Elecciones en Ecuador: cinco claves que explican la remontada histórica de Lasso

Daniel Lozano
·4  min de lectura
Lasso, anoche, tras su contundente triunfo
Angel Dejesus

CARACAS.- “Hoy es un día de celebración, la democracia ha triunfado y han optado por un nuevo rumbo muy diferente a los últimos 14 años en el Ecuador”. Guillermo Lasso festejó ante sus seguidores un triunfo electoral que en febrero, tras una primera vuelta que superó a duras penas y por sólo 32.115 votos, parecía imposible. Estas son las claves de su remontada histórica, de más de 32 puntos porcentuales.

Campaña nueva bajo el lema del reencuentro.

“Hizo una campaña casi perfecta”, resume el analista Matías Abad. Bajo el eslogan del reencuentro, el equipo de Lasso “ejecutó correctamente la estrategia de ampliar su base de votantes”, añade Abad. No sólo los jóvenes, atraídos por la frescura diseñada por los gurús del 2.0 Crudo Ecuador, sino también la clase media, catalizadores y multiplicadores a través de las redes sociales de los mensajes espontáneos y creativos de su candidato. Lasso rompió el corsé de su ideología conservadora y de su pertenencia al Opus Dei para abrirse a colectivos feministas, ecologistas, LGTBI y movimientos sociales. La conexión que no existió antes se fortaleció día a día con su nuevo discurso liberal. “No puedo imponer mis creencias”, repitió Lasso en diversas ocasiones. “Fue un cambio radical, tanto en la campaña como en su forma de actuar”, concluye Michel Levi, coordinador del Centro Andino de Estudios Internacionales.

Un meme: #AndrésNoMientasOtraVez.

Pocas veces en una campaña una frase caló con tanta profundidad en la sociedad hasta convertirla en un calvario para Andrés Arauz, que le “desenfocó y le obligó a ocupar su tiempo, concentración y recursos en desvanecer el supuesto malentendido” que provocó la frase de Lasso, asegura Abad, profesor de Estudios Globales en la Universidad de Azuay. La coletilla, amplificada por el humor popular, vino acompañada de otros símbolos, como los zapatos rojos con los que debutó en Tik Tok a ritmo del Bad Boy de Michael Jackson. Arauz se vio obligado a jugar a la contra, lo que forzó un error tras otro, agrandado por la campaña sucia que surgía de entre sus propias filas.

El momento en el que Arauz admitió su derrota
RODRIGO BUENDIA


El momento en el que Arauz admitió su derrota (RODRIGO BUENDIA/)

El rechazo a Rafael Correa.

La sombra del expresidente, invencible electoralmente desde 2007, sobrevoló durante toda la campaña. El prófugo de la justicia ecuatoriana, convertido en exiliado de lujo en Europa, asesor principal de Nicolás Maduro y estrella de la televisión de Vladimir Putin, frenó con sus constantes apariciones los intentos de su delfín Arauz de crecer por cuenta propia. “No es un final, sino un comienzo”, parafraseó finalmente el expresidente a su delfín, dando marcha atrás a la inconsistente tesis del fraude. “La amenaza que presentaba su regreso y su perpetuación en el poder hizo pensar a más de uno la ventaja de votar por Lasso o votar nulo”, reflexiona Levi, que además está convencido de que Ecuador sentía una necesidad de cambio de estilo de gobierno: “De alguien que no venga o haya tenido que ver con el gobierno pasado. Romper la cadena de 14 años que hemos vivido y experimentar algo diferente”.

Rafael Correa
Rafael Correa


Rafael Correa

El voto de los indígenas.

“Definitivamente una clave para Lasso fue el surgimiento de una izquierda alternativa al correísmo, sobre todo a través del movimiento indígena, y su rechazo a la candidatura de Arauz. Parece que los votantes de Yaku Pérez decidieron optar por Lasso en la segunda vuelta o anular su voto. Pero pocos escogieron el candidato del ex presidente Correa”, vislumbra el analista John Polga-Hecimovich,quien destaca que el voto nulo superó al voto de Arauz en cinco provincias (Azuay, Bolívar, Cotopaxi, Chimborazo y Tungurahua) y se acercó en otras cuatro (Cañar, Napo, Pastaza y Zamora Chinchipe). -Los errores de Arauz. “No fue un candidato ágil y realizó errores de campaña”, asegura el profesor Polga-Hecimovich.

La neutralidad de Lenín Moreno.

Arrinconado por la crisis económica y por la pandemia, el presidente saliente abandonará su cargo en mínimos históricos, con porcentajes muy elevados de desaprobación. La campaña de Arauz intentó vincularle a Lasso, pero no lo consiguió gracias a que Moreno evitó cualquier relación con los candidatos. Un apoyo que hubiera sido perjudicial para los intereses de quien sí era su favorito frente al sucesor de su gran enemigo, Rafael Correa.