Cómo fue la dolorosa muerte de Pepito Romay, el niño actor prodigio

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CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 6 (EL UNIVERSAL).- La época del cine de oro mexicano nos brindó películas que serán recordadas para siempre, pero esta época también nos brindó interpretaciones y actores que marcaron un antes y un después en la historia de la cinematografía del país. Entre los años 1936 y 1956 México fue la cuna del cine latinoamericano, ya que en ese entonces el mundo estaba siendo azotado por los horrores de la guerra y de la posguerra, y nuestro país aprovechó esa oportunidad para generar contenido de calidad.

Una de las personalidades más importantes de la época de oro del cine mexicano fue Pepito Romay, quien fue productor, fotógrafo, musicalizador y un excelente guionista en nuestro país. Pepito era hijo del director de cine Joselito Rodríguez y su primera aparición en una película la realizó cuando tenía tan solo 8 meses de edad, en la película "Café de chinos", la cual estuvo dirigida por Rodríguez. Allí Pepito interpretó a Lupita, una niña.

El verdadero nombre de Pepito Romay era en realidad José Antonio Rodríguez Mas, y el actor nació en la Ciudad de México en 1948. Pepito Romay creció prácticamente en los sets de grabación y eso incluyó en él para que quisiera ser actor.

Cuando tenía tan solo 3 años Pepito Romay fue nominado a un premio Ariel por su papel en "Píntame angelitos blancos", una cinta de 1954. En 1956 obtuvo el premio a Mejor Actuación Infantil por su trabajo en la película "Después de la tormenta (Isla de lobos)" de Roberto Gavaldón.

Pepito Romay trabajó en más de 20 películas, tanto delante como detrás de las cámaras. También se desempeñó en el consejo directivo de la Sociedad Mexicana de Directores-Realizadores de Obras Audiovisuales S. de G.C de I.P, e incluso montó una exposición sobre la historia del cine mexicano en Guadalajara.

Lamentablemente Pepito Romay falleció de un infarto al corazón el 4 de septiembre de 2013, a los 65 años de edad, en el hospital de Pemex, entre Tlalpan y el Periférico Sur. Sus restos fueron velados en la Funeraria Gayosso de Félix Cuevas, en la Ciudad de México.