Sin diálogo con el kirchnerismo, Rodríguez Larreta prepara un refuerzo policial con la Infantería en la casa de Cristina Kirchner

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La policía, ayer, en la plaza Vicente López, a unas pocas cuadras de la casa de Cristina Kirchner
La policía, ayer, en la plaza Vicente López, a unas pocas cuadras de la casa de Cristina Kirchner - Créditos: @MARCOS BRINDICCI

Después de un fin de semana de tensión, acusaciones cruzadas y violencia en los alrededores del departamento de Cristina Kirchner en Recoleta, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y su equipo se preparan para un conflicto de “largo aliento” con el kirchnerismo.

En ese sentido, y sin definición sobre un eventual regreso del vallado si la situación se complicara otra vez, desde el edificio de la calle Uspallata se muestran dispuestos a reforzar la gestión de la policía porteña con otras fuerzas, como lo hicieron en la noche del domingo con la Infantería, que llegó a las inmediaciones del edificio de Juncal y Uruguay una vez que se había dispersado la renovada manifestación en apoyo a la vicepresidenta. El diálogo con la Casa Rosada volvió, otra vez, a foja cero.

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“Se viene un parámetro de orden al que no vamos a renunciar. No naturalicemos que a un grupo de violentos no les guste cumplir con las leyes”, afirmaron a LA NACION muy cerca del jefe de gobierno porteño, desde donde perciben una prolongación de la tensión que se vivió en la calle este fin de semana hasta que duren los alegatos de las defensas en la causa Vialidad, que se retomarán el lunes próximo.

Cristina Fernández de Kirchner sale de su domicilio, la semana pasada
Cristina Fernández de Kirchner sale de su domicilio, la semana pasada - Créditos: @MARCOS BRINDICCI

Habrá que convivir con esto varios meses. Quieren ganar en la calle lo que están perdiendo en la Justicia”, señalaron cerca de Larreta, que el lunes, y junto a sus ministros y colaboradores, bajó una línea clara: el orden en la calle y la libertad de circulación será prioridad, más allá del “incumplimiento” del kirchnerismo a las pautas acordadas el sábado pasado, cuando todo amenazaba con desmadrarse en Juncal y Uruguay.

“No me va a temblar el pulso para usar la fuerza pública y recuperar la paz social”, dijo hoy el secretario de Seguridad porteño, Marcelo D´Alessandro, uno de los funcionarios-el otro fue el ministro de Gobierno, Jorge Macri-que arribó a un pacto negociado con el Gobierno, en el anochecer del sábado, consistente en el retiro de las vallas a cambio de la no convocatoria a nuevas marchas y no “instalarse” en el espacio público a través de ferias o acampes.

Pacto que, según reiteraron en el gobierno porteño, el kirchnerismo no respetó. “No cumplieron, por eso estuvo la policía de calle. Y llegó la infantería cuando ya se había dispersado todo”, contaron desde la calle Uspallata. Precisamente la Infantería arribó al lugar luego de cumplir funciones de seguridad en el partido que Boca Juniors y Atlético Tucumán jugaron en el barrio de La Boca.

“Fue una acción organizada, comenzaron con algo que habíamos dicho que no debía pasar. Les dimos un tiempo razonable para que se fueran, si no la Infantería iba a habilitar la circulación del tránsito. Bajó la Infantería, se restableció el tránsito y volvió todo a su normalidad”, explicó el secretario de Seguridad. Una brigada de la Policía Porteña se mantiene desde hoy, temprano, a unas cuadras del domicilio de la expresidenta. También hay agentes de tránsito en las esquinas adyacentes.

Cerca de Rodríguez Larreta afirmaron que “investigarán” los insultos contra Máximo Kirchner en medio de los forcejeos. Los insultos y empujones, registrados en un video, prueban una “persecución” contra sus dirigentes (el diputado Leopoldo Moreau habló por la mañana de la “Gestapo” porteña), según fuentes del gobierno de Alberto Fernández.

“Internismo oportunista”

Con el mismo énfasis en que prometen mayor dureza, desde el larretismo salieron a cruzar a la presidenta de Pro, Patricia Bullrich, quien anoche y en declaraciones televisivas, criticó el levantamiento de las vallas. “A mi me parece que cuando vos ya tomas una decisión de cercar la casa de la vicepresidenta para cuidar a la vicepresidenta y a los vecinos, la tenés que mantener”, explicó. “Si poner las vallas fue un error, la tenés que mantener”, dijo la titular de Pro, que no esconde-al igual que Rodríguez Larreta-sus ambiciones presidenciales.

“Sorprende el internismo oportunista, frente a una situación que debería estar al margen de todo eso”, afirmó a LA NACION el diputado nacional y espada larretista en el Congreso, Álvaro González. Con parecidos argumentos, otros dirigentes, como la ministra de Educación, Soledad Acuña; su par de Transporte, Juan José Méndez y el propio Jorge Macri pidieron a través de las redes sociales “unidad en la oposición” y “no ser funcionales al kirchnerismo”, argumento compartido con aliados como el diputado Maximiliano Ferraro (CC-ARI).