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Iowa bajo cero: Trump busca despejar su camino hacia una nueva candidatura presidencial, pero enfrenta una última amenaza

Una calle desierta y cubierta de nieve en Des Moines, la capital de Iowa
Una calle desierta y cubierta de nieve en Des Moines, la capital de Iowa - Créditos: @CHRISTIAN MONTERROSA

WASHINGTON.- Jimmy Carter cambió la política de Estados Unidos para siempre en 1976, cuando concentró su campaña por la candidatura presidencial demócrata en Iowa, la primera cita electoral del año. Carter dio el batacazo: fue el candidato más votado, y desde ese momento su marcha hacia la Casa Blanca resultó imparable. Este año, el drama es el clima, no la política. Nadie espera una sorpresa: Donald Trump se encamina a ganar con comodidad en Iowa, y la gran incógnita en la interna del Partido Republicano es quién saldrá segundo en Iowa.

Los republicanos comenzarán a definir quién será su candidato para enfrentar al presidente Joe Biden en la primera votación de las primarias en los caucus de Iowa, una cita gélida: la temperatura rozará los 30º grados bajo cero. Nunca Iowa votó con tanto frío, y nunca se supo de antemano con tanta claridad cuál será el resultado. Trump llega a la votación con una abismal ventaja en las encuestas respecto de sus dos principales rivales, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, y la exembajadora ante las Naciones Unidas, Nikki Haley. Ambos dirimen el segundo puesto, en una puja por el mandato para intentar arrebatarle la nominación presidencial a Trump.

El clima se transformó en el último y gran rival de las campañas, forzadas a cancelar eventos a último momento. Una ola polar envolvió a Iowa –y al resto del norte del país– en un frío extremo, dejó calles, rutas y ciudades y pueblos literalmente congelados, cubiertos de nieve, rehenes de un viento triturador. En ese ambiente hostil, los candidatos hicieron lo que pudieron durante el fin de semana para mantener la temperatura de sus campañas, y lograr que la gente, pese a todo, se anime a salir de sus casas y concurra a las asambleas para votar este lunes por la noche.

FILE - Former President Donald Trump speaks during a news conference, Thursday, Jan. 11, 2024, in New York.  As Republican primary voters prepare to cast ballots for who they believe should lead the U.S. into its future, leading candidates are struggling to discuss key elements of the nation’s past. Trump, Florida Gov. Ron DeSantis, and former UN Ambassador Nikki Haley have all raised eyebrows with rhetoric on the Civil War and slavery. (AP Photo/Mary Altaffer, File)

“De una forma u otra voy a llegar ahí, creo que tenemos el peor clima de la historia, pero tal vez eso sea bueno porque nuestra gente está más comprometida que nadie más, así que tal vez sea algo bueno para nosotros”, dijo Trump, el sábado, en un video difundido antes de viajar a Iowa.

“Vamos a empezar con ustedes y después vamos a dar vuelta el país”, arengó en sus redes.

Para Trump y el resto de los candidatos, la participación en los caucus es decisiva. El formato requiere un compromiso político singular, y también de tiempo. Los votantes deben concurrir a alguno de los 1657 sitios donde se realizan las asambleas –escuelas, iglesias, estaciones de bomberos, complejos deportivos– a votar, y, a diferencia de una votación primaria tradicional, deben hacerlo cuando ya es de noche, recién a partir de las 7 de la tarde. No hay un cuarto oscuro o casillas de votación, ni tampoco una boleta. Algunos sitios tienen papeletas con los nombres de los candidatos impresos, pero, típicamente, la gente vota escribiendo el nombre de su candidato en un papel. El proceso suele incluir además pasos burocráticos típicos de una asamblea, y también discursos, y discusiones entre los vecinos. Este año, la votación cae justo en el feriado por el nacimiento de Martin Luther King, una casualidad que, se prevé, facilitará la participación.

La última encuesta

En 2016, la última vez que los republicanos eligieron candidato en Iowa, Trump quedó en segundo lugar, detrás de Ted Cruz. Este año, todas las encuestas le dan una abismal ventaja, y Trump y su campaña tienen una estructura y una operación mucho más pulida y sólida que hace ocho años. DeSantis apostó todo a Iowa, pero en las últimas semanas Haley ha tenido una trepada en los sondeos. La pelea por el segundo puesto acaparará toda la atención.

La última encuesta del periódico local Des Moines Register y la cadena NBC confirmó el liderazgo supremo de Trump, quien registró un respaldo del 48%; en segundo lugar quedó Haley, con un 20%, y en tercero, DeSantis, con el 16 por ciento.

La aspirante a la candidatura republicana a la presidencia y exembajadora ante Naciones Unidas Nikki Haley habla en un acto de campaña el sábado 13 de enero de 2024 en Iowa City, Iowa. (AP Foto/Abbie Parr)
La aspirante a la candidatura republicana a la presidencia y exembajadora ante Naciones Unidas Nikki Haley habla en un acto de campaña el sábado 13 de enero de 2024 en Iowa City, Iowa. (AP Foto/Abbie Parr) - Créditos: @Abbie Parr

“Vamos a pelear hasta el final, vemos mucho un camino”, dijo Haley en una entrevista con Fox News. “Lo que vemos de todos es que no quieren una revancha entre Biden y Trump, quieren ir en una nueva dirección, no quieren hablar de los nombres del pasado”, insistió.

Si Haley logra efectivamente hacerse del segundo lugar, el establishment republicano y el ala moderada del Grand Old Party se encolumnará rápidamente detrás de su candidatura en un último intento por arrebatarle el liderazgo del partido de Abraham Lincoln a Donald Trump. Antes de la votación, hubo varias señales en esa dirección. Larry Hogan, un republicano moderado, exgobernador de Maryland, un estado demócrata, salió en respaldo de su candidatura. Y varios medios reportaron que en Iowa habrá votantes demócratas e independientes que irán a votar por la exgobernadora de Carolina del Sur para reforzar su desafío a Trump.

DeSantis prometió ganar en Iowa, pero su campaña mostró en la recta final al caucus las mismas dificultades que tuvo desde el inicio. Otro incómodo episodio se viralizó en las redes sociales: un hombre le regaló un “trofeo a la participación” durante un acto de campaña, en medio de risas de la audiencia. Incómodo, DeSantis reaccionó: “No necesito un trofeo a la participación”, le respondió, con su esposa a su lado, antes de que dos hombres musculosos se llevaran al hombre a los empujones.