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La promesa de la dieta para el síndrome de ovario poliquístico se desmorona

(Sonia Pulido/The New York Times)
(Sonia Pulido/The New York Times)

En 2018, un grupo de expertos recomendó a las pacientes con sobrepeso regirse por una dieta de máximo 750 calorías al día. Ahora el mismo grupo retira esa directriz y recomienda una dieta equilibrada.

Durante años, a las personas que tenían el síndrome de ovario poliquístico (SOP) y también sobrepeso se les dijo que sus síntomas mejorarían si perdían kilos a través de una dieta restrictiva. En 2018, un grupo líder de expertos en SOP recomendó que las mujeres con el trastorno hormonal que presentaran sobrepeso u obesidad consideraran reducir su ingesta calórica hasta 750 calorías por día. Esa orientación detonó la aparición de cuestionables dietas en redes sociales, y reforzó una impresión entre las personas con SOP de que si solo pudieran alterar con éxito sus hábitos alimenticios, se sentirían mejor.

Pero las recomendaciones no se fundamentaban en estudios contundentes sobre el síndrome de ovario poliquístico, y los investigadores afirman ahora que no hay pruebas concretas que sugieran que una dieta restrictiva a largo plazo tenga un impacto significativo en los síntomas del SOP. Hacer dieta rara vez conduce a una pérdida de peso que se mantenga a largo plazo, y para las personas con SOP, perder peso es particularmente difícil. Además, el vínculo entre la pérdida de peso a largo plazo y la mejora de los síntomas no está muy claro o bien establecido, dijo Julie Duffy Dillon, dietista registrada especializada en la atención del SOP.

En 2023, el mismo grupo, llamado Red Internacional del SOP, actualizó sus directrices con fundamento en un nuevo análisis de las investigaciones y eliminó todas las referencias a la restricción calórica. El grupo recomienda ahora que las personas con SOP mantengan un “régimen dietético equilibrado y saludable” similar a la dieta mediterránea, que se asocia con un menor riesgo de problemas de salud relacionados con el SOP, como enfermedades cardiovasculares y diabetes. Se desconoce si este tipo de alimentación podría mejorar los síntomas del SOP.

Los cambios en las directrices consideran “la literatura sobre el síndrome de ovario poliquístico y la experiencia vivida por las personas que lo padecen”, dijo la doctora Helena Teede, endocrinóloga de Monash Health en Australia y autora principal de las directrices 2023. “Ya no se trata de culpar a las personas o estigmatizarlas, o sugerir que por una falla en su comportamiento personal tienen un peso más alto”.

¿Qué es el síndrome de ovario poliquístico?

El síndrome de ovario poliquístico es un trastorno hormonal que afecta a cinco millones de mujeres en Estados Unidos. Se caracteriza por periodos irregulares, infertilidad, crecimiento excesivo de vello facial, acné y pérdida de cabello, síntomas que también son comunes con otros trastornos de salud, lo que dificulta el diagnóstico. Las personas con síndrome de ovario poliquístico suelen ovular menos de una vez al mes y también suelen tener niveles más altos de andrógenos (hormonas sexuales masculinas) o múltiples folículos subdesarrollados en los ovarios (y no, como su nombre indica, quistes), o ambas cosas.

Normalmente, cuando una mujer presenta síntomas, el médico explora los ovarios en busca de esos folículos o extrae sangre para analizar los niveles hormonales. No existe cura para el SOP; la primera línea de tratamiento suele ser algún tipo de anticonceptivo para ayudar a regular el ciclo menstrual.

Aunque el síndrome de ovario poliquístico suele considerarse un problema reproductivo, también puede afectar la salud metabólica, incluidos los niveles de azúcar en sangre, presión arterial y colesterol. Las personas con SOP suelen padecer inflamación crónica, que se produce cuando el sistema inmunitario está sobreestimulado durante largos periodos de tiempo. Y corren un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, cáncer de endometrio y diabetes, según Heather Huddleston, directora de la Clínica del SOP y del programa de investigación de la Universidad de California en San Francisco.

La enfermedad también se ha asociado a un mayor riesgo de problemas de salud mental, como depresión, ansiedad, intentos de suicidio y trastornos alimentarios.

La relación con el peso

La relación entre el síndrome de ovario poliquístico y el peso es compleja; la enfermedad está estrechamente relacionada con la obesidad. Las personas con SOP tienen predisposición a engordar y, al hacerlo, sus síntomas pueden empeorar, explicó Anuja Dokras, directora del Centro del Síndrome de Ovarios Poliquísticos de Pensilvania y coautora de las directrices 2023. “Es una relación bidireccional”, dijo, pero “no entendemos por qué es que tienden a aumentar de peso”.

Las directrices 2023 también señalaron que las tasas de obesidad entre las personas con SOP varían en diferentes partes del mundo. Y, dijo Dokras, no todas las personas con obesidad tienen SOP.

Algunos estudios han demostrado que la pérdida de peso mediante cambios en el estilo de vida podría mejorar algunos síntomas hormonales y metabólicos del SOP, dijo Teede, pero “la evidencia en torno a la fertilidad es desafiante”.

Muy pocos estudios han medido los cambios en las tasas de ovulación y embarazo. “Una de nuestras mayores preguntas de investigación es cuánta pérdida de peso, durante cuánto tiempo, y cuánta estabilidad de ese peso necesitamos para que el sistema reproductivo del cuerpo vuelva a funcionar”, añadió.

La señal más convincente de que la pérdida de peso podría asociarse a una mejora de las tasas de ovulación y embarazo procede de estudios recientes que han analizado los resultados de la cirugía bariátrica en mujeres obesas con y sin SOP, según Dokras. Esos datos muestran que, tras la intervención quirúrgica y la reducción drástica de peso, las afectadas por el SOP “empiezan a tener periodos muy regulares y los niveles de hormonas masculinas también descienden”. La investigación para estudiar si los fármacos para perder peso como el Ozempic pueden mejorar los síntomas de las pacientes con SOP sigue en curso.

Pero muchas mujeres con SOP tienen resistencia a la insulina, es decir, el organismo no utiliza eficazmente la insulina que genera, lo que provoca niveles elevados de azúcar en sangre. Esto puede exacerbar algunos síntomas, incluido el aumento de peso, y también hacer que la pérdida de peso sea particularmente difícil, señaló Huddleston.

Y Dillon dijo que el viejo consejo de restringir las calorías con el fin de perder peso ha sido especialmente preocupante dadas las mayores tasas de trastornos alimenticios entre las personas con SOP. Anecdóticamente, dijo que ha visto el daño duradero del consejo en muchos de sus pacientes.

Cuando las personas prueban dietas “e inevitablemente fracasan porque no funcionan para la mayoría de la gente, entonces se apropian de eso, y dicen como, ‘Bueno, eso es culpa mía’”, dijo Dillon. “Entonces ya no buscan atención sanitaria. No es raro que las personas con SOP al reunirse conmigo me digan que soy la primera persona a la que han visto en 10 años”.

En ese momento, añadió, “tienen muchos problemas de salud, como diabetes y colesterol alto, pero también están avergonzadas, deprimidas y ansiosas.”

Alisha Haridasani Gupta es periodista del Times enfocada en la salud de la mujer y las desigualdades sanitarias. Más de Alisha Haridasani Gupta

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