La UE convence a Orban y destraba un crucial paquete de ayuda de 50.000 millones de euros para Ucrania

Dos soldados del ejercito ucraniano caminan por una carretera de Irpin en Ucrania 
 POLITICA Diego Herrera - Europa Press
Dos soldados del ejercito ucraniano caminan por una carretera de Irpin en Ucrania POLITICA Diego Herrera - Europa Press - Créditos: @Diego Herrera - Europa Press

BRUSELAS.- Los líderes de los 27 países de la Unión Europea (UE) cerraron el jueves un acuerdo para entregar a Ucrania un nuevo paquete de ayudas de 50.000 millones de euros en un momento crucial de la guerra con Rusia, a pesar de las amenazas de veto por parte de Hungría que se negó a aprobarlo desde que iniciaron la moción.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, anunció el acuerdo poco más de una hora después del inicio de la cumbre en Bruselas. “Tenemos un acuerdo”, escribió Michel en X, añadiendo que la medida “asegura una financiación firme, previsible y a largo plazo para Ucrania” y demuestra que “la UE está asumiendo el liderazgo y la responsabilidad en el apoyo a Ucrania”.

“Sabemos lo que hay en juego”, señaló Michel.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, calificó la decisión como “muy importante”.

“Es un buen día para Europa”, abundó la titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, mientras que la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, hacía valer que “la seguridad de Ucrania es la seguridad de Europa”.

Que Hungría levantara su veto, y lo hiciese tan pronto, fue una sorpresa. En vísperas de la cumbre, su primer ministro, Viktor Orban, dijo en X: “¡Defenderemos la voz del pueblo! Aunque los burócratas en Bruselas nos chantajeen”.

No estuvo claro de inmediato si se realizaron concesiones para lograr el voto a favor del primer ministro de Hungría, Viktor Orban, quien presentó objeciones al paquete financiero hasta los días previos a la cumbre del jueves.

El primer ministro belga, Alexander De Croo; la primera ministra de Estonia, Kaja Kallas, y el premier de Luxemburgo, Luc Frieden, en la cumbre en Bruselas. (Ludovic MARIN / AFP)
El primer ministro belga, Alexander De Croo; la primera ministra de Estonia, Kaja Kallas, y el premier de Luxemburgo, Luc Frieden, en la cumbre en Bruselas. (Ludovic MARIN / AFP) - Créditos: @LUDOVIC MARIN

Orban se opuso al paquete financiero en diciembre y bloqueó su adopción. El gobierno del líder populista ha mantenido una disputa con la Comisión Europea por el supuesto retroceso democrático en el país, lo que derivó en la retención de parte de su financiamiento.

En diciembre, los otros 26 líderes acordaron un paquete de 50.000 millones de euros para este año y hasta 2027, y pactaron que Ucrania opte a la adhesión al bloque, algo que Orban aceptó con reticencia.

A su llegada a la reunión, muchos de sus homólogos lo criticaron, acusándolo de chantaje y de juegos políticos que socavan el respaldo a Ucrania y la economía de la nación asolada por la guerra.

Casi dos años después de la invasión rusa de Ucrania, la guerra está prácticamente paralizada y la economía ucraniana necesita ayuda desesperadamente. Pero las luchas políticas en el seno de la UE y en Estados Unidos están privando a Kiev de una fuente de financiamiento a largo plazo.

Además, sigue aumentando la preocupación porque el apoyo público para seguir inyectando fondos a Ucrania haya empezado a disminuir, aunque una victoria de Rusia podría amenazar a la seguridad de toda Europa.

“No hay ningún problema con la cuestión llamada fatiga ucraniana. Ahora en Bruselas tenemos fatiga de Orban”, dijo el primer ministro de Polonia, Donald Tusk. “No puedo entenderlo. No puedo aceptar este juego tan extraño y tan egoísta de Viktor Orban”, añadió a periodistas.

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, en Budapest, el 16 de enero de 2024. (AP Foto/Denes Erdos)
El primer ministro húngaro, Viktor Orban, en Budapest, el 16 de enero de 2024. (AP Foto/Denes Erdos) - Créditos: @Denes Erdos

Orban, el líder de la UE más próximo a Rusia, está molesto por la decisión de la Comisión Europea de congelar el acceso de su gobierno a algunos de los fondos comunitarios. La rama ejecutiva del bloque tomó la decisión ante la preocupación por las posibles amenazas al presupuesto conjunto que supondría el retroceso democrático en Hungría.

En respuesta a esta medida, Hungría vetó declaraciones de la UE sobre varios asuntos. Orban también ha exportado el problema a la OTAN, al bloquear las reuniones de alto nivel con Ucrania hasta hace poco. Además, Budapest está frenando la incorporación de Suecia a la alianza militar.

“No quiero utilizar la palabra chantaje, pero no sé qué otra palabra mejor” podría encajar, dijo la primera ministra de Estonia, Kaja Kallas, a la prensa en su llegada a la sede de la UE. “Hungría necesita a Europa”, agregó, al destacar los problemas económicos que atraviesa el país y sus elevadas tasas de interés. “También debería analizar en qué beneficia a Hungría estar en Europa”.

Por su parte, el canciller de Alemania, Olaf Scholz, indicó que quieren “finalizar lo que comenzó en diciembre” y destacó que los 50.000 millones de euros presupuestados para Ucrania son “necesarios urgentemente”.

Agencias AP y DPA