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Escocia lanza ley contra delitos de odio; detractores advierten que daña libertad de expresión

El primer ministro de Escocia, Humza Yousaf, habla durante la sesión de preguntas al primer ministro en el Parlamento escocés en Holyrood, Edimburgo, Escocia, jueves 28 de marzo de 2024. (Jane Barlow/PA via AP)

LONDRES (AP) — Una nueva ley entró en vigor el lunes en Escocia contra los discursos de intolerancia, elogiada por algunos pero criticada por otros que afirman que sus amplias disposiciones podrían penalizar opiniones religiosas o chistes de mal gusto.

La escocesa Ley de Delitos de Odio y Orden Público tipifica como delito incitar al odio con conductas amenazadoras o abusivas en función de características como la edad, la discapacidad, la religión, la orientación sexual y la identidad transgénero. El odio racial ya fue prohibido por una ley de 1986.

La pena máxima es de siete años de prisión.

La ley no prohíbe específicamente el odio hacia las mujeres. El gobierno escocés afirma que esta cuestión se abordará en una futura ley contra la misoginia.

La ministra escocesa de Víctimas y Seguridad Comunitaria, Siobhian Brown, declaró que la nueva ley ayudará a construir “comunidades más seguras que vivan libres de odio y prejuicios”.

“Sabemos que el impacto en quienes reciben agresiones físicas, verbales o en línea puede ser traumático y cambiarles la vida”, dijo. “Esta ley es un elemento esencial de nuestro enfoque más amplio para hacer frente a ese peligro”.

Los críticos sostienen que la ley tendrá un efecto amedrentador sobre la libertad de expresión, haciendo que la gente tenga miedo de expresar sus opiniones. La ley fue aprobada por el Parlamento escocés hace casi tres años, pero su aplicación se vio retrasada por las disputas.

Peter Tatchell, un veterano activista de derechos humanos, afirmó que la ley era bienintencionada pero imprecisa, ya que se basaba en una “interpretación subjetiva” de lo que constituye abuso y permite que la gente denuncie presuntas ofensas de forma anónima.

El gobierno de Edimburgo, dirigido por el Partido Nacional Escocés, afirma que la ley incluye protecciones a la libertad de expresión, incluyendo una garantía específica de que la gente puede seguir “ridiculizando o insultando” a la religión.

“El umbral de penalidad de los nuevos delitos es muy, muy alto”, sostuvo el primer ministro Humza Yousaf. “La conducta tiene que ser amenazadora o abusiva y estar destinada a suscitar el odio”.

La autora de “Harry Potter”, J.K. Rowling, que ha calificado la ley de “ridícula”, se encuentra entre quienes advierten que podría usarse para silenciar a las conocidas como feministas “críticas de género”, que argumentan que los derechos de las mujeres trans no deben darse a expensas de aquellas que nacen biológicamente como mujer.

En una serie de publicaciones en X, Rowling se refirió a varias mujeres trans prominentes como hombres. La confusión de género podría ser un delito según la nueva ley en algunas circunstancias.

“Actualmente estoy fuera del país, pero si lo que he escrito aquí se considera un delito según los términos de la nueva ley, espero ser arrestada cuando regrese al lugar de nacimiento de la Ilustración escocesa”, escribió Rowling.