Anuncios

Murió por dengue: el mensaje que publicó la madre de María Victoria, la esposa del golfista Emilio “Puma” Domínguez

El golfista argentino Emilio “Puma” Domínguez junto a su esposa María Victoria De La Mota Claverie
El golfista argentino Emilio “Puma” Domínguez junto a su esposa María Victoria De La Mota Claverie

La muerte por dengue de María Victoria de De La Mota Claverie, la esposa del reconocido golfista Emilio “Puma” Domínguez, conmocionó al mundo del deporte. A los 33 años la mujer se encontraba en estado crítico tras contraer la enfermedad que transmite el mosquito. En medio de un silencio mediático por parte de su esposo, su madre, Lis Claverie, publicó un sentido mensaje tras la muerte de su hija.

Claverie transmitió en la red social Facebook el poema “Elegía”, del poeta español Miguel Hernández. “Mi hija pequeña ha muerto”, tituló la madre de María Victoria el posteo. “No hay extensión más grande que mi herida, lloro mi desventura y sus conjuntos y siento más tu muerte que mi vida”, dice una de las frases. “Quiero minar la tierra hasta encontrarte y besarte la noble calavera y desamordazarte y regresarte”, agrega también el poema.

Y cierra: “A las aladas almas de las rosas del almendro de nata te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas, compañera del alma, compañera”.

Mi hija pequeña ha muerto. «… Yo quiero ser llorando el hortelano de la tierra que ocupas y estercolas, compañera del...

Publicada por Lis Claverie en Domingo, 31 de marzo de 2024

El poema que subió Claverie:

“Yo quiero ser llorando el hortelano de la tierra que ocupas y estercolas, compañera del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas y órganos, mi dolor sin instrumento, a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.

Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado, un hachazo invisible y homicida, un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida, lloro mi desventura y sus conjuntos y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos, y sin calor de nadie y sin consuelo voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo, temprano madrugó la madrugada, temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta de piedras, rayos y hachas estridentes

sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes, quiero apartar la tierra parte a parte a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte y besarte la noble calavera y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera: por los altos andamios de las flores pajareará tu alma colmenera de angelicales ceras y labores. Volverás al arrullo de las rejas de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas, y tu sangre se irá a cada lado disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado, llama a un campo de almendras espumosas mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas del almendro de nata te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas,

compañera del alma, compañera”.

La muerte de María Victoria

En la tarde del viernes, el golfista Domínguez, de 38 años y oriundo de San Luis, tuvo que retirarse mientras jugaba la segunda ronda del Totalplay Championship, certamen correspondiente al PGA Tour Americas, en México, al enterarse de que su esposa María Victoria se encontraba en estado crítico tras enfermar de dengue.

Sin embargo, la salud de la madre de sus hijos, Constantino e Hipólito (de 4 y 1 años, respectivamente), se deterioró rápidamente y falleció antes de que llegara de su viaje de más de 7000 kilómetros.

“Estamos en shock. Esta es una gran tragedia”, dijo su amigo y compañero profesional Rafael Echenique, quien creció jugando con “Puma” en el San Luis Golf Club de su ciudad natal. De La Mota Claverie, cuyo funeral se realizó el domingo en el cementerio Jardín del Recuerdo de la capital de San Luis, era diseñadora de indumentaria y, según su perfil de LinkedIn, trabajaba en la empresa Kosiuko desde hacía siete años.

La pareja, que contrajo matrimonio el 17 de diciembre de 2016, compartía fotos de sus viajes alrededor del mundo a través de las redes sociales, además de postales de su día a día junto a sus hijos.

La mujer del golfista tenía 33 años.
La mujer del golfista tenía 33 años. - Créditos: @Instagram

De la Mota -oriunda también de la provincia de San Luis- era diseñadora de indumentaria y textil recibida en la Universidad de Palermo (UP), y ejercía la profesión desde hace años. Trabajó también en Herencia Custom Garage, Casa Chic y Bensimon.

La mujer, que el 13 de abril próximo hubiese cumplido 34 años, al igual que su marido disfrutaba de practicar diversos deportes, como tenis y golf.

La noticia de su muerte llega en momentos en que la Argentina atraviesa un brote histórico de dengue, por el que ya acumula 129 muertes y más de 180 mil casos registrados.