Despiden de lavandería a inmigrantes que lideraron esfuerzos por sindicato

Agencia EFE
·2  min de lectura

Nueva York, 12 abr (EFE News).- Un grupo de seis mujeres inmigrantes que dieron un paso al frente para formar en Nueva York el primer sindicato de lavanderías en esta ciudad en busca de recuperar salarios y mejorar condiciones laborales fueron despedidas, informó Documented.

Luego de que los empleados del negocio votaran en favor de pertenecer a un sindicato, el dueño de Liox Laundry Services, que tiene cuatro ubicaciones en Manhattan, despidió en febrero a las seis mujeres y a otros dos compañeros de trabajo, asegura el periódico digital.

"Para nosotros, fue una gran victoria porque no hay otra lavandería minorista que haya formado un sindicato en la ciudad de Nueva York", dijo al periódico Rosanna Aran, codirectora ejecutiva del Centro de Trabajadores de Lavandería.

Tras esa acción, la inmigrante Celia Dabada, una de las despedidas, junto con dos compañeros y varias decenas de simpatizantes, realizaron una marcha el 6 de marzo organizada por el Centro de Trabajadores de Lavandería, para denunciar la acción del propietario del establecimiento.

La votación ocurrió el 29 de enero en medio de una agresiva campaña antisindical de Liox que, según señalaron tres trabajadores a Documented, creó un clima de miedo e intimidación en el lugar de trabajo.

De acuerdo con el medio digital, la crisis económica relacionada con la pandemia de covid-19 ha dado lugar a una ola de esfuerzos de organización sindical en todo el país. Destaca que desde marzo pasado se han producido 1.100 huelgas y el apoyo a los sindicatos se ha disparado hasta el 65 % de los estadounidenses, según una encuesta.

Lina Stillman, abogada que representa a los trabajadores de la lavandería, señaló que los intentos de Liox de impedir el sindicato, intimidando a los trabajadores y despidiéndolos, son ilegales.

El diario destaca además la situación de los trabajadores de lavanderías como el caso de Dabada, que había trabajado en Wash Supply ganando 8,75 dólares la hora al principio y luego aumentó a 11 dólares cuando fue despedida, muy por debajo del salario mínimo de Nueva York de 15 dólares por hora, pagado principalmente en efectivo.

Ella y sus compañeros de trabajo se vieron obligados a trabajar en un sótano estrecho sin ventilación, calefacción o aire acondicionado en el verano.

De acuerdo con Dabada, ella y sus compañeros trabajaban habitualmente más de 60 horas a la semana sin recibir pago por horas extra y señaló además que cuando expuso sus quejas a la gerencia presuntamente le gritaron y menospreciaron por no hablar inglés.

En noviembre pasado, con la asistencia del Centro de Trabajadores de Lavandería, los empleados de Liox comenzaron a organizarse en un sindicato.

El grupo presentó un reclamo por prácticas laborales injustas ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB) así como una demanda colectiva respecto a sus salarios robados en la Fiscalía federal para el Distrito Sur de Nueva York.

Aún no se ha fijado una fecha para la audiencia, pero los casos están pendientes.

(c) Agencia EFE