Cuando las trabas para reunir a los amantes "enferman más que el virus"

Mariángela Velásquez
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Parejas que participan en la campaña "Love is not turism" (Captura www.loveisnottourism.org)
Parejas que participan en la campaña "Love is not turism" (Captura www.loveisnottourism.org)

Las restricciones de viajes y el cierre de fronteras no sólo han golpeado a la economía mundial. Miles de parejas binacionales quedaron separadas desde que comenzó la pandemia del Covid-19 por la negativa de los gobiernos a permitir las reunificaciones de novios, causando un daño emocional imposible de cuantificar.

El meollo del asunto es que se trata de parejas que no están casadas ni tienen registro formal de su convivencia.

La campaña Love is Not Turismo (El amor no es turismo) intenta ejercer presión para que las autoridades migratorias permitan la movilización de esas personas para que puedan reunirse con sus amados.

No se trata de negacionistas que desean el levantamiento de las medidas de contención del virus. Entienden que las pruebas para detectar el SARS-Cov-2 y las cuarentenas son necesarias y están dispuestos a acatarlas.

"No queremos viajar y hacer turismo. Tenemos un destino: los brazos de nuestros seres queridos. Estamos dispuestos a hacer cuarentena por el tiempo que sea necesario. Estamos dispuestos a someternos a pruebas tantas veces como sea necesario", dicen en su sitio web.

Hasta el momento 11 países europeos han levantado o suavizado las restricciones: Dinamarca, Noruega, Holanda, República Checa, Islandia, Austria, Suiza, Finlandia. Alemania, Francia y España.

Se cree que unos 9.000 europeos viven apartados de sus parejas por la imposibilidad de obtener los permisos de viaje. En algunos países que autorizaron la reunión de los amantes, solo piden una declaración jurada de la relación amorosa y salir negativos en la prueba de Covid-19.

Pero casi todos agregaron letras pequeñas a las normas: Los noruegos establecieron que la pareja tiene que haberse reencontrado al menos una vez y tener nueves meses saliendo juntos. Los holandeses sólo piden 3 meses de relación, pero exige que los encuentros hayan sido frecuentes. Los franceses exigen la presentación de pruebas de la relación en un consulado.

Imagenes de la campaña #LoveIsNotTurism
Imagenes de la campaña #LoveIsNotTurism

Los españoles autorizaron la entrada de las parejas siempre y puedan comprobar la solidez de la relación.

El Ministerio de Exteriores de España indicó que el extranjero que desee ingresar a ese país para visitar o vivir con su pareja debe ir al consulado español del país donde se encuentre para probar documentalmente que que se trata de “una pareja estable y duradera, asimilable a una pareja de hecho”, informó la agencia EFE.

El solicitante deberá presentar billetes conjuntos de avión, un acta de declaración firmada por un notario, inscripción en el padrón electoral o una cita para contraer matrimonio en España. También son pertinentes contratos conjuntos de alquiler, bienes comunes o hasta haber recibido una invitación a una boda a nombre de los dos.

Corazón partío

Decenas de parejas publicaron fotografías que capturaron felices momentos previos a la pandemia. Y aunque todas las historias expresan la tristeza de la separación, algunas son verdaderamente desgarradoras.

Neleke Geriere escribió que no todas las historias de amor son protagonizadas por jóvenes y que para ello no existe edad ni género.

"Mi amor vive en Tenerife (Islas Canarias, España), donde es residente pero tiene nacionalidad belga. Yo vivo en Bélgica y viví en Tenerife durante unos 4 años pero tuve que regresar a Bélgica por circunstancias familiares ajenas a mi voluntad y me quedé atrapado aquí. El tiene 72 y yo 56. Él es jubilado y yo tengo una discapacidad, así que el dinero es escaso, pero hemos estado juntos por más de 5 años. Primero comenzamos como buenos amigos y luego se transformó en algo mayor: amor verdadero. ¿Cómo probamos eso?".

Su deseo es vivir juntos en Tenerife después de más de seis meses de soledad. Ambos están enfermos y económicamente no pueden seguir manteniendo dos viviendas.

"Espero con todo mi corazón que las personas de todo el mundo que se aman mutuamente puedan vivir juntas sin estar casadas o probar que tienen una relación de más de dos años". Impedir por todos los medios a que las parejas se reúnan "está enfermando a la gente más que el virus", expresó Nekele.

Otra conmovedora historia, entre miles, es la de Deauke y Saúl, de Bélgica y México, quienes permanecen separados desde marzo 2020.

"Hemos estado juntos desde 2014, yendo y viniendo entre Europa y México. Y en julio de 2018, tuvimos un hijo varón. "Pensábamos pasar juntos la Navidad del 2020 y el Año Nuevo en México con familiares y amigos antes de que Saúl viniera a vivir a Bélgica porque nuestro hijo comienza la escuela infantil en febrero de 2021".

Con la pandemia, esos planes parecen cada vez más lejanos. Ella permanece en Bélgica con el niño y Saúl sigue en México. La mujer lamenta que la única manera que tiene su hijo de dos años de comunicarse con su padre es a través de las redes sociales.

Algunos de los afectados, como Tashnae Henry, apelan directamente al buen corazón de las autoridades para flexibilizar las normas de viaje de los novios.

"Mi pareja y yo hemos estado juntos por dos años. Soy de Jamaica y él es de España. Este virus nos ha separado, hasta ahora, durante cinco meses. Por favor, urgimos al Consejo Europeo que tome en consideración nuestro llamado, así como el de muchos otros en el mundo. Por favor, colóquese en nuestro lugar y dennos la posibilidad de reunirnos con los que amamos".

Algunos comisionados han escuchado las súplicas e intentan hacer que los miembros de la Unión Europea (UE) levanten las restricciones a los ciudadanos estadounidenses y otros aliados europeos.

La Comisionada para los Asuntos Internos de la UE, Yiva Johansson, ha instado a que las figuras prominentes de la industria turística y los estados miembros tomen medidas inmediatas en nombre del amor.

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