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Dani Alves, condenado: de aquel posteo celebratorio a Messi al oprobio de la cárcel

Dani Alves, durante una audiencia con la justicia española
Dani Alves, durante una audiencia con la justicia española - Créditos: @EUROPA PRESS/D.Zorrakino. POOL -

Era un emblema de la alegría que conlleva el fútbol de Brasil por el mundo. Dani Alves contagiaba con su simpatía y su sonrisa a todos alrededor. Y era, también, un ganador nato. Lejos de la modestia, el lateral mostraba a quien quisiera verlo todos sus galardones. Se ufanaba de ser, según los registros de los estadígrafos más serios del planeta, en el futbolista que más títulos había conquistado. Lo volvió a refrendar con un posteo de redes sociales el 19 de diciembre de 2022, un día después de que Lionel Messi -su amigo y compañero en el multicampeón Barcelona- levantara la Copa del Mundo en Qatar, luego de la electrizante final frente a Francia. Alves había estado en el Mundial, con 39 años y mil batallas sobre la espalda, pero nada pudo hacer para evitar la eliminación de su selección ante Croacia, en los cuartos de final, un encuentro que observó desde el banco de suplentes.

“Me importa un carajo lo que digan. Lionel Messi, este puto Mundial te quiso a ti, el puto fútbol te quiere a ti y los que amamos al fútbol te respetamos y te felicitamos ahora mismo por ese momento. Disfrútalo con tu familia. Como brasileño y como sudamericano sé que eso es más que ganar esa Copa”, fue el primer mensaje que escribió tras la victoria de la Scaloneta. Luego, posteó un fotomontaje con su imagen y la del 10 argentino; Alves con el número 43 y la Pulga con el 42, que simbolizaban los títulos ganados a lo largo de sus carreras. Allí escribió palabras misteriosas: “Le duela a quien le duela en mi caso, me voy con el historial limpio, con añoranza y con la frente en alto, voy a sufrir pero no recaeré, pero me vas a necesitar, a sacarte del fondo de ese pozo que me voy!”, expresó, acompañado del hashtag #podersudamericano.

El posteo de Dani Alves, en diciembre de 2022, luego de que Messi ganara la Copa del Mundo en Qatar
El posteo de Dani Alves, en diciembre de 2022, luego de que Messi ganara la Copa del Mundo en Qatar

A partir de ese momento, Alves posteó imágenes familiares: con Joana Sanz, su esposa desde 2017, con Pelé -fallecido el 29 de diciembre-, con Lewis Hamilton, con sus compañeros de Pumas, el club mexicano que lo había contratado a mediados de 2022 luego de su segundo paso por Barcelona.

Pero en el medio de esos posteos había detonado la bomba: la madrugada del 30 de diciembre, Alves agredió sexualmente a una mujer en Sutton, una prestigiosa discoteca de Barcelona, ciudad a la que había viajado a pasar el fin de año. Lo que sobrevino fue una bola de nieve que se fue armando lentamente, en consonancia con la firmeza de la víctima, que no dudó en denunciarlo y en sostener sus acusaciones.

Dani Alves, con la camiseta Pumas de México, su último equipo
Dani Alves, con la camiseta Pumas de México, su último equipo

El 1° de enero de 2023 ya había trascendido la denuncia y, en principio, el entorno del brasileño negó todo. Alves continuó como si nada, pero íntimamente sabía que el mundo se derrumbaría más temprano que tarde a su alrededor. El 8 de enero, una semana después de que estallara el caso, jugó su último partido con la camiseta de Pumas, en el Estadio Olímpico Universitario de la Ciudad de México, frente a Juárez. Alves ingresó al comienzo del segundo tiempo en lugar del mexicano Pablo Bennevendo; su equipo perdía 1 a 0, pero pudo revertir la situación y terminó con triunfo 2-1; el tanto del empate transitorio lo hizo el argentino Eduardo Toto Salvio, gracias a una asistencia del brasileño. Fue su última vez en un campo de juego.

A partir de entonces, la vida de Alves ingresó en un tobogán. Las acusaciones de la víctima empezaron a cobrar forma y la Justicia tomó el caso muy seriamente. El 20 de enero de 2023, quedó detenido. Y pese a los artilugios esgrimidos por sus abogados, no hubo mucho por hacer. Finalmente, se probó la agresión sexual y este jueves, poco más de un año después del hecho, el exfutbolista fue sentenciado a 4 años y medio de prisión más cinco años de “libertad vigilada”.