Escenario: un reimpulso al cambio de actitud que busca Francisco

Elisabetta Piqué
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ROMA.- Siendo arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, contrario al matrimonio gay -porque el matrimonio es entre hombre y mujer-, detrás de bambalinas decía que era mejor hablar de ley de convivencia civil porque era justo reconocerle a las parejas homosexuales y a sus familias tutelas jurídicas, como los derechos a salud y reconocimiento en temas de herencia y demás. Pero es la primera vez que un papa con todas las letras y ante una cámara reclama una ley de convivencia civil porque "los homosexuales tienen derecho a estar cubiertos legalmente".

Aunque esta afirmación, aparecida en el documental Francesco, que tuvo su estreno mundial hoy en el Festival de Cine de Roma, cayó como una bomba mediática, especialmente en Estados Unidos, en verdad no lo es tanto. Sobre todo si se tiene en cuenta que el catecismo de la Iglesia católica afirma que hay que respetar y no discriminar a las personas homosexuales y que el Papa siempre dijo que hay que integrarlos, acogerlos y acompañarlos. Por eso tampoco significa una ruptura con enseñanzas previas o un cambio de la doctrina de la Iglesia católica, sino que reafirma ese impulso pastoral y ese cambio de actitud que busca Francisco que, como explicó más de una vez, quiere una "Iglesia en salida", que funcione como hospital de campaña después de la batalla y que cure las heridas de todos, especialmente los descartados y excluidos.

El Papa pidió una ley de convivencia civil para los gays: "tienen derecho a estar cubiertos legalmente"

Desde el principio de su pontificado, Francisco manifestó su cercanía a todos, especialmente quienes se sintieron en su momento discriminados por actitudes homofóbicas. En julio de 2013 sorprendió al mundo, en el vuelo de regreso de su primer viaje internacional a Brasil para la Jornada Mundial de la Juventud, al afirmar "si una persona es gay, busca el Señor y tiene buena voluntad ¿quién soy yo para juzgar a un gay?". Ya esa frase significó un giro copernicano en cuanto a la actitud de un Pontífice frente a un tema antes considerado a todas luces "tabú" y ya no.

El Papa ya recibió en audiencia a parejas homosexuales e incluso transexuales y ya había dicho en otras ocasiones que sus familias deben integrarse -"las personas homosexuales tienen derecho a estar en la familia, las personas con una orientación homosexual tienen derecho a estar en la familia y los padres tienen derecho a reconocer ese hijo como homosexual, esa hija como homosexual", aseguró, en una entrevista con Valentina Alazraki, de Televisa de 2019-. En el documental Francesco dio un paso más allá. "Lo que tenemos que hacer es una ley de convivencia civil, tienen derecho a estar cubiertos legalmente", sostuvo, algo nunca antes dicho por un Pontífice frente a una cámara.

Porque en verdad Francisco ya se había expresado de la misma manera en un libro-entrevista con el intelectual francés Dominique Wolton, que se publicó en 2017. Consultado entonces sobre la posibilidad de matrimonio para parejas del mismo sexo, el Papa contestó: "llamémoslas 'uniones civiles', no hagamos bromas con la verdad".

De hecho, más de una vez Francisco aclaró que "no puede haber confusión entre la familia querida por Dios y cualquier otro tipo de unión", tal como explicó en 2016 en un discurso ante la Rota Romana. Entonces volvió a explicar que "el matrimonio entre hombre y mujer" debe ser diferenciado de otras uniones. "El Papa siempre insistió en que el matrimonio es heterosexual, mientras que las uniones civiles son otra cosa", explicó un analista.

Tal como recordó el Corriere della Sera, en los últimos años diversos cardenales y personalidades cercanas al Papa sostuvieron la misma línea. Se pronunciaron en favor de un reconocimiento de las uniones civiles, por ejemplo, el cardenal alemán Walter Kasper, el cardenal italiano Gualtiero Bassetti, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana y el obispo Marcello Semeraro, recientemente nombrado al frente de la Congregación para las Causas de los Santos, en reemplazo del cardenal Angelo Becciu.

La ultima vez que el Papa se manifestó cercano a los homosexuales fue el 17 de septiembre pasado, cuando al final de una audiencia general saludó a familiares de personas LGBT de una asociación italiana llamada "Tenda di Gionata", diciéndoles: "El Papa ama a sus hijos así como son porque son hijos de Dios".