El 70% de las verduras vendidas en EEUU tiene residuos de pesticidas

La deliciosa ensalada o el coctel de frutas que disfruta en la mesa con su familia podrían contener ingredientes muy ominosos y potencialmente nocivos para la salud.

En Estados Unidos, cerca del 70% de los vegetables frescos que se comercializan tienen residuos de pesticidas, y muchos de esos contaminantes persisten en ellos incluso después de lavarlos, de acuerdo a un estudio de la organización Environmental Working Group (EWG).

Un bocado de las muy populares fresas, espinacas o el ‘chic’ kale tiene así un alto riesgo, pues esos productos son de acuerdo a ese estudio, citado por The Guardian, de los que más residuos de pesticidas contienen. En cambio, puede relajarse mucho más si en Estados Unidos come un guacamole o adereza sus platillos con maíz dulce o piña, pues el aguacate y esos vegetales son los que contienen menos pesticidas. Cebollas y coliflores son también de la más “limpias”.

El kale es el vegetal más contaminado con residuos de pesticidas en EEUU. (Time)

Algunos casos son escandalosos. El kale, muy popular en ensaladas, está en Estados Unidos especialmente contaminado, de acuerdo a la citada investigación, pues el 92% de las muestras examinadas contenía dos o más pesticidas y algunas incluso muchos tipos de toxinas más. Y aunque menos afectadas, en las pruebas también se detectó en cerezas, manzanas, papas, tomates y uvas presencia de pesticidas. Los pimientos picantes también fueron ubicados como contaminados con toxinas nocivas para el sistema nervioso, aunque no fueron incluidos entre los 12 productos más afectados.

Así, la “docena sucia” de vegetales en Estados Unidos, según el EWG, la integran:

  1. Fresas
  2. Espinacas
  3. Kale
  4. Nectarinas
  5. Manzanas
  6. Uvas
  7. Duraznos
  8. Cerezas
  9. Peras
  10. Tomates
  11. Apio
  12. Papas

Mientras que las “15 limpias” son:

  1. Aguacates
  2. Maíz dulce
  3. Piña
  4. Chícharos /guisantes congelados
  5. Cebollas
  6. Papayas
  7. Berenjenas
  8. Espárragos
  9. Kiwis
  10. Coles
  11. Coliflor
  12. Melón cantalupo
  13. Brócoli
  14. Champiñones
  15. Melón verde

La presencia de esos pesticidas es alarmante y expertos de Harvard citados por The Guardian señalan que 90% de los estadounidenses tendrían cantidades detectables de pesticidas en su sangre u orina. Los riesgos a la salud inherentes a ello son considerables: el Centro de Control y Prevención de Enfermedades indica que la exposición a pesticidas puede afectar severamente la salud (e incluso ser cancerígena y destructiva para diversos órganos y sistemas del cuerpo humano) y la fertilidad humana, aunque el grado de afectación ciertamente está vinculado al tipo de sustancia y a la cantidad y la frecuencia en que un individuo se expone a esos contaminantes.

No es que una ensalada vaya a matarlo a causa de los residuos de pesticidas en ella, pero la exposición continua y duradera a esos contaminantes incrementa severamente los riesgos de muchos padecimientos.

La gran pregunta es, así, como evitar o reducir al máximo la exposición a pesticidas vía los alimentos. Y no es una cuestión simple. La regulación sobre el uso de pesticidas, indica el EWG, se reparte entre la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA) y el Departamento Federal de Agricultura (USDA), pero esas instancias no realizarían análisis regulares (o tanto como se requeriría) sobre la presencia de residuos de pesticidas. Por ello, EWG y otras entidades urgen a establecer normatividad y acciones mucho más estrictas al respecto.

El uso de pesticidas en la agricultura es muy extedido en EEUU, pero las regulaciones y verificaciones al respecto y en la presencia de residuos de esas tozinas en los alimentos no serían lo suficientemente rigurosas a juicio de varios expertos. (AP)

Mientras tanto, el consumidor podría ciertamente apartar su dieta todo lo posible de la “docena sucia” y privilegiar las “15 limpias” y se afirma que quien consume productos orgánicos (cultivados sin o con menos sustancias) está menos expuesto a los pesticidas y, de acuerdo a EWG, y estudios de orina en personas que consumieron productos orgánicos mostraron menos residuos contaminantes.

Pero cabe señalar que es aún poco lo que se sabe  con certeza científica al respecto y por ello mayores investigaciones y regulaciones subsiguientes son necesarias, aunque en ciertos casos el presente gobierno de Estados Unidos se ha resistido a ampliar ciertas normativas en la materia.

¿Qué se puede hacer, entonces, la próxima vez que se acuda al mercado? Escoger las “15 limpias” o en general productos orgánicos sería ciertamente una vía para reducir la exposición a pesticidas vía la dieta, pero en ello no habría en realidad una receta segura. Lavar las frutas y verduras antes de comerlas, sea cual sea su naturaleza, de modo amplio es también recomendable. Consumer Reports, por ejemplo, presentó un estudio de la Universidad de Massachusetts que señala que lavar frutas y verduras en una solución de bicarbonato de sodio es una alternativa.

Sigue a Jesús Del Toro en Twitter: @JesusDelToro