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Así fue el amistoso que inventó la Argentina para que Lionel Messi no jugara para España

Lionel Messi, ante Paraguay, en la cancha de Argentinos Juniors: el instante en el que selló su vínculo con la selección argentina
Lionel Messi, ante Paraguay, en la cancha de Argentinos Juniors: el instante en el que selló su vínculo con la selección argentina

Gerardo, Osvaldo, Pablo y Lionel. No se conocían entre ellos, aunque alguno podía haber escuchado sobre otro. Sus carreras profesionales tampoco coincidían: preparador físico, comerciante y socio vitalicio de Argentinos Juniors, periodista y relator de fútbol, y una joven promesa de la Masía de Barcelona. Claro, todos tenían el fútbol como punto en común. Y fue el fútbol el que cruzó sus vidas en el estadio Diego Armando Maradona, en una fría noche, un 29 de junio de 2004.

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Gerardo es Salorio. Mejor conocido como el Profe, llegó aquella noche a la Paternal junto al plantel argentino Sub 20, como parte del cuerpo técnico. Aunque su papel protagónico se había dado antes, cuando se ideó ese partido contra un débil combinado paraguayo, que, según se supo tiempo después, apenas había podido formar un Sub 22. Fue parte de las charlas entre Hugo Tocalli, DT del equipo argentino, y Julio Grondona, presidente de AFA, luego de que un VHS con “cinco o seis” jugadas del argentino que la rompía en España había llegado al edificio de la calle Viamonte. “El video lo ve Tocalli, me lo comenta. Se lo llevamos a Julio Grondona, quien con una rapidez bárbara se da cuenta de que estaba citado para jugar en la Sub 17 (de España). Y dice: ‘Acá tenemos que hacer algo, hay que armar un partido con planilla FIFA’. Lo llamamos a él primero y aceptó de inmediato. Esto fue como el debut de Maradona, todos estaban en la cancha... Se jugó y éramos 10. Decí que hay imágenes. Él llegó para el segundo partido, para que sea argentino para siempre”, rememoró el Profe Salorio en diálogo con LA NACION en 2015.

Osvaldo es Cook. Fue, según él aseguró, uno de los pocos hinchas que asistió al estadio aquella fría noche de junio. “Vimos luz, escuchamos por la radio que se jugaba el partido y nos vinimos”, contó este fanático del Bicho y socio vitalicio, sentado en uno de los bancos de suplentes. Fue, según el mismo relato, uno de los pocos o el único que presenció el debut de Maradona con la camiseta de Argentinos y la presentación de esta promesa con la selección argentina. “No sabíamos a qué veníamos y terminamos en un partido muy importante”, concluyó.

Tocalli y Salorio, protagonistas de lujo
Tocalli y Salorio, protagonistas de lujo

Pablo es Giralt. Hoy, un reconocido relator de fútbol. Aquella noche, pese a contar ya con trayectoria, aún formaba su perfil profesional en otra cadena televisiva. Había recibido una llamada días antes. “Argentina contra Paraguay, Sub 20, en el estadio de Argentinos”, fueron las palabras del productor, que sorprendieron a Giralt por la improvisada situación. Héctor Gallo, quien hacía campo de juego, hablaba del crack de Barcelona, inclusive antes de que ingresara al encuentro -lo hizo en el segundo tiempo-. “Había que vender un partido que estaba definido”, recordó el relator en una entrevista con LA NACION hace siete años. Minutos después, gritó el gol de este joven. Parecía uno más, pero tiempo después comprobaría que se trataba de uno importante, de esos que te meten en la historia.

“Estoy orgulloso de formar parte de la historia del fútbol argentino. Como periodistas, tenemos un rol activo, pero muy oculto. Yo no tengo nada que ver con él, no soy amigo, jamás le di la mano. Pero tenemos un punto en común que nadie lo puede modificar. Soy un ser humano común y corriente que tiene un punto en común con una estrella. De alguna forma indirecta, él me dio un lugar importante a mí. Esa es la cosa maravillosa que tiene esto”, destacó Giralt.

Lionel es Messi. El astro del fútbol mundial. Ganador de más de una veintena de títulos y de cuatro Balones de Oro. Histórico en Barcelona, ahora emblema de PSG y capitán de la selección argentina. Hoy, en Qatar, con el sueño de conquistar un título que hasta ahora se le hizo esquivo. Ya pasaron 18 años de aquel partido “a pedido” que la albiceleste disfruta cada día.