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Un minuto de silencio por las 238 víctimas del terremoto nipón de Año Nuevo un mes después

Tokio, 1 feb (EFE).- Japón conmemora hoy el primer mes tras el terremoto de magnitud 7,6 de Año Nuevo que causó la muerte de 238 personas y mantiene aún a unos 14.000 desplazados en la damnificada península de Noto, en la costa occidental del centro del país.

Las autoridades de la prefectura de Ishikawa, donde se encuentran las localidades más dañadas por el desastre, han decretado un minuto de silencio a la hora exacta a la que ocurrió el temblor, las 16.10 hora local (5.10 GMT), en recuerdo a las víctimas del peor desastre natural que ha golpeado al archipiélago desde 2011.

Además de los más de dos centenares de fallecidos, el terremoto causó 1.179 heridos y 19 personas continúan desaparecidas, además de haber dejado cerca de 46.300 edificios dañados, según el último balance facilitado por las autoridades locales.

Los fallecidos y desaparecidos "han tenido que cerrar el telón de su vida de repente por un desastre natural inesperado. Mientras comparto el dolor y el pesar de las familias y allegados que sienten esta injusticia, renuevo mi compromiso de esforzarme para responder a sus necesidades", dijo hoy el gobernador de Ishikawa, Hiroshi Hase, horas antes del acto en memoria de las víctimas.

Un mes después de la catástrofe, que alteró hasta la topografía de la región, los supervivientes se afanan por recuperar cierta normalidad mientras los negocios siguen valorando cómo abrir.

El suministro eléctrico ha sido ampliamente restablecido en las zonas afectadas. Unas 2.500 viviendas de seis municipios, entre ellos Wajima y Suzu, los más damnificados y donde se registraron la mayoría de víctimas, siguen sin electricidad, frente a las 40.000 viviendas que se vieron afectadas inmediatamente después del seísmo.

El operador eléctrico de la zona, Hokuriku Electric, estima que necesitará al menos dos meses más restablecer el servicio en el noroeste de Wajima y otras zonas, debido a los daños de las carreteras por deslizamientos de tierra.

La recuperación del suministro de agua afronta mayores dificultades. Más de 110.000 hogares quedaron sin agua poco después del terremoto y 40.890 seguían sin suministro en horas previas.

Las telecomunicaciones también están interrumpidas en algunas zonas, pues 122 postes de telefonía siguen fuera de servicio, según cifras recogidas por el diario Yomiuri.

La región ha sido un polvorín sísmico desde el terremoto del 1 de enero y hasta la madrugada de este martes se habían contabilizado más de 1.500 temblores de intensidad considerable, según cifras de la Agencia Meteorológica de Japón (JMA).

Entre ellos se produjo uno a las 8.07 hora local de hoy (23.07 GMT del miércoles) de magnitud 4,4 e intensidad 3 en la escala sísmica japonesa de 7 niveles, centrada en medir la agitación en la superficie y el potencial destructivo del terremoto. El del pasado día de Año Nuevo alcanzó el nivel máximo de 7.

Aunque la actividad sísmica se está reduciendo gradualmente, las autoridades meteorológicas instan a seguir alerta.

(c) Agencia EFE