Eduardo Sacheri, sobre La odisea de los giles: "La fui a ver siete veces al cine"

Laura Ventura

MADRID.- "Estoy muy contento, no solo porque le fue genial a la película, sino porque la hicimos con buena gente", decía Eduardo Sacheri 24 horas antes de conocer la noticia sobre el premio Goya a la "mejor película iberoamericana" para La odisea de los giles. En 2016 obtenía el escritor el premio Alfaguara por esta novela cuya adaptación al cine fue dirigida por Sebastián Borensztein.

Desde agosto del año pasado la película ha iniciado un camino muy distinto al de la odisea, sino que ha recorrido numerosos festivales y cosechado múltiples premios. Sacheri, quien presentará en breve su nueva novela en España, Lo mucho que te amé, dialogó con LA NACION tras conocerse este flamante reconocimiento al Goya. Ricardo y Chino Darín, Luis Brandoni Verónica Llinás, Rita Cortese y Andrés Parra son algunos de los intérpretes de esta historia sobre "personas débiles que juntas son menos débiles", según definió Sacheri.

¿Estuviste en la filmación de La odisea de los giles [el título de la novela es La noche de la usina]?

Sí, casi todos los días. En el rodaje de El secreto de sus ojos, Juan José Campanella [basada en su novela La pregunta de sus ojos] estuvo muy hospitalario conmigo. Yo cuide que no le molestara mi presencia. No es habitual, pero si uno se mantiene en la periferia del asunto, en un rincón, quizá en algún momento pueda dar una mano, con una mirada, con una idea.

¿Qué te pasa cuando ves a estos personajes, a los actores, que nacieron en tu cabeza, caracterizados en el set?

Te puedo decir quees lindísimo, pero a la vez es raro. Me lleva mi tiempo, adaptarme. Como es gente de primerísima línea, es lindísimo ver cómo van sacando adelante los personajes. Son gente enormemente trabajadora. Una vez que pasaste ese momento de extrañeza, lo disfruto.

¿Cuántas veces viste La odisea de los giles?

La fui a ver al cine siete veces. Los escritores no sabemos qué cara ponen los lectores cuando nos leen. Pero en el cine podés escuchar las respiraciones, los comentarios, las risas.

¿Cómo fue el vínculo con Ricardo y el Chino Darín?

Fue la pequeña productora de Ricardo, Kenia Films, o mejor dicho él en realidad, quien me llamó, quien me contactó. Me súper cuidaron. Siempre estuvieron preocupados para que yo me sintiera conforme. Ya habíamos trabajado antes.

¿Volviste a ver El secreto de sus ojos?

Ahora estoy armando un curso y la estoy viendo en detalle. A mí me gusta mucho la película. Ha sido tan venturosa y me ha hecho tanto bien. La celebro toda, pero en particular me gustan las escenas en la cancha y las minúsculas que hablan de la burocracia con Ricardo Darín, Soledad Villamil y Guillermo Francella.

¿Tenés alguna escena preferida de La odisea de los giles?

Me gustan las escenas en las que están todos los personajes preparando el plan. Ahí se ve esa contradicción que buscamos entre la soledad y las chapucerías de personajes de gente corriente haciendo cosas que los exceden. No son agentes secretos ni ladrones profesionales. También me gusta mucho ese minuto en el que Rita Cortese amenaza a otro personaje. Ese minuto vale oro.

¿Alguna vez te sentís un gil?

Muchas veces. Tengo un desmesurado respeto por la ley en tanto principio republicano que nos limita como seres humanos. Una enorme tragedia de la Argentina es que no nos gusta respetar la ley.