Coronavirus: "Hay psicosis pero es exagerada", dice una familia argentina que vive en un foco de la epidemia en Italia

Elisabetta Piqué

ROMA.- Crece el miedo al ritmo de la meteórica difusión del nuevo coronavirus en Italia -que causó once muertos y 322 casos, hoy los primeros en zonas del sur, 2 en Toscana y 3 en Sicilia-, pero para una familia argentina que vive muy cerca de uno de los dos focos de la epidemia, en el Véneto, "hay psicosis, pero es exagerado".

"Nosotros estamos tranquilos, atentos obviamente, tomamos precauciones, no somos inconscientes, pero a mí me parece que está un poco exagerada la cosa", dice Vanda Bortot, porteña de 52 años que vive junto a su familia en Galzignano Terme, localidad en provincia de Padua que queda a diez kilómetros de Vó Euganeo, el pueblo que se volvió famoso porque un jubilado de 78 años que se convirtió en la primera víctima mortal de coronavirus en Italia, era oriundo de allí.

Ahora este pueblo se encuentra en cuarentena, sellado y rodeado por militares que no dejan ni entrar ni salir a nadie. Lo mismo sucede en otra área mucho más amplia de Lombardía, considerada el segundo epicentro del brote, que incluye a 11 pueblos de la provincia de Lodi.

"Estamos tranquilos, tomamos las precauciones que hay que tomar porque estamos muy cerca del foco, pero también creo que hay demasiado alarmismo, esto es solo el inicio y va a haber muchos más contagios", asegura Vanda, en diálogo telefónico con LA NACION. Fiel reflejo de su calma en medio del caos, cuenta que está manejando rumbo a las montañas del Trentino Alto Adige para irse a esquiar junto a sus dos hijos y unos amigos.

"Allá no hay emergencia y ya que los chicos no tienen clase, me tomé el día", explica esta argentina de origen véneto que trabaja como administrativa en un comedor universitario -que se encuentra cerrado-. Tiene tres hijos: Matías, que tiene 25 años y está viviendo y estudiando en Berlín; Natalia, de 23, que acaba de recibirse y que se encuentra con ella; y Lucas, de 11, que está durmiendo en el asiento de atrás. Su marido, Juan Carlos Cadorin, ingeniero electrónico, sí ha ido a trabajar.

¿Cómo está viviendo esta situación de película de terror que se vive en Italia, un país semi-paralizado? "Estamos preocupados, atentos, pero estamos tranquilos", repite. "Me da rabia que se esté exagerando, que se haya desencadenado esta psicosis que tiene que ver con el italiano promedio ignorante que se la pasa frente a la tele, lee muchas cosas falsas en las redes sociales y que toma por asalto los supermercados y los saquea, nadie entiende por qué... Nunca vi algo así", admite.

Vanda tampoco esconde su bronca porque, pese a la alarma, también hay quienes no respetan la cuarentena impuesta por las autoridades muy cerca de su casa. "No es cierto que Vó Euganeo se encuentra cerrado: conocidos que salieron a pasear por senderos que hay en las colinas de la zona me contaron que se encontraron con gente de Vó caminando por ahí! ¡Si estás en cuarentena, quedate en cuarentena, no salgas a caminar! Pero así somos...", lamenta.

Vanda detalla que se reunirá en la montaña con amigos que, en estos días de vacaciones de Carnaval, tenían pensado ir al sur, a Puglia. "Pero tuvieron que suspender porque si ahora bajan al sur, ahí los ponen en cuarentena porque vienen del Véneto, donde hay más de 30 casos registrados... Ahora los apestados somos nosotros", comenta.

Conocidos de ella también están tranquilos, subraya Vanda, aunque todos, como ella, indignados por lo que se está viendo por internet, donde está repleto de fotos de góndolas de supermercados vacías. "Está exagerada la cosa", insiste, concepto que le explica a diario por teléfono a su mamá y a su hermano, que viven en Ramos Mejía y están preocupados, así como su marido lo hace con su hermana, que también está en Buenos Aires.

"Por ahí nos están mintiendo y nos morimos todos", agrega, en broma, al destacar que, tal como lo reiteran una y otra vez las autoridades italianas, la verdad es que se trata de una gripe con una mortandad muy baja.

"Acá en Italia las personas que murieron por el coronavirus estaban ya enfermas y eran grandes. Algo de virus entiendo porque estudié bioquímica en Buenos Aires y por lo que sé, si te contagiás y sos bien asistido y curado, la mortandad es mínima. Lo siento por los que se murieron, pero ya estaban enfermos", reitera.

¿Qué la parece el hecho de que en la Argentina hayan decidido implementar controles en el aeropuerto de Ezeiza a todos los que llegan en vuelos desde Italia? Vanda aplaude la medida: "Me parece correcto. Acá cerraron los vuelos desde y para China y fue una estupidez hacerlo porque se perdió el control de los pasajeros que regresaron a Italia desde China haciendo escala en otros países europeos. Así que está muy bien".