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Volvió la invasión de mosquitos: hasta cuándo seguirá el fenómeno

El repelente, un aliado salvador para mitigar la invasión de mosquitos en la ciudad de Buenos Aires
El repelente, un aliado salvador para mitigar la invasión de mosquitos en la ciudad de Buenos Aires - Créditos: @Fabián Marelli

La invasión de mosquitos avanza desde hace varios días. Parece que no hay repelente que sirva o método para evitar las molestas picaduras y esquivar las enfermedades que podrían traer consigo. Sin embargo, ayer hubo cierta tregua, o al menos una percepción de que los fastidiosos insectos estaban en retirada, aunque fue solo eso, una sensación que duró hasta hoy cuando volvieron a ser un tema de conversación y preocupación.

¿Habían comenzado a abandonar la ciudad y la situación recrudeció en las últimas horas? ¿O fue parte de observaciones personales, quizás, por la costumbre de la convivencia de varios días? Pudo haber sido parte de ambas variables, aunque la hipótesis que más sostiene la presencia de esta nueva ola mosquitera es la consecuencia de las últimas lluvias registradas en dos períodos diferentes.

El repelente es la mejor protección para disminuir el impacto de la invasión de mosquitos y evitar la transmisión de enfermedades
El repelente es la mejor protección para disminuir el impacto de la invasión de mosquitos y evitar la transmisión de enfermedades - Créditos: @Fabián Marelli

Las precipitaciones ocurridas hace 10 días y una semana, aproximadamente, podrían haber provocado estas dos oleadas que afectaron a los porteños y al resto de los residentes en el Área Metropolitana, con el agravante de temperaturas elevadas que fueron el caldo de cultivo para la mayor proliferación de los insectos.

“El ciclo del mosquito que está invadiendo ahora funciona con un mecanismo en donde las lluvias son un detonante para que se ponga en marcha el crecimiento del mosquito adulto. Entonces, lo que pudo haber pasado es que llovió hace 10 días, esas lluvias activaron una serie de mosquitos que sufrimos el lunes y ahora estamos viendo un segundo pulso de esta invasión que responde a otras lluvias que vinieron dos o tres días después, que inundaron otras zonas y que dispararon otros huevos también acumulados”, explicó Alejandro Inti Bonomo, director de la carrera de Gestión Ambiental en la UADE.

La ciudad y toda el Área Metropolitana está atravesando una segunda oleada de mosquitos provocados por las últimas lluvias
La ciudad y toda el Área Metropolitana está atravesando una segunda oleada de mosquitos provocados por las últimas lluvias

“¿Cuándo puede llegar el pico de esta segunda oleada? Habría que verlo bien con el transcurso de las horas, pero podría ser hoy el pico, eso responde a las situaciones ambientales, interacciones ecosistémicas con sus predadores, con otra competencia, y hay que ver cómo eso estuvo jugando en estos días para ver si disminuyó la actividad, sostuvo el Licenciado en Ciencia Ambientales.

Las larvas del mosquito Aedes Albifasciatus, el que provocó esta invasión, esperan el disparador climático para nacer todas juntas. La especie no transmite el Dengue, Zika y Chikungunya, que utilizan como vector al Aedes aegypti, que habitualmente no se desarrolla en parques o plazas, sino que lo hace en los domicilios o los ámbitos privados. “No significa que no esté circulando también el mosquito Aedes aegypti, el responsable del dengue. Pero van por caminos separados”, aclaró Bonomo.

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El ciclo de vida del mosquito de la invasión, más asociado a los ámbitos rurales, tiene como punto de partida las lluvias. A partir de ahí, puede nacer entre los seis y 30 días posteriores, de acuerdo a la temperatura de los ambientes. A mayor temperatura, más rápida la eclosión.

El Aedes Albifasciatus puede vivir un mes en contextos naturales, en campos o parques, pero en condiciones urbanas los tiempos suelen acortarse a la mitad, con una expectativa de vida de entre 10 y 15 días. “Eso es lo teórico, pero puede haber variantes que provoquen cambios como el lugar donde se generan y otras interacciones. Las lluvias y las temperaturas son determinantes para ver cuántos mosquitos nacen. Si baja la temperatura, el mosquito estará más incómodo, pero no desaparece de un día para el otro. Para que eso ocurra tiene que bajar muchísimo, aunque no sería lo esperable”, cerró Bonomo.

Por su parte, Victoria Micieli, Doctora en Ciencias Naturales e, investigadora principal del Conicet, sostuvo que sería lógico que la semana próxima comience a bajar la intensidad de la invasión por el ciclo natural de los mosquitos. “Quizás la merma de ayer tuvo que ver con fenómenos locales. Cuando baja la presión atmosférica los mosquitos captan esa situación que indica probabilidad de lluvia; entonces se activan más para picar y poner sus huevos en terrenos amigables”, sostuvo la experta.

La aparición del Aedes Albifasciatus en ámbitos urbanos, según Micieli, se explica en la necesidad de alimentación de un mosquito que está habituado a contextos rurales y que migra hacia la ciudad en busca de alimentos. “Los adultos proliferan en el campo, pero se tienen que alimentar y no les alcanza el ganado vacuno y equino”, aportó la también directora del Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (Cepave).

“Creemos que después del fin de semana el fenómeno bajará. ¿Qué pasa si llueve nuevamente? Si es una lluvia menor, no pasará nada. El problema son las precipitaciones abundantes, de 100 milímetros o más. Cuando la temperatura es alta estarán más activos, pero no es una limitante para esta especie que hasta suele picar en invierno”, cerró Micieli.

Operativos en la ciudad

Desde el gobierno porteño informaron que el Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana continúa con el plan de desinsectación en espacios verdes, parques y plazas para combatir las nubes de insectos. “La periodicidad de la desinsectación depende de la proliferación de mosquitos y los cronogramas realizados son de manera mensual. En situaciones como la actual, los grandes parques son recorridos de manera semanal o quincenal. Hasta el momento se llevan realizados 3.561 operativos entre diciembre y lo que va de febrero”, aseguraron fuentes oficiales.

Las tareas consisten en la fumigación donde se confirma la presencia de mosquitos adultos. El procedimiento se denomina termonebulizaciones ULV que se ejecuta en forma manual con pulverizadores a motor (manuales o eléctricos) o con aspersores que rocían el producto en espacios reducidos. También se utiliza un vehículo que pulveriza en los espacios abiertos.

“Los procedimientos que se están llevando adelante en los espacios verdes porteños tienen como objeto mitigar la proliferación del mosquito silvestre y no elimina al mosquito Aedes aegypti porque no se reproduce allí. Por este motivo, el método más efectivo para prevenir la proliferación del mosquito transmisor del dengue es la eliminación de objetos que sirvan como reservorio o que acumulen agua en las casas particulares y sus alrededores”, sostuvieron desde la ciudad.