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El nocaut de Junto Nakatani ante Andrew Moloney que recordó al de Maravilla Martínez frente a Williams

Andrew Moloney cae definitivamente en la lona después del nocaut de Junto Nakatani
Andrew Moloney cae definitivamente en la lona después del nocaut de Junto Nakatani - Créditos: @SARAH STIER

El japonés Junto Nakatani se convirtió en nuevo campeón mundial supermosca de la OMB y lo hizo con un brutal nocaut sobre Andrew Moloney en el duodécimo round. Nakatani se perfilaba a un triunfo indiscutible por puntos, ya que había mandado dos veces a la lona al australiano, pero no dejó margen de dudas y noqueó a Moloney, en un combate en Las Vegas que sirvió como antesala a la de Haney-Lomachenko.

En el último asalto, Nakatani logró darle un cierre a una pelea que ya tenía dominada. A 18 segundos de la última campana, con una demoledora zurda sobre Moloney, el oriental aplicó el golpe que le permitió festejar. Después de las dos ocasiones en que había conseguido derribar su oponente, celebró una victoria por la que luchó desde un primer momento.

El KO, ejecutado con gran solvencia y precisión, hizo recordar al de Maravilla Martínez sobre Paul Williams, en aquella pelea previa a la histórica frente al mexicano Julio César Chávez junior. En esa ocasión el argentino ejecutó su golpe -también con la izquierda- en el segundo round y así logró festejar.

Desde el comienzo de la pelea Nakatani fue mejor, dominó y se perfilaba como el conquistador del título vacante supermosca de la OMB. Ya desde el segundo round, el nipón mostró su poderío y mandó a su rival a la lona con un upper de derecha. Sorprendido, Moloney, logró ponerse de pie y continuar. Intentó hacer daño a su rival, pero la fortaleza del nipón fue extremadamente superior.

Este fue el KO número 19 para Nakatani, que consiguió un récord 25-0 en la categoría. El nipón comenzó la temporada con una gran contundencia y no duda en su poderío. En la noche de Las Vegas, apenas puso un pie sobre la lona dio una clase de boxeo. Acorraló al australiano, golpeó desde los diferentes ángulos y llevó a su rival al máximo castigo. El australiano buscaba igualar en títulos a su hermano Jason, campeón mundial, pero en cambio terminó tres veces en la lona, la última ya sin retorno.