Distrito escolar de Miami dice que rechazó una obra de Pulitzer debido a escenas subidas de tono. Otros dicen que fue por censura

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Días después de que el Distrito Escolar del Condado Miami-Dade denegara a sus estudiantes la asistencia a la producción de “Anna in the Tropics”, obra de Nilo Cruz, y ganadora del Premio Pulitzer, las autoridades escolares señalaron líneas e imágenes que consideraban “sexualmente explícitas” o inapropiadas para niños en edad escolar.

Entre los ejemplos citados se encontraban comentarios entre los personajes, como “Yo le habría disparado al hijo de [grosería] hace mucho tiempo”, y una nota escénica que hacía referencia a hacer el amor encima de una mesa. También hay una descripción “de lo que hacen los amantes” y un pasaje violento en el que un personaje lee la novela clásica de León Tolstoi “Anna Karenina”.

En total, el distrito escolar se opuso a nueve partes del guión.

La decisión de impedir que los alumnos vean la obra como parte del programa Cultural Passport del distrito se produjo tras un proceso de revisión del guión en el que participaron dos especialistas en apoyo curricular, el supervisor del Departamento de Artes Visuales y Escénicas, el director administrativo y el superintendente adjunto de la División Académica. El distrito no identificó los nombres de las personas que ocupan esos puestos.

“Si las familias quieren ir a verlo por su cuenta, es una cosa, pero el personal consideró que no debería ser recomendado por la escuela”, dijo el miércoles al Herald la portavoz del distrito de las Escuelas de Miami-Dade, Jaquelyn Calzadilla Díaz.

Pero, para algunos en la comunidad artística, la postura del distrito constituye una censura.

El distrito escolar está “tratando de proteger a los estudiantes jugando a ser un dictador”, dijo el miércoles al Herald Arnold Mittelman, ex director artístico del Coconut Grove Playhouse. En 2004, los alumnos de las escuelas públicas de Miami-Dade asistieron a una representación de “Anna in the Tropics” en el Playhouse, cuando él era su director artístico. El Playhouse ya no existe.

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Además, los estudiantes de secundaria están expuestos a contenidos mucho más vulgares en el cine, la televisión y la música popular, dijo, añadiendo que la decisión “pudiera estar moviéndose de una manera que pudiera comenzar a establecer un precedente peligroso en términos de lo que creemos que la gente debería poder expresar en una sociedad libre”.

Para Cruz, el dramaturgo cubanoamericano de Miami que ganó el Premio Pulitzer de Arte Dramático en 2003, el primer latino en recibir tal distinción, “lo que falta aquí es un diálogo entre la escuela y la compañía de teatro. Podían haber acudido a mí y preguntarme: ‘¿Estás escenificando esto exactamente como está en la página?’”.

El presidente de la Universidad de Columbia, Lee C. Bollinger (izquierda), entrega a Nilo Cruz el Premio Pulitzer de Arte Dramático 2003 por 'Anna in the Tropics'.
El presidente de la Universidad de Columbia, Lee C. Bollinger (izquierda), entrega a Nilo Cruz el Premio Pulitzer de Arte Dramático 2003 por 'Anna in the Tropics'.

Se cuestiona el momento de la decisión de rechazar la obra

Esta es la primera vez que Miami New Drama propone la obra de Cruz para ser incluida en el Cultural Passport Program del distrito, una iniciativa educativa diseñada para ofrecer experiencias culturales de campo a los estudiantes y “la igualdad de acceso a las artes y la cultura para todos los niños”.

Pero no es la primera vez que se ofrece a los alumnos del distrito la posibilidad de ver la obra.

En 2004, los estudiantes de Miami-Dade asistieron a la producción de la obra de Grove Playhouse, que se desarrolla en un almacén en 1929 en el barrio de Ybor City, en Tampa, un centro cubano de finales de 1800 y principios de 1900 conocido por su destreza en la fabricación de cigarros. En los años 20, la gente que trabajaba en las fábricas de cigarros escuchaba una persona que les leía para pasar el tiempo. En la obra, el lector lee “Anna Karenina” de Tolstoi, una novela que trata de la traición, la fe, la familia y el matrimonio.

Escuchar la novela ilumina los mundos interiores de los personajes de “Anna in the Tropics”. El marido de Cochinta, Palomo, la engaña y acaba teniendo una aventura con el lector.

Según los actores que participaron en la producción de 2004, las escenas potencialmente cuestionables se atenuaron ligeramente cuando asistieron los estudiantes.

