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La Policía de Malasia intensifica su operativo para capturar a los fugados de un centro de inmigración

Bangkok, 4 feb (EFE).- La Policía de Malasia mantiene este domingo su operativo para capturar a los inmigrantes que permanecen huidos tras una fuga masiva en un centro de inmigración, en la que participan casi 500 efectivos de varias fuerzas de seguridad.

El jefe de la Policía del estado de Perak, donde sucedió la fuga la noche del jueves, indicó en la mañana que han logrado arrestar a 41 de los 131 fugados, uno de los cuales pereció en un accidente de tráfico durante la evasión, informa la agencia pública Bernama.

Las autoridades rastrean las plantaciones, mezquitas y asentamientos informales, entre otras localizaciones, cercanos a la ciudad de Bidor, en el oeste del país y donde se halla el centro de detención de inmigrantes donde permanecían arrestados los inmigrantes.

Aunque el Departamento de Inmigración no precisó la nacionalidad de los emigrantes indocumentados, la Policía local, citada por la agencia Bernama, señaló que 115 son rohinyás y 16 de nacionalidad birmana.

Este incidente es el segundo de este tipo ocurrido en los últimos años en un centro de detención de inmigrantes de Malasia.

En abril de 2022, 528 rohinyás se fugaron de un centro del estado noroccidental de Kedah, una decena de los cuales murieron atropellados durante la huida, aunque la gran mayoría fueron apresados de nuevo.

La relativamente próspera Malasia -que no es firmante de la Convención de la ONU sobre refugiados- es, desde hace años, uno de los destinos preferentes de los rohinyás, una minoría étnica apátrida procedente de Birmania, cuyas autoridades no los reconocen y les someten a todo tipo de discriminaciones.

En agosto de 2017, el Ejército birmano lanzó una campaña militar contra la población rohinyá en el norte de Rakáin, este de Birmania, por la que el Gobierno birmano se enfrenta a una acusación de genocidio ante la Corte Internacional de Justicia en La Haya.

Este operativo castrense conllevó a la huida a la vecina Bangladés de más de 725.000 rohinyás, que se suman a otros miles huidos los años anteriores, y que viven en condiciones precarias en la red de campamento de refugiados más grande del mundo, desde donde algunos huyen en una peligrosa travesía en barco a Indonesia y Malasia.

En 2015 se vivió una crisis de refugiados en la región, cuando miles de rohinyás quedaron a la deriva en barcos durante semanas después de que las autoridades de Tailandia y Malasia desmantelaran las redes de tráfico de personas que los transportaban a dichos países desde Birmania.

(c) Agencia EFE