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Cómo es el melanoma maligno, diagnosticado a la duquesa de York

CIUDAD DE MÉXICO, enero 22 (EL UNIVERSAL).- Sarah Ferguson, la duquesa de York, fue diagnosticada con melanoma maligno. Al mismo tiempo que se sometió a una cirugía contra el cáncer de mama, su médico le extrajo varios lunares y uno de ellos se detectó como canceroso.

Un portavoz de la realeza reveló a la Asociación de Prensa del Reino Unido que el dermatólogo de "Fergie" detectó la enfermedad en una etapa temprana. Y actualmente se encuentra en recuperación en su propia casa.

El melanoma maligno es el tipo de cáncer que se origina en los melanocitos, es decir, las estructuras que le dan color a la piel. Hay varios factores que inciden en su aparición, como la exposición a rayos UV o lámparas y camas solares, así como la edad.

Los melanomas aparecen en cualquier parte del cuerpo, aunque comúnmente se detectan en zonas expuestas al sol, como la cara, las extremidades o la espalda, y sólo en algunas ocasiones debajo de las uñas, explica Mayo Clinic.

Los síntomas del melanoma maligno son cambios en la textura, color y tamaño de los lunares ya existentes, formación de bultos pigmentados y de aspecto inusual, sensación de comezón, sangrado y descamación.

En un estado normal, los lunares son de color café, canela o negro. La mayoría crecen durante la infancia y con el paso del tiempo llegar a desaparecer. No obstante, cuando presentan alteraciones puede ser un signo de alerta.

Los tratamientos para este tipo de cáncer en la epidermis suelen ser variados. Algunos especialistas recomiendan a los pacientes, cirugías para extirpar los ganglios linfáticos afectados, inmunoterapia, radioterapia o quimioterapia.

Además, será fundamental evitar la exposición prolongada al sol y utilizar protector solar, así como accesorios que permitan reducir el impacto de los rayos UV contra la superficie y en las capas más profundas de la piel.

La melanina es una sustancia que el cuerpo segrega de manera natural y que ayuda a mantener la tonalidad tanto en la piel como en el cabello. A medida que llega la vejez, disminuye su presencia y es cuando incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades.