Detienen a una madre por someter a su hijo a 13 operaciones que no necesitaba

Kaylene Bowen, de 34 años, es una madre de Texas a la que acaban de detener como sospechosa de haberse inventado un historial clínico de enfermedades de su hijo que habría desembocado en más de 300 visitas al médico y en 13 operaciones, algunas con consecuencias graves para su salud. Está acusada de provocar lesiones a su hijo por esta razón.

Kaylene Bowen está acusada de lesiones tras inventarse enfermedades de su hijo que hicieron que el pequeño pasase hasta en 13 ocasiones por el quirófano estando sano. (Foto: Facebook de Kaylene Bowen)

Con solo 8 años el pequeño Christopher se ha pasado su vida entrando y saliendo de la consulta de un médico y en hasta 13 ocasiones de un quirófano para someterse a operaciones que en realidad no necesitaba porque está sano.

La noticia publicada por BBC no aclara cómo Kaylene Bowen ha logrado convencer a los médicos de que su hijo está en enfermo hasta el punto de que le hayan operado más de una decena de veces. Una de las teorías es que para ello solía recurrir a seguros privados tras organizar campañas para recaudar fondos con lo que costear los tratamientos.

La madre, que niega los cargos y asegura que su hijo está enfermo de cáncer y que sufre una enfermedad rara, ha perdido la custodia de Christopher y se encuentra en una prisión de Dallas.

La principal teoría que tienen quienes investigan el caso y los medios es que Bowen sufre una versión del síndrome de Munchausen. Quienes lo padecen tienen tendencia a exagerar sus problemas médicos o, incluso, inventárselos para conseguir la atención de los demás. En el caso de esta madre de Texas sería algo similar pero proyectándolo sobre su hijo, es decir, por poderes.

En el historial médico del pequeño, que se ha pasado gran parte de su vida en una silla de ruedas, conectado a una bombona de oxígeno o con sondas para alimentarse, figuran hasta 323 visitas al médico.

El padre del pequeño, Ryan Crawford, ha declarado a Star-Telegram que él siempre ha tenido sus sospechas, que es algo que ya venía desde el embarazo. “Ella siempre estaba diciendo que estaba enfermo. Todas las semanas, todos los meses”, ha contado al periódico.

La pareja rompió antes de que naciese Christopher y llevan años inmersos en una batalla legal por la custodia. Cuenta que ante el juez ella se echaba a llorar asegurando que Crawford no se encargaba de él, que no lo cuidaba.

El padre ha contado a CBS que “casi muere en tres ocasiones diferentes debido a infecciones de las 13 cirugías. Ahora tiene un largo camino por delante. Odio que haya tenido que pasar por todo eso. Lo odio. Lo odio con toda mi alma”.