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Pese a la creciente del río, migrantes se las ingenian para cruzar

CIUDAD JUÁREZ, Chih., marzo 15 (EL UNIVERSAL).- "Nos llegaba el agua hasta el cuello, pero así cruzamos", decía ayer un migrante ecuatoriano, quien aún con la creciente del río Bravo en esta ciudad fronteriza logró cruzar de manera ilegal a los Estados Unidos.

Desde el 12 de marzo, el río Bravo que divide Juárez y El Paso, Texas, ha tenido creciente de agua debido a que Estados Unidos abrió las compuertas para la entrega de agua que se hace cada año a México para el riego de cultivos.

Ante eso, en la zona donde se encuentra la puerta 36 del muro fronterizo, el agua llega al límite del bordo del río, por lo que los migrantes han tenido que ingeniárselas para cruzarlo, llegar al bordo de la malla ciclónica americana y poder entregarse a las autoridades de la Patrulla Fronteriza.

Al mediodía de ayer, EL UNIVERSAL constató cómo grupos de migrantes originarios de Ecuador, Venezuela y Colombia, se apoyaban de un lazo que los mismos migrantes habían colocado a lo largo del río en los últimos días para sostenerse, y poco a poco cruzar a la Unión Americana sin ser arrastrados por la corriente del agua.

"Llegamos caminando de Chihuahua capital y hoy nos cruzamos por aquí, con el lazo. Somos de Ecuador", decía desde el lado americano el migrante, quien iba acompañado de dos mujeres, una niña y dos hombres.

Al llegar al bordo americano y estar sobre la malla, se secan, se recuperan un poco y después buscan el espacio para acercarse hasta la puerta 36.

La mayoría de los migrantes que han cruzado desde el martes por esta zona, lo han hecho nadando, apoyados de la cuerda que hasta ayer seguía en el río y otros han improvisado hasta con inflables para lograr su objetivo de cruzar la frontera, incluso con el riesgo de ser arrastrados o que muchos de ellos no saben nadar.

Aunque llegan a la orilla del río, del lado americano se topan con la malla ciclónica que la Guardia Nacional de Texas ha expandido a lo largo de la frontera y que recientemente reforzó para impedir su paso.

Debido a ello, las personas deben romper la malla o escarbar debajo de esta, para lograr entrar arrastrándose a la zona donde está la puerta del muro y entregarse a las autoridades.

Pese a que está la vigilancia de los elementos del ejército americano, los migrantes no se detienen y buscan la forma de poder trozar la malla, aun frente a los elementos y así lograr su objetivo de estar en los Estados Unidos.

En el recorrido realizado ayer por este diario, se observaron mujeres, algunos menores de edad y hombres que viajaban solos.

Agua para cultivos

De acuerdo con las autoridades en Ciudad Juárez, desde el miércoles 13 de marzo fueron abiertas las compuertas de la Acequia Madre, con lo cual se recibirá agua del río Grande o río Bravo para el riego de cultivos como algodón, alfalfa nogal, trigo y avena forrajera, entre otros, ubicados en la región del Valle de Juárez.

Personal de la Secretaría de Desarrollo Rural zona norte supervisó la apertura de compuertas y la limpieza de la acequia para el inicio de la recepción del recurso que, a su vez, será dirigido a las parcelas de los agricultores.

Lo anterior, de acuerdo con lo establecido en la Convención de 1906 entre México y Estados Unidos.

Por ello, el agua en el río ha crecido, representando así un riesgo para las decenas de personas en movilidad que buscan entregarse a las autoridades americanas y solicitar el asilo político.