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Un fisicoculturista murió tras una fiesta electrónica: investigan posible consumo de éxtasis

Andrés Rodríguez Bonazzi tenía 36 años.
Andrés Rodríguez Bonazzi tenía 36 años. - Créditos: @Instagram

Pocos días después de que se diera a conocer el fallecimiento de una nutricionista en Mar del Plata luego de una fiesta electrónica, un caso similar conmociona ahora a la provincia de Tucumán. Se trata de Andrés Rodríguez Bonazzi, un fisicoculturista de 36 años que murió tras asistir a una fiesta electrónica en el club Central Córdoba, ubicado en la capital de la provincia.

Según informó el diario La Gaceta, después de ir a la fiesta, la víctima se descompensó y fue trasladada inmediatamente a un centro médico. Sin embargo, el martes sufrió un paro respiratorio y murió. Si bien la autopsia reveló que la causa de muerte sería una infección pulmonar, la fiscalía a cargo de Ignacio López Bustos solicitó que se realicen más pericias para descartar la hipótesis de una posible intoxicación con éxtasis.

El hombre de 36 años que falleció luego de una fiesta electrónica en Tucumán.
El hombre de 36 años que falleció luego de una fiesta electrónica en Tucumán. - Créditos: @Instagram

El hombre, oriundo de Salta, pertenecía al club de rugby Universitario de Salta, en donde se desempeñaba como jugador y profesor. También era profesor de Educación Física y personal trainer.

El presidente del club de rugby, Orlando Domínguez, explicó a La Gaceta que el joven sufrió una pancreatitis aguda mientras dormía. En tanto, el establecimiento publicó un mensaje de despedida para Bonazzi.

El caso de la nutricionista en Mar del Plata

Un caso similar adquirió mucho revuelo en las últimas semanas. Florencia Yturrioz, una nutricionista de 26 años, falleció luego de asistir a una fiesta electrónica en compañía de amigos. La víctima sufrió una descompensación horas después e ingresó a un centro de salud con una “insuficiencia respiratoria por intoxicación”.

Según la autopsia, sufrió las consecuencias de una intoxicación por drogas, específicamente metanfetaminas.

Pese a que el entorno de la joven dejó trascender la posibilidad de que el consumo se tratara de parte de un engaño de alguien que suministró droga a la víctima sin que esta lo percibiera, la causa judicial se mantiene como averiguación de causales de muerte. Frente a los primeros informes oficiales que llegan a la fiscalía, no habría ninguna situación ilícita a la vista. Autoridades judiciales advirtieron que solo podría darse esa situación en caso de que se pueda determinar quién fue el responsable y en qué circunstancias se dio la provisión de la droga que provocó la muerte.