España ratifica entrega de Ancira, "Rey del acero" mexicano

ARITZ PARRA
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MADRID (AP) — El expresidente de Altos Hornos de México, Alonso Ancira, conocido como el “Rey del acero”, se encuentra a un paso de ser extraditado a su país para responder por los presuntos los delitos de corrupción y blanqueo.

El máximo órgano de la Audiencia Nacional de España rechazó el viernes por unanimidad el recurso de súplica que había presentado Ancira. La extradición quedó así pendiente de un sólo trámite, que el gobierno español refrende la decisión judicial.

Ancira, que también posee nacionalidad estadounidense, estaba en libertad provisional después de abonar una fianza de un millón de euros tras su detención, en mayo del año pasado, en un aeropuerto de las Islas Baleares, en el mar Mediterráneo.

La justicia mexicana, que emitió la orden internacional de captura, investiga cuatro transferencias realizadas en 2012 por un total de 3,4 millones de dólares desde cuentas de Altos Hornos de México a la empresa Tochos Holding, vinculada al exdirector general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya.

Lozoya, quien dirigió Pemex entre 2012 y 2016 en coincidencia con el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto, también fue detenido en España y extraditado en julio de este año a México.

La investigación llegó hasta Ancira a raíz de una denuncia de Pemex relacionada con un supuesto sobreprecio de unos 500 millones de dólares en la venta de una planta de fertilizantes en 2013 a Altos Hornos de México.

El tribunal dijo que Ancira cooperó en el blanqueo de capitales de Lozoya, “pagando por adelantado” para que cuando éste se hiciese cargo de Pemex “la contrapreste mediante la adquisición de una empresa obsoleta e inoperativa por un precio tres veces mayor del que realmente vale en el mercado, perjudicando con ello, además, los intereses públicos”.

Los jueces españoles señalaron que la entrega a México procede puesto que los delitos por los que se lo persigue lo son tanto en España como en su país. El tribunal también descartó los argumentos de la defensa de que los hechos prescribieron y de que Ancira es un perseguido político.