por un proyecto de genealogía desempeñaría también un papel de apoyo.

Es más, los detectives aficionados desenterraron nueve documentos más vinculados a Cortés ofrecidos de 2017 a 2020 por casas de subastas en Nueva York y Los Ángeles, incluidas las conocidas firmas británicas Bonhams y Christie's, que ahora se ha confirmado que faltan en el AGN, dijeron a Reuters funcionarios del archivo con sede en Ciudad de México.

Los funcionarios añadieron que algunos de esos documentos, alguna vez encuadernados en libros curtidos por el paso del tiempo, habían sido extraídos quirúrgicamente como con un bisturí.

"Es escandaloso", dijo una de las detectives, María Isabel Grañén, una destacada figura cultural mexicana y estudiosa de los libros coloniales españoles del siglo XVI. "Estamos muy preocupados, no solamente por este robo sino por todo el robo y saqueo que existe de patrimonio nacional".

Los nombres de los compradores y vendedores de los documentos de Cortés nunca fueron dados a conocer públicamente por las casas de subastas. Tal anonimato es común en una industria cuyos mecenas adinerados aprecian el sigilo.

Swann Galleries, que manejó media docena de papeles de Cortés, negó haber actuado mal. Christie's, que tiene su sede en Londres y que puso dos a licitación, respondió que examina cuidadosamente la procedencia de todos los artículos que pone a subasta. Bonhams, otra firma londinense, subastó una y no quiso hacer comentarios. La casa de subastas de Los Ángeles Nate D. Sanders, que puso un documento de Cortés a la venta, no contestó a una solicitud de comentarios.

El enredo de Cortés llega en un momento de intenso escrutinio al comercio mundial de antigüedades. Países como México están atentos a las casas de subastas en busca de objetos potencialmente robados. Otros están exigiendo la repatriación de las reliquias que se exhiben en museos extranjeros.

Las pesquisas de los académicos han provocado indagaciones policiales en México y en Estados Unidos por parte de la agencia de Investigación de Seguridad Nacional (HSI) del segundo país, según ha revelado el reporteo de Reuters.

Un portavoz de la HSI no quiso hacer comentarios.

La agencia de noticias también es la primera en revelar que la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana ha solicitado la ayuda al Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ, por sus siglas en inglés) para repatriar los 10 manuscritos faltantes, según Alejandro Celorio, consultor jurídico de esa cartera.

"Ya estamos en coordinación con el fiscal federal en el distrito de Nueva York", dijo Celorio.

El DOJ no quiso hacer comentarios.

Por otra parte, Reuters localizó al comprador brasileño de uno de los manuscritos de Cortés supuestamente sustraídos y manejados por Swann Galleries, quien dijo que lo devolvió a la casa de subastas.

Swann Galleries, que tiene su sede en Manhattan, se ha convertido en un actor clave en el drama que se desarrolla. Canceló su subasta programada para el 24 de septiembre de la carta de Cortés del 9 de septiembre de 1521, un día después de que Reuters se comunicó con la firma para consultarle sobre las acusaciones de los investigadores.

La galería dijo que trabaja diligentemente para determinar la procedencia de las antigüedades que subasta. Mantiene registros extensos y coopera plenamente con las fuerzas del orden, dijo Alexandra Nelson, directora de marketing de Swann Galleries. "Mover a sabiendas material robado a través de una casa de subastas es lo más tonto que puede hacer una persona", señaló.

Robert Wittman, un exagente especial que fundó el Equipo de Delitos de Arte en la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, explicó que las grandes casas de subastas no están haciendo lo suficiente para salvaguardar las antigüedades del mundo.

"No están en el negocio de recuperar la propiedad robada o proteger la propiedad cultural", dijo Wittman. "Están en el negocio de comprar y vender".

También está bajo escrutinio el AGN, el archivo más grande de América Latina. Los académicos mexicanos han advertido durante mucho tiempo que los fondos de esa institución con problemas de liquidez son vulnerables al deterioro y al robo.

"No descartamos ninguna hipótesis" sobre cómo se robaron los papeles de Cortés, confesó a Reuters Marco Palafox, director jurídico del AGN. "No descartamos que el responsable de los robos de estos documentos sea un directivo, un trabajador o un usuario".

DETECTIVES AFICIONADOS

La clave para el descubrimiento de los presuntos robos de los papeles de Cortés fue un pequeño grupo de académicos afincados en México.

Entre ellos estaban Grañén, la investigadora de los libros coloniales españoles, y Michel Oudijk, un filólogo holandés de la Universidad Nacional Autónoma de México. También reclutaron a María del Carmen Martínez, una reconocida erudita especialista en Cortés de la Universidad de Valladolid, en España.

Los académicos indicaron que sus sospechas surgieron por primera vez cuando un puñado de cartas firmadas por el conquistador aparecieron repentinamente en subastas en 2017 después de tres décadas sin ventas públicas.

El miniboom comenzó en abril de ese año en Swann Galleries, que promocionaba una carta de Cortés de 1538 dirigida al administrador de sus propiedades como el primer documento de este tipo vendido públicamente desde 1984. "Las cartas de Cortés son bastante escasas en el mercado", anunció la casa de subastas en su sitio de internet.

El documento se vendió por 32.500 dólares, según la página web. No se publicó el nombre del comprador. Pero en 2018, la carta se exhibió en la Biblioteca y Museo Morgan de Nueva York. La institución dijo que no era propietaria de la carta y que era parte de una exposición basada en la colección de manuscritos privados del historiador de arte brasileño Pedro Corrêa do Lago.

