El grupo extremista Proud Boys apoya la campaña de Trump y tiene ligas con figuras republicanas y del entorno presidencial

Jesús Del Toro
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El mensaje que Donald Trump envió durante el pasado debate presidencial al grupo Proud Boys cuando se le planteó que expresara una clara condena al supremacismo blanco sacudió a la sociedad estadounidense. En vez de condenarlo, Trump dijo a Proud Boys –organización considerada como un grupo de odio por el Southern Poverty Law Center (SPLC) – una frase que sugería que estuvieran a la espera de lo que pudiese suceder. “Stand back, stand by”, dijo el presidente.

Y considerando que el contexto en el que Trump dijo eso era la exigencia de que esos grupos se abstuvieran de emprender acciones de presión y violencia, esa frase del presidente resultó muy ominosa.

Enrique Tarrio, líder nacional de Proud Boys, es también director en Florida del grupo Latinos for Trump. (AP Photo/Noah Berger)
Enrique Tarrio, líder nacional de Proud Boys, es también director en Florida del grupo Latinos for Trump. (AP Photo/Noah Berger)

Tras ello, el grupo Proud Boys ha atraído enormes reflectores. Muchos han deplorado que las palabras de Trump han envalentonado a ese y otros grupos considerados racistas, xenófobos, supremacistas y neofascistas. Y, al mismo tiempo, un muy amplio espectro de la sociedad ha condenado a esa y otras organizaciones y repudiado sus prácticas de odio.

De acuerdo a la Liga Antidifamación, Proud Boys tiene una “retórica misógina, antisemita, islamofóbica, transfóbica y antiinmigración con frecuencia emparejada de violencia contra manifestantes de izquierda”.

Y, de acuerdo al periódico Daily Mail, el actual líder nacional de Proud Boys es un firme simpatizante de Donald Trump, con cercanía al Partido Republicano, mientras que se afirma que el amigo y confidente de Trump, Roger Stone, que fue a la cárcel por mentir a autoridades y manipular a testigos durante las investigaciones de la injerencia rusa en la campaña de 2016, sería miembro de Proud Boys.

Según el Daily Mail, Enrique Tarrio es el líder nacional de Proud Boys y también el director en Florida de la organización Latinos for Trump, grupo que apoya al presidente.

Cabe señalar que Latinos for Trump no está directamente afiliado con la campaña del presidente ni con el grupo de latinos que oficialmente apoya la reelección de Trump. Tarrio “no está afiliado a la campaña de Trump ni a nuestra Coalición Latinos por Trump o con la familia Trump”, dijo un vocero de la campaña de reelección del presidente.

Pero eso no significa que Tarrio y el grupo que dirige no tengan cercanías con el entorno de Trump y con el Partido Republicano.

En realidad, el propio Tarrio, de 36 años, apoya decididamente a Trump y buscó la candidatura republicana a representante federal por un distrito federal del área de Miami, pero se retiró antes de la contienda primaria. Y, según reportó el Daily Mail, Tarrio ha aparecido en fotografías tanto con Stone como con importantes figuras políticas republicanas, entre ellas Rick Scott, senador y exgobernador de Florida; Ted Cruz, senador de Texas; e incluso Donald Trump Jr., hijo del presidente.

Integrantes de Proud Boys, vistiendo sus insignias, han aparecido en video oficiales de la campaña de Trump, informó Newsweek.

Roger Stone, amigo y confidente de Donald Trump, junto a miembros del grupo Proud Boys en Washington. (Getty Images)
Roger Stone, amigo y confidente de Donald Trump, junto a miembros del grupo Proud Boys en Washington. (Getty Images)

En paralelo, Tarrio asistió junto a otros integrantes de Proud Boys a la manifestación de grupos supremacistas de ultraderecha que tuvo lugar en Charlottesville, Virginia, en 2017 donde, de acuerdo al citado periódico, fue captado en fotografías que lo muestran vistiendo armadura personal.

Tarrio, de ascendencia cubana, rechaza la etiqueta de supremacista y ha afirmado que cree que “debería ser capaz de decir lo que quiera y apoyar a Trump sin ser llamado nazi”, reportó el Daily Mail citando a The New York Times.

Pero se ha denunciado que Proud Boys ha tenido una retórica en la que se ataca a homosexuales y transexuales, se elogia el holocausto y se hacen expresiones de odio contra otros grupos, además de enfrentarse con violencia contra grupos de izquierda y antifascistas.

Por su parte, Proud Boy se considera un grupo “chovinista occidental”, con lo que se buscaría suavizar el hecho de que, como han señalado el SPLC y otras organizaciones, se trata de un grupo de odio.

The New York Times señala que los Proud Boys se describen a sí mismos como “chovinistas occidentales” que mantienen visiones misóginas, islamófobas, antisemitas y antiinmigrantes, y han protagonizado choques violentos con grupos de izquierda.

Ese periódico añade que aunque Proud Boys clama ser un grupo antiestablishment, han cultivado contactos con la élite republicana. Los encuentros (así sea circunstanciales) de Torrio con senadores y otras figuras de ese partido y del entorno presidencial, la membresía del propio Stone, muy cercano a Trump, en ese grupo y el hecho de que Tarrio haya contendido en una primaria republicana son otros signos de ello.

Miembros del grupo Proud Boys, de extrema derecha y simpatizantes de Donald Trump, portan armas de alto poder durante una manifestación en Portland. (Getty Images)
Miembros del grupo Proud Boys, de extrema derecha y simpatizantes de Donald Trump, portan armas de alto poder durante una manifestación en Portland. (Getty Images)

Eso no significa que el Partido Republicano en sí o sus personalidades sean supremacistas blancos, pero sí se ha señalado que estamentos de la derecha conservadora tradicional han desarrollado una perniciosa e inquietante tolerancia hacia esos grupos de ultraderecha.

Y también es perturbador, según la denuncia de organizaciones de alta credibilidad, la proclividad de Proud Boys y otros grupos a la confrontación violenta.

La violencia y la retórica de odio son repudiables y deben ser desactivadas, provengan de la derecha, la izquierda o de otros sectores. Y, por ello, las autoridades, los funcionarios electos y los líderes partidistas deben apartarse de ellos y condenarlos explícitamente.

Es en ese contexto que los dichos de Trump sobre Proud Boys, su renuencia a condenar el supremacismo blanco, y la cercanía de figuras republicanas y del entorno presidencial a integrantes o simpatizantes de organizaciones consideradas de odio es censurable e injustificable.