Enviado especial de Ucrania para América Latina quiere contrarrestar la desinformación de Rusia

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El gobierno de Ucrania nombró recientemente a un representante especial cuyo objetivo principal es contrarrestar la desinformación rusa sobre la guerra que llega a las audiencias de la región, dijo el embajador Ruslan Spirin al Miami Herald y el Nuevo Herald en una entrevista exclusiva.

Spirin, nombrado representante especial para América Latina y el Caribe en agosto, instó a los gobiernos y ciudadanos de la región a buscar información “alternativa” para contrastar el contenido publicado por los medios rusos RT y Sputnik, cuyas plataformas en español tienen millones de espectadores en América Latina, lo que ha generado preocupación en Estados Unidos.

“Están lanzando desinformación y propaganda, son expertos, saben manipular a su gente, y están dando esa misma información en seis idiomas, gastando millones de dólares para promover una imagen que no es correcta”, dijo el enviado especial en una videollamada desde Kiev el miércoles.

Durante la entrevista conducida en español, también agradeció a los países latinoamericanos que votaron en Naciones Unidas para condenar a Rusia por invadir Ucrania y han apoyado financieramente a los más de ocho millones de refugiados ucranianos. Pero también les pidió que cortaran el comercio con Rusia y retiraran su dinero de los bancos rusos para que no terminen financiando la guerra.

Si bien muchos países latinoamericanos votaron para condenar la invasión rusa de Ucrania en las Naciones Unidas, no han impuesto sanciones a Rusia o cancelado acuerdos comerciales.

Spirin, un diplomático experimentado que ha ocupado altos cargos en el gobierno y fue embajador en México hasta 2020, también tuvo cuidado de no criticar a países como Cuba, cuyos medios estatales han difundido desinformación rusa. Él dijo que cree que es el resultado de la presión del presidente de Rusia, Vladimir Putin, sobre el gobierno de la isla, que tiene una deuda pendiente con Rusia.

“Respecto al gobierno cubano, por supuesto que nos gustaría que nos apoyara en los organismos internacionales, en la ONU”, dijo Spirin. Si bien Cuba se negó a votar en contra de una resolución de la ONU que condenaba la invasión de Ucrania en marzo, luego votó en contra de expulsar a Rusia del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

“Entendemos que Rusia tiene mucha influencia allí [en Cuba] por la deuda, pero los países del mundo están apoyando la paz en lugar de los agresores ocupantes”, dijo. “Y estoy seguro de que el pueblo de Cuba está apoyando lo mismo”.

También pidió a las autoridades cubanas que buscaran más información sobre lo que está sucediendo en el terreno.

“Estamos diciendo la verdad, y para eso no necesitamos gastar millones”, dijo.

Embajador Ruslan Spirin, representante especial de Ucrania para América Latina y el Caribe.
Embajador Ruslan Spirin, representante especial de Ucrania para América Latina y el Caribe.

Para Spirin, la verdad que su gobierno quiere que el público sepa es la de un país que lucha a muerte para expulsar a los invasores “bárbaros” y cuyo ejército está dando la vuelta al conflicto a pesar de las expectativas iniciales de una derrota a manos de una fuerza rusa mucho más formidable.

“Lo que Rusia trató de conquistar durante cuatro meses, el ejército ucraniano lo recuperó en cuatro días”, dijo, hablando de la última contraofensiva ucraniana que permitió a sus tropas recuperar cientos de kilómetros de territorio y alrededor de 300 pueblos y ciudades en la región de Járkov.

Más importante aún, dice, no es solo la independencia de Ucrania lo que está en juego.

“Estamos defendiendo nuestras familias y nuestra tierra y estamos defendiendo también los territorios de Europa, porque algunos diputados rusos dicen ahora que ya están dispuestos a conquistar a otros países y eso es una amenaza global,” dijo Spirin. “Nosotros estamos defendiendo aquí en Ucrania todo el sistema de seguridad internacional, estamos defendiendo a todo el mundo contra el mal global”.

Es una guerra “entre la civilización y la barbarie, la dictadura policial de Rusia y la democracia que surgió en Ucrania”, agregó el embajador antes de relatar algunos de los horrores cometidos por las tropas rusas durante la guerra en Bucha y otras localidades ucranianas, en muchos casos confirmados por medios extranjeros y organizaciones de derechos humanos.

“Han cortado narices y orejas, matado a personas que tenían las manos atadas, violado a niños frente a sus padres”, dijo.

El diplomático ucraniano también denunció los ataques rusos a la infraestructura civil, incluidos los hospitales de maternidad, las escuelas, las iglesias y los centros comerciales.

“La alarma aérea suena varias veces al día, y debemos bajar a los sótanos a escondernos en lugares seguros porque nos puede caer una bomba o un misil encima de nuestras cabezas”, dijo. “Pero ya no tenemos miedo; estamos cansados de tener miedo. Seguimos trabajando y seguimos viviendo nuestras vidas”.