El yerno de Trump entró a Harvard tras una donación de 2.5 millones de dólares en 1998

A veces, para acceder a la universidad en Estados Unidos un cheque con muchos ceros vale más que una boleta de calificaciones colmada de dieces.

Algunos jóvenes se esfuerzan por años y de modo intensivo para lograr las calificaciones excelentes y cualidades meritorias indispensables para ser admitidos en las universidades de élite estadounidense, entre ellas las conocidas como Ivy League. Otras personas se involucran en elaborados esquemas, entre ellas celebridades del espectáculo, como fue el caso recientemente denunciado en el que cerca de 50 padres participaron en fraudes para lograr de modo ilegal el acceso de sus hijos a universidades, como informó la cadena CNN.

Jared Kushner, yerno y asesor del presidente de EEUU, Donald Trump. (AP)

Y algunos, simplemente, tienen padres multimillonarios que consiguen,  vía interesadas e ingentes donaciones económicas, la admisión de sus hijos en esas prestigiosas instituciones de educación superior. Una situación que puede ser cuestionada éticamente pero que sería, a diferencia de la conspiración denunciada, totalmente legal.

Ese sería el caso de Jared Kuchner, yerno de Donald Trump y esposo de su hija Ivanka quien, de acuerdo a una investigación de Daniel Golden destacada recientemente por el portal ProPublica tuvo una muy efectiva manera  de ingresar a la Universidad de Harvard.

En el libro con el muy ilustrativo título de ‘El precio de admisión: cómo la clase dirigente de Estados Unidos compra su entrada a universidades de élite y quién es dejado afuera de sus puertas” Golden contó en 2006 la historia de cómo un entonces oscuro estudiante fue admitido en Harvard luego de que su acaudalado padre le donó a esa universidad 2.5 millones de dólares en 1998.

El joven era Kushner, hoy parte de la familia Trump y asesor del presidente, aunque al momento de la revelación de Golden, en 2006, muy pocos se habrían imaginado que Kushner llegaría a convertirse en una figura de sustantivo poder, influencia y controversia en la política de Estados Unidos. Fue hasta 2016 cuando Golden retomó en ProPublica esa historia, dada la relevancia que Kushner había adquirido luego del triunfo electoral de su suegro Trump.

Según se cita en el portal Intelligencer, Golden recabó testimonios de personal de la Frist School en Nueva Jersey, donde Kushner cursó el high school, que consideron que él no reunía las cualificaciones para ser admitido en Harvard: su promedio era insuficiente y el resultado de su examen SAT (selectivo para el ingreso a la universidad en Estados Unidos) no era del nivel usualmente exigido por Harvard.

Pero aunque al parecer Kushner no reunía los méritos para acceder por acción propia a Harvard, la fuerte donación que hizo su padre le habría, al parecer, abierto la puerta de esa institución. Y aunque eso pueda ser reprochado moralmente, sería algo completamente legal. Harvard  es una institución privada que define por sí misma a quién admitir. Y aunque sea el mérito lo que debería en todo caso regir ese acceso, es cierto que las personas de riqueza económica tienen varias ventajas. Como menciona Golden, estas van desde las muy directas donaciones millonarias hasta otras más sutiles como son la capacidad de pagar caras tutorías y preparaciones académicas o la práctica de deportes de alto costo que ponen a los más pudientes en mejores condiciones.

En todo caso, el valor, el significado y el impacto del esfuerzo de un estudiante que logra por sí mismo la admisión en una universidad de élite son indiscutiblemente de una estatura intelectual superior a los de quien es aceptado con la palanca de una donación sustanciosa.

Tal realidad matiza desde luego los logros académicos preuniversitarios de quienes, como Kushner, al parecer entraron de ese modo a la universidad. Con todo, tal situación no es en sí un indicativo de un grado posterior de inteligencia, sabiduría o capacidad, y es cierto que la formación antes, durante y después de la universidad tienen cada una, junto a la experiencia en la vida laboral y profesional, impactos en la construcción del perfil y el talante de cada persona.

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