Cristiano Ronaldo: del paseo por las calles a la curiosa multa que le cobró el plantel de Juventus

Claudio Mauri

Entre tantos efectos y consecuencias que inesperadamente desató la pandemia del coronavirus figura la desaceleración de los contratos millonarios de muchos futbolistas que están en Europa. Acostumbrados a negociar a la alza en una burbuja que no paraba de hincharse, la parálisis de la industria obliga a varios jugadores a consensuar recortes con los dirigentes para mantener la viabilidad económica de los clubes.

Juventus es el que implementó una de las políticas más agresivas. Desde que comenzó la crisis sanitaria y hasta el 1 de julio, la Vecchia Signora calcula un ahorro cercano a los 90 millones de euros en lo que dejarán de cobrar mensualmente sus jugadores. De acuerdo con un informe de La Gazzetta dello Sport, quien aceptó la quita más grande es Cristiano Ronaldo, que habría renunciado a 10 de los 30 millones brutos que percibe por temporada.

En la última semana, Cristiano también fue noticia porque junto con su representante, el poderoso Jorge Mendes, donó un millón de euros para equipamiento de hospitales de Oporto y Lisboa. Su millonaria contribución se inscribe dentro de las que hicieron otras grandes personalidades del fútbol, como Lionel Messi, Pep Guardiola y Robert Lewandowski, quienes también aportaron un millón cada uno a distintos centros sanitarios.

Este Cristiano generoso con su patrimonio y comprensivo con la crisis global tiene una contracara más reticente en una situación que no excede a la de una anécdota que pertenece al plantel de Juventus y que fue revelada por uno de sus jugadores, el arquero polaco Wojciech Szczesny en su podcast Prosto w Szczene.

La expulsión ante Valencia

Szczesny contó que a Cristiano le llevó dos meses aceptar que debía cumplir con el reglamento disciplinario interno de Juventus. El delantero había sido expulsado a los 30 minutos del primer tiempo ante Valencia en la Champions League de la temporada anterior. Por esa falta, el portugués debía comprarle una computadora iMac a cada uno de sus compañeros. "Le tomó mucho tiempo cumplir porque le costaba asumir la expulsión. Estuvimos dos meses discutiendo porque él decía que no había hecho nada malo", expresó el arquero que compite por el puesto con Gianluigi Buffon.

La tarjeta roja que recibió del árbitro alemán Felix Brych fue muy controvertida. Cristiano tuvo un leve forcejeo en la entrada al área con el defensor colombiano Jeison Murillo, que cayó y recibió de Cristiano un imperceptible tirón de pelo. Brych, tras consultar con uno de sus asistentes, lo expulsó y desató un tremendo desconsuelo en Cristiano, que se tiró al piso, sollozó, se quejó ("no hice nada, no hice nada", se le leía en los labios, mientras se le caían las lágrimas) y en la entrada al vestuario debió ser tranquilizado por Pavel Nedved, exjugador y dirigente de Juventus.

Tras resistirse durante dos meses porque consideraba que su expulsión había sido injusta, Cristiano cumplió con la compra de un iMac para cada compañero.

"Sí, todos tenemos un iMac", confirmó entre sonrisas Szczesny, que también admitió que una vez incurrió en una falta y debió comprarle auriculares a todos sus compañeros: "Me confundí de día, pensaba que era martes, pero era miércoles y llegué tarde a un entrenamiento. Un retraso de media hora, me estaban esperando Allegri (el director técnico) y mis compañeros ya se frotaban las manos por la multa que debía pagar. Tuve que comprar auriculares Dr. Dre Beats para todos".

Cristiano está desde hace varios días en su ciudad natal, Funchal, adonde viajó para acompañar a su madre, que había sido internada por un ictus (afección cerebro-vascular). Este domingo, en su cuenta de Instagram, publicó una foto luego de que su progenitora fue dada de alta en el hospital para continuar una recuperación domiciliaria. Días atrás, Giovanni Cobolli Gigi, presidente de Juventus entre 2006 y 2009, cuestionó las últimas apariciones públicas del portugués: "Dijo que se iba a Portugal por su madre, pero ahora solo aparece para hacerse fotos en la pileta".

Feliz por el alta médica de su madre

No menos controvertida fue la aparición pública este domingo de Cristiano por las calles de Funchal junto a su esposa Georgina y dos hijos. A su llegada, el 7 cumplió con el aislamiento de 15 días al proceder de un grupo que tuvo tres casos positivos: Dybala, Matuidi y Rugani. Portugal, si bien no es uno de los países europeos más afectados por el virus Covid-19, contabiliza 6000 infectados y 119 muertes. El Gobierno dictó una cuarentena que permite algunas actividades de recreación por las calles, pero desde algunos sectores se señaló a Cristiano por no dar el ejemplo de aislamiento.