Encuentran el antídoto para una de las especies más venenosas del mundo

La cubomedusa predominan en Darwin y el norte del estado de Queensland, Australia. (Getty Images).

Viajar a Australia es un sueño para muchísima gente y los que se aventuran a cruzar al otro lado del mundo reciben dos tipos de recomendaciones salidas de la infalible sabiduría popular: “Cuidado con lo que llevas en el equipaje”, consejo probablemente inducido por el programa televisivo, ‘Control de Aduanas’, que muestra los problemas en los que se meten los viajeros que incumplen con las férreas normas para entrar en el país. O “atento a los ‘bichos’, que son los más venenosos del mundo”, recomendación de lo más acertada si se considera que hay decenas de especies que pueden acabar con la vida de los humanos en cuestión de segundos.

Precisamente, una de las especies más mortíferas del mundo se encuentra en Australia. Se trata de la ‘avispa de mar’, también conocida como cubomedusa y que se encuentra en la zona norte de país (Darwin y Queensland). Científicos de la Universidad de Sydney le han dado una buena noticia a aquellos que se aventuran a viajar al país oceánico, ya que han descubierto el antídoto para neutralizar el veneno de la picadura de esta especie marina que porta ponzoña suficiente como matar a 60 personas.

La necrosis en la piel es una de las causas de la picadura de la cubomedusa. (Getty Images).

En caso de sufrir un ataque, la necrosis en la piel es instantánea. Si la dosis es suficientemente generosa, ésta provoca una parada cardíaca en pocos minutos. Algunos portales online hablan de que las cubomedusas han sido responsables del fallecimiento de casi seis mil personas desde 1954. Éstas cuentan con 24 ojos y 15 tentáculos, de hasta tres metros de largo cada uno, que están cubiertos por medio millón de dardos microscópicos y venenosos. La rapidez de la sustancia es tal, que en pocos minutos el sistema cardiovascular colapsa mientras que el sistema nervioso y las células de la piel también se ven afectados.

Dicen que la picadura es comparable a una quemadura de planchadora de ropa ardiendo y que a veces es tal el dolor que antes de que se pare el corazón, la persona se ahoga. Este tipo de casos se producen cuando la medusa desprende todo su veneno; hay otras ocasiones en las que la persona sobrevive y lo máximo que ocurre es un dolor que dura semanas y una cicatriz.

Las cubomedusas poseen alrededor de 15 tentáculos y 24 ojos. (Getty Images).

Los investigadores australianos dicen haber encontrado la fórmula para minimizar los daños de esta mortífera especie. Afirman que si su antídoto se aplica antes de 15 minutos, los síntomas que provoca la picadura en la piel quedan reducidos. Para ello, tomaron millones de células humanas y de las que eliminaron un gen distinto en cada una. Aplicaron el veneno y comprobaron qué células sobrevivieron

“Es la primera disección molecular en la que este tipo de veneno funciona, y posiblemente se aplique a otros venenos”, afirmó a The Guardian el autor del estudio, Raymond Lau.

Según declaró, este antídoto frena la necrosis en la piel, las cicatrices y el dolor. En cambio agregó que es necesario realizar más estudios para comprobar que también puede evitar el paro cardíaco. El estudio fue publicado en la web de Nature Communications.