Dirigentes indígenas buscan un pacto mundial para preservar el 80% de la selva amazónica

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Por Dan Collyns

LIMA, 9 sep (Fundación Thomson Reuters) - Representantes indígenas de los nueve países de la cuenca del Amazonas, reunidos esta semana en la capital peruana, Lima, han presionado a los dirigentes mundiales para que adopten un pacto global que proteja el 80% de la selva amazónica para 2025.

El llamamiento se produce en un momento en que la mayor selva tropical del mundo - una herramienta clave en la lucha contra el cambio climático por su función de almacenamiento de carbono - se acerca cada vez más a un punto de inflexión a partir del cual podría no recuperarse nunca, según han advertido los científicos.

El plan para un pacto "80x25" se presentará a los Gobiernos en la conferencia climática de la ONU COP27, que se celebrará en noviembre en Egipto, y en la cumbre de la ONU sobre biodiversidad que se celebrará en diciembre en Montreal.

La deforestación en la Amazonía se disparó el año pasado a niveles sin precedentes, junto con los violentos ataques a las comunidades locales, cuyo trabajo es crucial para prevenir la destrucción medioambiental que impulsa el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y el riesgo de pandemias.

En un nuevo análisis publicado esta semana, los científicos y la mayor organización indígena del mundo descubrieron que Brasil y Bolivia concentran el 90% del total de la deforestación y degradación de la región amazónica.

Partes de estos dos países, situados en el sureste del bioma, ya han superado el punto en el que la selva tropical empieza a convertirse en sabana -un ecosistema herbáceo con grupos de árboles- debido a la deforestación, la degradación del suelo y la agricultura intensiva, añadieron.

"El punto de inflexión ya está ocurriendo en algunas zonas de la Amazonía", advirtió Alicia Guzmán, científica ecuatoriana y una de las autoras del estudio, titulado "Amazonia: Contrarreloj".

Señaló que el 74% de la Amazonía requiere protección inmediata, en un momento en que otro 6% podría ser restaurado para alcanzar el objetivo de conservación del 80% a mediados de la década.

"Sin embargo, este es el último llamado antes de que toda la región alcance un punto de no retorno", dijo a la Fundación Thomson Reuters.

El estudio, realizado por la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (RAISG) y la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), descubrió que dos pequeños países sudamericanos -Surinam y Guayana Francesa- tienen algunos de los bosques tropicales mejor conservados

La COICA es la mayor organización indígena del mundo que representa a los pueblos amazónicos de Brasil, Perú, Ecuador, Colombia, Bolivia, Venezuela, Guayana Francesa, Guyana y Surinam.

NUESTRO HOGAR

Guzmán afirmó que la salvaguarda de la Amazonia "no puede hacerse sin los pueblos indígenas: ellos tienen el conocimiento".

"Por una vez tenemos que seguir su ejemplo", dijo, y añadió que necesitarían financiación y otros apoyos a nivel internacional para poder desempeñar plenamente su papel.

El nuevo análisis se basa en un creciente conjunto de pruebas -respaldadas por científicos que han trabajado en destacados informes de la ONU sobre el cambio climático y la biodiversidad- de que el reconocimiento y la aplicación de los derechos territoriales de los pueblos indígenas, así como la valoración de sus conocimientos y sistemas de gobernanza, son vitales para la conservación de la naturaleza.

"Si no se tiene en cuenta el conocimiento de los pueblos indígenas, la Amazonía llegará desgraciadamente a un punto de no retorno", dijo Gregorio Mirabal, presidente saliente de la COICA, que representa a más de 500 naciones indígenas amazónicas que cubren 237 millones de hectáreas de la cuenca del Amazonas.

La Amazonía alberga el 20% del agua potable del mundo y alrededor del 10% de su biodiversidad "que aún puede salvarse", dijo Mirabal, miembro del pueblo Kurripako de Venezuela.

"Además de eso, es nuestro hogar, es nuestro hogar que está siendo contaminado, que está siendo quemado, que está siendo utilizado para actividades ilícitas (y) economías criminales, que está siendo utilizado para extraer recursos naturales que no benefician a nuestras comunidades", añadió en una entrevista.

El estudio presenta formas de evitar el "punto de no retorno": desde el reconocimiento de 100 millones de hectáreas de tierras indígenas, a moratorias para proteger los ecosistemas intactos, la gobernanza compartida y la cancelación condicionada de las deudas de las naciones amazónicas.

MUERTES DE DEFENSORES

El objetivo 80x25 fue aprobado por unanimidad por expertos en clima y gobiernos el año pasado en un congreso de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en Francia, como medida para detener el daño irreversible a la Amazonia y sus ecosistemas.

La V Cumbre Amazónica de Pueblos Indígenas de Lima, que finaliza el viernes, rindió homenaje a los nativos amazónicos asesinados en los últimos años tras el brutal aumento de la violencia y las invasiones de tierras por parte de mineros ilegales, madereros y narcotraficantes.

En 2020, se produjeron 202 asesinatos de defensores de los derechos humanos en países de la cuenca amazónica, en Colombia, Brasil, Perú y Bolivia, según la COICA.

En el mismo año, Global Witness registró 227 asesinatos de defensores del medio ambiente en América Latina y el Caribe.

"En Brasil estamos viviendo una catástrofe", dijo Nara Baré, ex dirigente de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña (COIAB).

"Es una época en la que -por el desgobierno- cada minuto hay un defensor indígena, que defiende su territorio, que defiende su vida, que es asesinado".

La expansión de la minería ilegal de oro es una amenaza creciente, señaló, especialmente en las áreas protegidas y en el territorio indígena.

Sin embargo, a pesar del debilitamiento de las políticas ambientales en Brasil bajo el presidente de extrema derecha Jair Bolsonaro, los indígenas están siendo elegidos para más puestos de gobierno a nivel regional y estatal, señaló.

El petróleo es otra de las principales amenazas, con bloques petroleros que cubren el 9,4% de la superficie de la Amazonía, de los cuales el 43% se encuentra en áreas protegidas y territorio indígena, según el análisis.

Más de la mitad de la Amazonia ecuatoriana está designada como bloque petrolífero, dijo el estudio, que añadió que también son preocupantes los aproximadamente 30% asignados en Perú, Bolivia y Colombia.

Mirabal dijo que la invasión de Rusia en Ucrania estaba impulsando la demanda mundial de petróleo de la Amazonía.

Sin embargo, es la industria agrícola la que representa el 84% de la deforestación amazónica, según los datos del análisis, con invasiones de tierras así como incendios directamente relacionados con la expansión de la frontera agrícola.

Hay soluciones para salvar el mayor sumidero de carbono del mundo, sin embargo, deben aplicarse con urgencia, dijo Mirabal.

"Cada segundo se cortan árboles", añadió. "Necesitamos apoyo técnico y financiero porque no podemos defender la Amazonía solos", remarcó.

Publicado originalmente en https://news.trust.org/item/20220909173026-2qkz0/

(Reporte de Dan Collyns; editado en español por Aida Peláez-Fernández. Por favor, acredite a la Fundación Thomson Reuters, la rama benéfica de Thomson Reuters, que cubre las vidas de personas de todo el mundo que luchan por vivir libremente o de forma justa. Visite http://news.trust.org/climate)