EuroPride comienza con alta tensión por un posible veto de la Marcha del Orgullo

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Belgrado, 12 sep (EFE).- El festival EuroPride 2022 ha comenzado este lunes en Belgrado con diversos actos, pero sobre todo una alta tensión ante la esperada prohibición oficial de su principal acto, la Marcha del Orgullo Europeo -el mayor evento anual de la comunidad LGTB+ en Europa- convocada para el próximo sábado.

Con el izamiento de la bandera arcoiris ante la sede del Gobierno se abrió hoy el festival del Orgullo Europeo que incluirá hasta el próximo domingo más de 130 conciertos, conferencias sobre los derechos humanos, exposiciones y otros eventos sobre la comunidad LGBT+ en diferentes salas de la capital serbia.

Pero hoy persistía la incógnita sobre la celebración de la controvertida manifestación central, el desfile en el centro de Belgrado, previsto para el día 17, después de que el presidente del país, Aleksandar Vucic, se manifestara en contra de permitirlo en estos momentos.

PROTESTAS EN CONTRA

Hace ya tres años que Belgrado fue elegida para ser sede del Europride 2022 y convertirse así en la primera ciudad de la Europa del sureste en acoger este evento a pesar de la fuerte oposición de una parte de la población, que enfrenta a los defensores del Orgullo Europeo en una radicalización acentuada por la guerra en Ucrania.

Sobre todo de los tradicionalistas, la extrema derecha y la influyente Iglesia Ortodoxa Serbia han organizado varias manifestaciones multitudinarias en contra de la celebración.

La última de ellas tuvo lugar ayer, domingo, víspera del inicio del festival, con miles de personas que protestaron en las calles de Belgrado contra la "violación de la moral pública" y "la ideología LGTB", y exigieron la prohibición de la marcha.

Además de iconos, cruces, y banderas religiosas y serbias, los manifestantes, entre ellos popes ortodoxos y motoristas rockeros, enarbolaba fotos del presidente ruso, Vladimir Putin.

"Que nadie venga de fuera a imponernos su visión del mundo y su modo de vida", declaró ante la muchedumbre el patriarca serbio Porfirije.

El día anterior, sábado, Vucic tuvo palabras críticas hacia los manifestantes: "No entiendo la increíble irresponsabilidad de aquellos que de un tema poco importante, o importante sólo para una parte de nuestra sociedad, han creado una 'cruzada' sin pensar cuánta carga han puesto sobre la espalda de su Estado", dijo.

La Policía tiene tiempo hasta la tarde de mañana, martes, para decidir si veta el desfile del Orgullo Europeo, después de que el propio Vucic se pronunciara por la prohibición, aduciendo riesgos de desestabilización.

Otros, como el partido opositor y nacionalista Movimiento Serbio Dveri, argumentan su rechazo radical al Europride no solo por considerar que hiere sus valores tradicionales, sino también como parte de su escepticismo hacia Occidente.

Defender a la comunidad LGTB+ "es un tipo de nueva ideología totalitaria que se impone a la sociedad serbia sin la legitimación democrática" a través de las ongs y "condicionamientos de la UE", dice a Efe Andrej Mitic, secretario internacional de Dveri.

"Estamos en contra de la reclamación política de matrimonios homosexuales que ahora trae el EuroPride(...)", añadió.

Este jurista y filósofo dice creer que las reclamaciones de la comunidad LGTB+ son "parte de una amplia agenda de la OTAN, una presión política sobre Serbia" para que reconozca la independencia de su antigua provincia de Kosovo e imponga sanciones a Rusia.

Ahora "impone el EuroPride, el primero en un país ortodoxo", para "doblegar" a Serbia, señala.

NO RENUNCIAN AL DESFILE

No obstante, los organizadores del EuroPride están decididos a celebrar la marcha, y dicen esperar que unas 15.000 personas de diversos pases participen en ella.

"Para mí es una victoria cuando sé que al menos un niño del interior que apenas empieza a tener noción de sí mismo y de que es parte de la comunidad LGBT, ve que no está solo, que hay alguien que celebra su existencia y protesta por su futuro", dijo a Efe Filip Vulovic, uno de los activistas organizadores.

Asegura que la actual tensión se debe "al aumento de la putinofilia" así como "al prefijo 'Euro'" en el evento, al recordar que desde 2014 los desfiles del 'orgullo gay' se celebraron en Belgrado sin problemas.

"Como si comenzara una lucha entre el Este y Occidente en Serbia, lo cual es un absurdo ya que nosotros desde hace años sólo luchamos por la igualdad", subrayó el activista.

Según los sondeos, Putin es hoy el líder extranjero más popular en Serbia -sobre todo entre los ultranacionalistas- y el 80 % de los ciudadanos es contrario a sancionar a Moscú por su invasión de Ucrania, como ha hecho la Unión Europea (UE) y EE.UU.

El apoyo a la UE ha caído al 34 %, su nivel más bajo hasta ahora, y el 51 % se muestra contrario a integrarse en el club comunitario.

Snezana Stanojevic

(c) Agencia EFE