Endemoniados; los Diablos Rojos vuelven a imponerse a los Yankees

CIUDAD DE MÉXICO, marzo 26 (EL UNIVERSAL).- Los fuegos artificiales terminaron por iluminar el pedazo de historia que se escribió en el libro del beisbol mexicano. Y fue con letras doradas, igual que el camino de cada una de las franquicias que le obsequiaron al fanático de la pelota 51 outs llenos de magia. Los Diablos Rojos sacaron la escoba y barrieron a los Yankees de Nueva York, tras superarlos en el segundo juego (8-5) de esta histórica serie de exhibición.

La franquicia más ganadora de México pegó dos palos de cuatro esquinas y se llevó todo.

Los neoyorquinos, con el orgullo tocado después de un domingo incómodo ante el quemante sol de la capital mexicana, salieron a buscar el encuentro desde el primer inning.

José Treviño, quien se fue del encuentro de 2-2 con dos impulsadas, le puso número a la casilla de los Mulos de Manhattan.

Sin embargo, el poder escarlata despertó ante un pitcher mexicano Luis Serna que dominó dos innings, pero se desplomó en el tercero.

Se llenó la casa de Diablos y de caballito Juan Carlos Gamboa rompió el cero. Fue entonces que llegaron los fuegos artificiales. Diosbel Arias, jornonero cubano de 27 años, estiró los brazos y pegó un Grand Slam que hizo saltar a la gente de los asientos en el estadio Alfredo Harp Helú.

El pitcheo neoyorquino se mostró descontrolado y débil. Colocó a Rio Ruiz y José Briceño en las bases, para que el Haper Gamboa los remolcara con monstruoso palo de cuatro esquinas hacia el jardín derecho.

Una entrada bastó para que la novena escarlata se hiciera con la victoria, pese a los esfuerzos de los Bombarderos del Bronx, que pasado mañana arrancan la temporada regular de las Grandes Ligas, en casa de los Astros.

Giancarlo Stanton, gran figura de los Yankees, se fue del Harp Helú con cero hits en seis turnos, muestra del ímpetu de unos Diablos Rojos del México que barrieron a los neoyorquinos.

Dato

3 cuadrangulares del México en la serie.