Cubano David Morell Jr. supera con sobresaliente el reto más duro de su carrera, ¿qué viene ahora para el King?

ESTHER LIN/SHOWTIME

Cuando alguien dice que David Morell Jr. es un talento especial, uno siempre toma la frase con recelo. Después de todo, el cubano había mostrado habilidades, pero no terminaba por enfrentar un alto nivel de oposición. Este sábado, quizá, esas palabras de elogio cobraron una fuerza mayor.

Morrell Jr. mantuvo su condición de invicto y se anotó otra victoria por nocaut al eliminar a un durísimo Aidos Yerbossynuly en el duodécimo y último asalto de su combate principal en The Armory, Minneápolis, en su segunda presentación en la pantalla de Showtime.

“El tipo era fuerte, pero así soy yo, hombre’’, expresó Morrell, quien apenas posee 24 años de edad, luego de su convincente triunfo en la velada de Premier Boxing Champions.

“Un nocaut es un nocaut, en el primer asalto o en el duodécimo, lo que sea’’.

Morrell (8-0, 7 KO) controló en gran medida el combate durante toda la noche haciendo mucho daño y destrozando la cara de Yerbossynuly (16-1, 11 KO), quien pensó que sería el primer humano no solo en romper el invicto del cubano sino de ponerle un pare a esa corriente optimista en torno a lo “especial’’ de su talento.

Yerbossynuly, quien esperó 14 meses para enfrentarse a Morrell por el título “mundial’’ secundario de la Asociación Mundial del Boxeo en las 168 libras, fue duro como la piel de un zapato, tuvo muchos momentos buenos e intentó ganar la pelea a como diera lugar.

Pero el muchacho de Villa Clara resultó superior en todos los aspectos, combinó explosividad con poder, se movió a sus anchas en el ring e hizo fallar mucho al kazajo para reafirmar que su techo de calidad aún está muy lejos de alcanzar su verdadero límite.

Las cosas cambiaron realmente en el último asalto cuando Morrell derribó a un Yerbossynuly que no tenía buenas piernas a partir de ese momento antes de que el árbitro Tony Weeks le penalizara con un punto por sus repetidos agarres como única manera de sobrevivir.

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Luego Morrell lo remató de forma brutal al punto que Yerbossynuly estaba muy inestable cuando se puso de pie y el propio antillano ayudó al conocido réferi Weeks a llevar a su rival vencido a la esquina, justo a los 2:34 minutos en el asalto, y mostró mucha deportividad antes de estallar de alegría y recibir los aplausos de su público fiel en Minneápolis.

Morrell volvió a decir que quería que David Benavídez fuera el próximo, pero ahora que el campeón interino del Consejo Mundial se enfrentará a Caleb Plant -lo cual no es oficial, pero se informa que los contratos están firmados por ambas partes- dice que está listo para cualquier otro.

Lo cierto es que Morell parece ya estar listo para cualquiera.