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Economía de EEUU registra fuerte crecimiento en último trimestre de 2023

ARCHIVO - José Vásquez, izquierda, Gayle Goschie, centro, y Eloy Luévano preparan una rastra detrás de una enorme tolva en la Granja Goschie, en Mount Angel, Oregon, el 31 de octubre de 2023. (AP Foto/Amanda Loman, archivo)

WASHINGTON (AP) — La economía estadounidense creció a un ritmo anual inesperadamente rápido del 3,3% entre octubre y diciembre, cuando los consumidores se mostraron determinados a gastar libremente a pesar de las elevadas tasas de interés y precios que han frustrado a muchos.

El reporte del jueves del Departamento de Comercio de Estados Unidos señala que el producto interno bruto —la producción total de bienes y servicios de la economía— desaceleró de su fabulosa tasa de crecimiento anual de 4,9% del trimestre anterior.

Aún así, las cifras más recientes aún reflejan la sorprendente durabilidad de la mayor economía del mundo, marcando el sexto trimestre consecutivo en que el PIB ha crecido a un ritmo anual del 2% o más. Los consumidores impulsaron gran parte de la expansión del último trimestre.

Durante todo 2023, la economía creció un 2,5%, frente al 1,9% de 2022.

Seguramente la población tendrá en consideración el estado de la economía antes de las elecciones de noviembre. Después de un largo período de pesimismo, los estadounidenses empiezan a sentirse algo mejor con respecto a la inflación y la economía, una tendencia que podría sostener el gasto de los consumidores, impulsar el crecimiento económico y potencialmente afectar las decisiones de los votantes. Una medida de la confianza del consumidor realizada por la Universidad de Michigan, por ejemplo, ha registrado en los últimos dos meses el mayor salto desde 1991.

Existe un creciente optimismo de que la Reserva Federal se enfila a lograr un inusual “aterrizaje suave” —aumentando las tasas de endeudamiento lo suficiente como para enfriar el crecimiento, la contratación y la inflación, pero no tanto como para que la economía se desplome.

La inflación alcanzó un máximo de cuatro décadas en 2022, pero desde entonces ha ido bajando constantemente sin los dolorosos despidos que la mayoría de los economistas habían pensado que serían necesarios para desacelerar el aumento de precios.