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México y el absurdo orgullo de jugar "el partido más difícil" de Messi y Argentina en Qatar 2022

Messi enfrentando a México en el Mundial de Qatar 2022. (Getty Images)
Messi enfrentando a México en el Mundial de Qatar 2022. (Getty Images)

Lionel Messi habló del Mundial de Qatar 2022 y de lo que, en su opinión, fue el partido más complejo que afrontó la Selección Argentina, que finalmente se coronó campeona del Mundo en una electrizante final que paralizó a todas las latitudes. Pero para el capitán de la Selección nunca hubo tanto nerviosismo como en el partido contra México, en la segunda jornada de la Fase de Grupos. El atacante del PSG dio una entrevista para Radio Urbana Play y habló de qué fue lo más complicado de ese partido, con el antecedente inmediato de que Arabia Saudita les había derrotado en el partido debut del Mundial.

El partido con México fue el más difícil por todo lo que nos jugábamos y fue, más allá del resultado, el que peor jugamos, porque había que ganar sí o sí y esto te hace jugar diferente. Yo confiaba en que íbamos a pasar bien y se nos iba a dar. Si no hubiéramos tenido el grupo que teníamos, habría sido muy difícil pasar de lo que pasamos", fueron las palabras del argentino.

En México las declaraciones sorprendieron por sí mismas, pero también la dimensión absurda que parte de la prensa y afición le han dado a la confesión: creen que México realmente hizo un partido de lujo, cuando la realidad es que, si Argentina jugó mal, México lo hizo todavía peor. Desde el principio, estuvo claro que Gerardo Martino, entrenador del Tri, salió a no perder el partido. Y está bien, se entiende que no puedas jugar de igual a igual a una Selección que te puede hacer daño en cualquier momento (justo como terminó ocurriendo), pero México ni siquiera lo intentó.

Y el ejemplo está en lo que pasó contra Alemania en el Mundial de cuatro años antes. México también adoptó una postura defensiva en aquel cotejo, pero mantuvo un peligro constante al contragolpe con Hirving Lozano, Carlos Vela y Javier Hernández. Aunque Alemania le 'apedreó' la portería al Tri, incluso en el segundo tiempo hubo un par de descolgadas con las que México pudo liquidar el partido. Contra Argentina sencillamente no hubo ideas al ataque. Todo consistió en esperar que Lozano y Alexis Vega pudieran hacer un milagro y encerrarse atrás para apelar a la desesperación albiceleste.

Es aquí cuando se deben tomar con pinzas las palabras de Messi: explicó que el partido fue el más complicado por la presión que tenían, porque ya no podían perder, ni siquiera empatar, y porque ese fue el juego clave, la ruptura entre al abismo del fracaso y continuar hacia la gloria. Mientras en México se ha creído que realmente hubo un gran mérito del equipo o del entrenador, cuando nunca hubo aprietos ofensivos contra Argentina. En realidad, para Messi y compañía lo más complejo era jugar contra ellos mismos, contra la presión que sentían, con la obligación de ganar o despedirse de Qatar. Un empate contra México los hubiera dejado con un pie fuera del Mundial, sin importar que pudieran ganarle a Polonia y todavía esperando que México le ganara a Arabia Saudita en la última jornada.

El Tri, mientras tanto, puede llevarse un trofeo inútil que muchos están sobreestimando: jugar en un partido que resultó difícil para Argentina. Si ni siquiera la victoria contra Alemania en Rusia 2018 sirvió de algo (ni a corto plazo, porque se llegó al mismo lugar de toda la vida, ni después, porque se han dado pasos para atrás) mucho menos tendrá utilidad presumir que Argentina sufrió en el partido contra México, que no con México, que es muy distinto. Ellos lo verán y recordarán así: como el encuentro en el que pudo pasar una tragedia y despedirse del sueño de ser campeones. Pero no pasó y el desenlace dejó clara las distancias que hay entre uno y otro equipo. Y si México en verdad pretende progresar, debería empezar por dejar de celebrar nimiedades que lo dejan expuesto a la humillación propia.

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