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La ministra gala de Educación trata de salvar su puesto pidiendo perdón a los profesores

París, 16 ene (EFE).- La ministra francesa de Educación, Amélie Oudéa-Castéra, trató este martes de salvar su puesto, en medio de peticiones de dimisión de la oposición de izquierdas y de sindicatos de enseñantes, pidiendo excusas por sus explicaciones sobre por qué sacó a su hijo de una escuela pública para llevarlo a otra privada.

Oudéa-Castéra acudió al colegio público Littré del distrito VI de París, en el que estuvo escolarizado su hijo, en medio de los abucheos de varias decenas de personas que la esperaban y, después de reunirse con los profesores, hizo unas breves declaraciones a la prensa en las que no quiso entrar en el fondo de la polémica que ha desencadenado.

"He podido repetir esas excusas que les debía", señaló la ministra, que dijo haber mantenido "una conversación útil, constructiva" sobre el futuro del centro y algunas de las demandas.

Reconoció que no debería haberse referido de forma precisa a los enseñantes de ese centro cuando el pasado viernes explicó que había sacado a su hijo del centro porque había allí muchas horas en las que fallaba el profesor sin ser sustituido.

Unas alegaciones que fueron replicadas por la que fue la profesora en Littré del hijo de la ministra, que por una parte negó que hubiera faltado mucho.

Pero sobre todo, la maestra puntualizó que la razón real por la que Oudéa-Castéra se llevó a su hijo al colegio Stanislas, un centro privado católico, era porque quería que pasara a un nivel superior, y en Littré se opusieron.

La polémica se ha ido inflando en los últimos días, con la reacción entre otros de los sindicatos de enseñantes, que consideran que la nueva ministra -asumió la cartera de Educación en la remodelación de la semana pasada- les estaba reprochando indirectamente un alto nivel de absentismo.

La izquierda, que exige su salida del Ejecutivo, ha puesto sobre el tapete la cuestión de la necesidad de una mayor disponibilidad de medios humanos y materiales en los centros públicos que en los privados, y cómo éstos se convierten muchas veces en un concentrado de alumnos con padres con alto poder adquisitivo y/o de alto nivel de estudios.

La cuestión del mantenimiento de Oudéa-Castéra al frente del departamento de Educación va a volverse a plantear hoy mismo, primero en la sesión de control al Gobierno en la Asamblea Nacional por la tarde y, sobre todo, en la conferencia de prensa que ha organizado el presidente, Emmanuel Macron.

El jefe del Estado comparece ante unos 400 periodistas para explicar el giro que pretende dar a su nuevo gabinete, en el que ha puesto a personalidades claramente orientadas a la derecha, y al frente del cual ha nombrado como primer ministro a Gabriel Attal, la persona más joven que ha ejercido ese cargo, con 34 años.

(c) Agencia EFE