Reuters se puso en contacto con Corrêa do Lago el mes pasado para solicitar información sobre el documento.

"He devuelto la carta, adquirida de buena fe, a Swann Galleries", dijo Corrêa do Lago en un correo electrónico. No quiso hacer más comentarios sobre lo que calificó como un "suceso muy extraño y desafortunado".

Swann Galleries se negó a comentar sobre las palabras de Corrêa do Lago.

Bonhams, Christie's y Nate D. Sanders subastaron también cada una un documento de Cortés en 2017, según los académicos y según la información en los sitios web de Bonhams y Christie's.

Nate D. Sanders no respondió a las solicitudes de comentarios. Bonhams rechazó pronunciarse.

Christie's señaló que dedica "recursos considerables a investigar la procedencia y autenticidad" de los objetos subastados y que "no comenta sobre las investigaciones en curso".

CONEXIÓN MORMONA

Los investigadores dijeron que alertaron a las autoridades mexicanas del área de patrimonio en 2018 y 2019 sobre sus sospechas a medida que seguían apareciendo nuevos manuscritos de Cortés a subasta, incluidos cuatro en 2019.

Cuando salieron a la luz dos más en 2020, y aún sin la intervención del Gobierno, los académicos iniciaron su propia investigación cerca de mediados de año.

Uno de los miembros del grupo se puso en contacto con Martínez, la académica española, para pedir ayuda. Martínez no solo es una destacada experta en Cortés, sino que había tomado miles de fotografías de manuscritos de AGN que documentan su administración colonial durante dos viajes a Ciudad de México en 2010 y 2014.

Los académicos rápidamente compilaron una lista de nueve documentos que habían sido ofrecidos a subasta desde 2017. Un décimo iba a ser vendido por Swann Galleries el 24 de septiembre de 2020: una misiva de 1521 dirigida a Cortés por algunos aliados implorando que evitara a un emisario de la corona española que intentaba despojarlo de sus poderes.

A Martínez le sonó familiar. Al estudiar detenidamente sus fotos, encontró una coincidencia. El documento en el sitio web de Swann Galleries era idéntico a uno que había fotografiado en AGN años antes, hasta la cursiva del calígrafo y un pequeño trozo de pergamino en forma de triángulo que faltaba en el margen izquierdo.

En total, Martínez había tomado imágenes de ocho de los 10 manuscritos supuestamente robados del archivo nacional de México.

"Realmente en el siglo XXI no deberíamos tener situaciones de este tipo", dijo Martínez a Reuters.

Los investigadores hicieron públicas sus preocupaciones a principios de septiembre. Swann Galleries canceló su venta del 24 de aquel mes tras las consultas de Reuters.

Palafox, el director jurídico del archivo, dijo que el AGN no se comunicó con la casa de subastas de Estados Unidos para detener la venta porque no pudo establecer rápidamente, más allá de las fotos de Martínez, que el manuscrito de 1521 y otros faltaran, de hecho, en su colección.

El AGN alberga cientos de miles de documentos, pero solo alrededor del 40% han sido catalogados, dijo Palafox. "En el otro 60% no sabemos qué hay", dijo.

En busca de ayuda, el personal del archivo recurrió a las imágenes en microfilm grabadas en el AGN en 1993 por la Sociedad Genealógica de Utah, un brazo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. La organización sin fines de lucro, ahora conocida como FamilySearch, ha fotografiado archivos en todo el mundo para ayudar a los mormones y otras personas a rastrear su ascendencia.

Dentro de ese microfilm, detalló Palafox, el personal de AGN encontró imágenes de nueve de los 10 manuscritos que habían salido a subasta; se encontró solo una descripción escrita del décimo. A partir de ahí, los empleados de AGN identificaron dónde deberían haberse guardado esos papeles en sus pilas de documentos. Todos faltaban, reveló Palafox, algunos cortados limpiamente de los volúmenes de la época colonial.

En octubre, Palafox explicó que había realizado una videollamada con investigadores estadounidenses. Les mostró imágenes de los documentos de Cortés de los sitios web de las casas de subastas junto con los de los microfilmes de 1993 y las fotos de Martínez para mostrar las similitudes.

"Esto fue suficiente para llamar su atención", relató.

Una fuente de alto nivel de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México dijo a Reuters que el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Estado de Estados Unidos, así como una de las oficinas del fiscal federal en el estado de Nueva York, estaban trabajando para recuperar los documentos. Las autoridades estadounidenses no quisieron hacer comentarios.

El Departamento de Estado dijo que no puede comentar sobre "casos específicos de aplicación de la ley", pero que el Gobierno estaba comprometido a combatir el robo y el tráfico de patrimonio cultural.

Palafox contó que los fiscales federales mexicanos también iniciaron una investigación. La oficina del Fiscal General de la República no contestó de inmediato a una solicitud de comentarios de Reuters.

Wittman, el exagente del FBI, apuntó que los investigadores estadounidenses probablemente citarán a las casas de subastas para identificar a los vendedores y las personas que transportaron los documentos. La estrategia, consideró, es seguir la cadena hasta llegar a los presuntos ladrones en México.

(Reporte de Drazen Jorgic y Raúl Cortés Fernández; reporte adicional de Matt Spetalnick en Washington; Editado por Marla Dickerson; Editado en español por Javier López de Lérida)