Esa es una de las razones por las que algunos cuestionan el momento en que el distrito tomó la decisión y si los funcionarios escolares están pasando de puntitas por la nueva legislación estatal, incluida la ley de Derechos de los Padres en la Educación, que prohíbe la instrucción relacionada con la identidad de género o la orientación sexual en el kinder y hasta el tercer grado, y en los grados superiores si la conversación no es “apropiada para la edad o el desarrollo de los estudiantes de acuerdo con los estándares estatales”. Los críticos han llamado a la ley, promulgada por el gobernador Ron DeSantis en marzo, el proyecto de ley “No digas gay”.

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La nueva ley también da a los padres la posibilidad de demandar al distrito escolar.

Sigue a la decisión de la Junta Escolar de no reconocer el mes LGBTQ

Los miembros de la Junta Escolar citaron la ley la semana pasada cuando rechazaron una medida para reconocer octubre como el Mes de la Historia LGBTQ.

Por su parte, el personal ha estado revisando –y a veces rechazando–guiones desde 2020 y el rechazo más reciente “no tiene nada que ver con la legislación”, dijo la portavoz del distrito Calzadilla Díaz. “Es una práctica que se adoptó después de que los estudiantes y los administradores se quejaron y abandonaron [las obras de teatro anteriores] por exceso de blasfemia y contenido inapropiado”.

En una entrevista a última hora de la noche del martes, el superintendente de Miami-Dade, José Dotres, dijo a la columnista del Herald Fabiola Santiago, quien dio a conocer la noticia sobre la decisión del distrito, que el asunto nunca tuvo que ver con Cruz, que es gay.

“Nunca tomamos una decisión basada en él como individuo”, dijo Dotres a Santiago. “Tomamos la decisión basándonos en el contenido y en lo inapropiado”.

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Michel Hausmann, director artístico de Miami New Drama, argumentó que este tipo de decisiones se están convirtiendo en una tendencia en el estado.

“Parece que nos hemos metido rápidamente en una nueva guerra cultural y los estudiantes están perdiendo”, dijo al Herald. “Estamos restringiendo la información. Pensamos que los estudiantes no son lo suficientemente capaces para el pensamiento crítico. Y si no levantamos una bandera ahora, ‘Oye, ¿qué será lo siguiente? ¿Quemar los libros?’”.

‘Silenciando a los estudiantes’

El Distrito Escolar de Miami-Dade comenzó a revisar los guiones de las obras de teatro en 2020 después de que Patricio Suárez, supervisor del distrito de la División de Artes Visuales y Escénicas, asistiera a otro espectáculo en Miami New Drama, “Los cubanos”.

El teatro recomendó el espectáculo para estudiantes de 13 años en adelante. Pero después de un error del distrito permitió que estudiantes más jóvenes asistieran, los funcionarios escolares consideraron que era inapropiado para ellos, citando un personaje homosexual, temas de transexualidad y lenguaje profano, según los documentos proporcionados por Miami New Drama. Después de eso, el distrito creó un sistema de revisión.

Sin embargo, los funcionarios del distrito no siguen una rúbrica o métrica específica para determinar lo que es apropiado. En su lugar, los especialistas en apoyo curricular, encargados de revisar todos los guiones, usan las políticas de la Junta Escolar y las leyes estatales como guía general para tomar su decisión. Si los especialistas en planes de estudio plantean problemas sobre una obra o escenas específicas, las cuestiones se elevan a la administración o a ejecutivos de mayor rango dentro del distrito, dijo Calzadilla Díaz.

Pero, argumenta Mittelman, “leer una obra de teatro no es como ver una obra de teatro. Es una experiencia mucho más contextual. Niega el contexto de porqué ese material puede estar en la obra y, como resultado, puede ser más o menos potente cuando se ve en el escenario”.

Durante el año escolar 2022-23, se ofrecen 46 representaciones a través del Cultural Passport Program, que ofrece a los estudiantes la oportunidad de ver producciones artísticas locales de forma gratuita, dijeron los funcionarios. (Para “Anna in the Tropics”, los funcionarios recibieron el guión el 18 de agosto e informaron a Miami New Drama de su decisión el 8 de septiembre, según el personal del distrito).

Este año se cumple el vigésimo aniversario de la obra, que tuvo su estreno mundial en el ahora desaparecido New Theatre de Coral Gables en 2002, y que ganaría el Pulitzer al año siguiente. La obra toca temas eternos de amor, muerte y vida, así como referencias a las tradiciones cubanas.

Para Cruz, la obra es un testimonio del poder de la literatura.

“Están silenciando a los estudiantes de muchas maneras”, dijo Cruz, “al no darles la oportunidad de ver una obra de arte que trata de su comunidad y de la historia”.