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Messi en el piso: la patada de Luke MacNaughton que dejó al capitán argentino retorciéndose de dolor

La patada de Lukas Macnaughton a Lionel Messi
La patada de Lukas Macnaughton a Lionel Messi

Los hinchas de Inter Miami -y del fútbol en general- se tomaron la cabeza cuando en el minuto 32 del segundo tiempo entre el equipo de la Florida y Nashville FC, por la Concachampions, Lionel Messi quedó tendido en el césped, retorcido de dolor. El capitán del seleccionado argentino, el campeón del mundo en Qatar 2022 y ocho veces ganador del Balón de Oro se quejaba como nunca. Había recibido el impacto de los tapones de Lukas MacNaughton, al intentar presionar sobre la salida de los de Nashville.

La Pulga estuvo un tiempo tirado, pero logró levantarse luego de la asistencia médica. Para alegría de sus fanáticos, fue solo un golpe. Sin embargo, el rosarino -competidor nato- no se quedó callado: se le acercó a Shaquell Moore, del equipo rival, y le recordó que su compañero le había dejado los tapones. El impacto fue después de impactar la pelota, es cierto, pero hay riesgo para el físico del argentino. Su enojo también se motivaba en que el árbitro del encuentro, el mexicano Marco Ortiz, ni siquiera lo amonestó. El talismán de Inter Miami pudo jugar el resto del partido, y estuvo en la cancha para festejar con su compañero y amigo Luis Suárez el gol del 2-2 final, que pone al equipo rosa en condiciones inmejorables para el partido de vuelta de la serie de la Concachampions. Tras el encuentro, Gerardo Martino, DT de las Garzas, dijo que Messi “estaba bien”.

El gol de Messi

Antes del susto, Lionel Messi se había encargado de hacer lo que mejor sabe: rescatar a su equipo con un gol vital. El marcador ya estaba 2-0 a favor de Nashville por los dos tantos del canadiense Jacob Shaffelburg, la estrella del partido. Pero tras una combinación con el Pistolero Suárez, la Pulga anotó el gol del descuento cuando iban siete minutos del segundo tiempo. Lo hizo con un tiro esquinado desde afuera del área, que fue imposible para Joe Willis, el arquero de los locales.

Fue su primera conquista en la Concachampions, certamen que no había disputado nunca en su carrera, su cuarto tanto de la temporada con Inter Miami y el número 15 desde que cambió París por la península de la Florida, en julio del año pasado. Hubo festejo con puño apretado y hasta avioncito con los dos brazos al viento. Después, abrazo con sus dos mediocampistas, quienes ante Nashville le guardaron las espaldas: el también argentino Federico Redondo y su amigo español Sergio Busquets.

El codazo de Redondo

A Federico Redondo, recién llegado a Miami tras ser adquirido en US$ 8 millones a Argentinos Juniors, le costó acomodarse en el equipo dirigido por el Tata Martino. En la primera media hora del encuentro se lo vio nervioso e incómodo en la mitad de la cancha. Incluso se salvó de la tarjeta roja: el árbitro mexicano apenas lo amonestó en una jugada que podía haber sido de expulsión. El codo del argentino impacta de lleno en Shaffelburg, quien llevaba la pelota y había iniciado un contragolpe prometedor para su equipo.

En el segundo tiempo, Redondo mejoró y con él también lo hizo Inter Miami. El reporte del partido de The Athletic rescata la “energía” del hijo del Príncipe. Y habla de una bocanada de aire fresco para la mitad de la cancha del equipo de camiseta rosa. “Una cosa quedó clara el jueves por la noche: Federico Redondo cambiará la forma de jugar del Inter Miami”, dice The Athletic. Y agrega: “El mediocampista central argentino de 21 años hizo su debut con el equipo de la MLS y tuvo un impacto táctico inmediato. Fue un estímulo refrescante para un equipo de Miami que envejecía”.