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"Hoy es un día gratificante para el alma"

CIUDAD DE MÉXICO, marzo 30 (EL UNIVERSAL).- El intenso calor no detuvo la fe de un millón 385 mil creyentes y turistas que acudieron a la 181 representación del Viacrucis de Iztapalapa, donde el joven estudiante de Derecho, Christopher Gómez Hernández, escenificó el juicio, muerte y crucifixión de Jesús de Nazaret, en el Cerro de la Estrella.

Las sombrillas, gorras, botellas de agua y ropa clara fueron los elementos constantes de los fieles católicos y de quienes acudieron por gusto o curiosidad.

Desde las 8:00 horas de este viernes el movimiento en la demarcación fue constante por la presencia de los nazarenos con sus cruces de todos los tamaños que cargaban al hombro y con la muestra en su rostro del cansancio, dolor, pero, a la vez, la fe y el agradecimiento por cumplir la manda pactada, ya sea por la salud de algún enfermo o por tradición.

"Vengo desde hace 10 años a ver la escenificación. Es un día pesado por la espera, el calor, pero gratificante para el alma. Es agradecer a Jesús por todo lo que nos dio y da", dijo Perla González, quien acudió con su hija y su esposo y ocuparon la primera fila en la Macroplaza Cuitláhuac para presenciar los concilios, la presentación de Jesús ante Poncho Pilato y Herodes, así como la escena de los azotes, la colocación de la corona de espinas.

La alcaldía Iztapalapa desplegó más de 3 mil elementos de seguridad; 12 puntos de hidratación y servicio médico, que brindó atención a la ciudadanía. En total hubo 440 atenciones, 70% por daños físicos ocasionados por la caminata, 15% por golpe de calor y 15% por otras causas.

El sudor, el calor y cansancio no fue impedimento para soportar, incluso, más de tres horas de pie para ver pasar a Christopher personificando a Jesús hacia el Cerro de la Estrella, resguardado por los romanos, donde la gente soportó entre empujones las tres caídas.

"Aquí estamos desde las 9 de la mañana, esperando que inicie la representación. Es cuestión de fe y amor", dijo Antonia Espinosa del Barrio de la Asunción.

Christopher Gómez en su papel de Jesús llegó a las 16:00 horas al Cerro de la Estrella, donde cumplió su destino, la crucifixión del rey de los judíos; junto con Dimas y Gestas permaneció en la cruz, con la presencia de María, personificada por Michelle Alejandra Mendoza, del Barrio de San Lucas, y cuyo llanto resonó por el castigo y muerte de su hijo.

La madre de Christopher, Mónica Hernández, fue una de las espectadoras y lo acompañó en su travesía a lo lejos. Durante su paso reflejó orgullo de que su hijo representó a Jesús e, incluso, las lágrimas invadieron por momentos su rostro. Aseguró a EL UNIVERSAL que la buena condición física se debe a que es couch en un gimnasio y entrena de manera constante.

Después de que Jesús de Nazaret estuvo en la cruz, las nubes se cerraron para evitar el paso de los rayos solares y brindar un ambiente fresco a los asistentes. La alcaldía reportó saldo blanco y una asistencia total de 2 millones 473 mil personas, durante todas las actividades.