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Nahuel Guzmán se perderá el torneo: Tigres se lamenta y el equipo siente alivio

Nahuel Guzmán el sábado pasado en el partido entre América y Tigres, Estadio Azteca. (Héctor Vivas/Getty Images)
Nahuel Guzmán el sábado pasado en el partido entre América y Tigres, Estadio Azteca. (Héctor Vivas/Getty Images)

Nahuel Guzmán se perderá lo que resta de torneo regular con Tigres. El arquero argentino deberá someterse a una cirugía de rodilla por una lesión. Su último partido de Liga MX fue ante el América, el sábado pasado. Guzmán, según informó su club en un comunicado, tendrá un tiempo de recuperación de dos meses. Podrá volver todavía en este certamen en caso de que Tigres se califique a la Liguilla.

La baja llega en un momento de tensión para el equipo que dirige Robert Dante Siboldi. Tigres, que ha jugado dos finales al hilo en el último año, no ha encontrado en el presente certamen el funcionamiento que corresponda al nivel de plantel que tiene. Y eso se puede ver reflejado ya en la tabla general, en la que marchan en séptimo lugar con 18 unidades en 11 partidos.

Además, tienen la obligación de superar los Octavos de Final de la Concachampions: enfrentarán al Orlando City este martes, tras empatar 0-0 en la ida. Jugarán en casa, pero sin su portero estelar, leyenda viva en su historia, y que deberá ser reemplazado por Carlos Felipe Rodríguez, un portero mexicano de amplia experiencia que, sin embargo, nunca ha sido considerado arquero de primer orden.

El Patón llegó a Tigres en 2014 proveniente de Newell's Old Boys. En La Lepra, como se conoce al club rojinegro, fue campeón en el Torneo Final 2013 y llegó hasta las Semifinales de la Copa Libertadores de ese mismo año. Al mando de Gerardo Tata Martino, Guzmán se convirtió en uno de los mejores porteros del futbol argentino. Con 28 años, llegó a México a un club especialista en reclutar figuras, como ya lo era Tigres entonces, pero con dos problemas: no habían contado con un portero de gran nivel, en cuanto a cualidades y constancia, y sus contrataciones podían salir muy bien o muy mal.

Guzmán llegó para sentar a Enrique Palos, arquero que había sido campeón en el Apertura 2011, cuando Tigres rompió su sequía de 29 años sin dar la vuelta. Se ganó el cariño de la afición por un tiempo, pero luego sus inconsistencias dieron paso a una certeza: Tigres necesitaba a un arquero que le diera seguridad y más que eso incluso: que directamente ganara partidos y, de ser posible, hasta campeonatos. Ese era el tamaño de apuesta que hicieron con Guzmán, que en esa etapa también comenzó a ser convocado a Argentina, pues justamente Martino había llegado a La Albiceleste.

Aunque sus dos primeras finales se saldaron con derrotas dolorosas, ante el América en el Apertura 2014 y contra River Plate en la Copa Libertadores 2015, los éxitos llegaron también de manera rápida: Guzmán ganó su primera liga en diciembre de 2015 contra Pumas. Y de ahí la racha fue imparable: campeón en los Apertura 2016 y 2017 (revancha contra América en la primera, y contra Monterrey la segunda, el clásico regio más importante de todos los tiempos). Luego otra vez en el Clausura 2019 ante León.

Los triunfos bajaron en los últimos años, pero han estado ahí: la Concacaf de 2020 y la liga que Tigres consumó en campo de Chivas hace diez meses. Guzmán pesa sí por su capacidad de salvar goles hechos y aparecer cuando más le necesitan, pero también por la forma en la que puede sacar de quicio al rival más sensato. Tigres padecerá sin él y lo esperará con ansías para la Liguilla, un torneo que Guzmán ha jugado siempre desde que llegó a México: el último torneo sin fase final para Tigres fue el lejanísimo Clausura 2014. Un alivio, por dos meses, para los oponentes, que no deberán padecerlo. Luego volverá y seguramente será el de siempre.

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