Coronavirus: advierten que las pandemias serán más frecuentes y profundas

Martín De Ambrosio
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Las pandemias serán más frecuentes, se dispersarán más rápidamente, y afectarán vidas y a la economía global de manera más profunda aún. Esas son las principales -y desalentadoras-conclusiones de un reporte del Intergovernmental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosystem Services (Ipbes), que también calcula el costo económico del Covid-19:solo hacia julio pasado fue de entre 8 y 16 billones de dólares (trillions, en inglés).

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El trabajo hace foco en que están en aumento las condiciones que generan nuevas enfermedades, en particular debido a la mala relación del humano con el resto de los seres vivos, ya que las nuevas enfermedades tienen origen en animales (son zoonóticas el ébola, el zika, la gripe A, el vih y el propio Covid-19) en contacto estrecho con personas que los manipulan.

De todos modos, el estudio no se queda en el diagnóstico negativo, sino que también hace un listado de acciones que podrían atenuar las consecuencias, si se actúa de manera preventiva y no reactiva ante la pandemia consumada. En una línea, "reducir los cambios globales ambientales realizados por humanos puede reducir el riesgo de pandemias".

El Ipbes es una entidad conformada en 2012 para mantener la biodiversidad y los ecosistemas compuesta por científicos y gobiernos, del que participan 137 estados (incluido el argentino). Es el equivalente al Panel Intergubermanental de Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés).

Este informe -resultado de un taller virtual de 22 expertos realizado en julio pasado, con agregados y revisiones- era esperado porque el Ipbes se había consagrado como un actor importante tras el anuncio de mayo de 2019 respecto del millón de especies en peligro de extinción por la acción humana, pero aún no se había expedido con esta contundencia acerca de una pandemia que llega en un momento en que las dos principales amenazas, como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, continúan pese a los fuertes frenos a la actividad económica global.

Causas

Para los autores del reporte, las condiciones subyacentes de la pandemia son las mismas que llevan justamente a esos problemas preexistentes, e incluyen el cambio de uso del suelo (típicamente, la deforestación, que ha causado un tercio de las nuevas enfermedades reportadas desde 1960), la expansión e intensificación de la agricultura, el tráfico de vida silvestre y el consumo.

"Estas condiciones llevan a que personas, animales de granja y la vida silvestre estén en contacto estrecho, lo que permite que microbios animales pasen a las personas y se generen infecciones, que pueden derivar en focos epidémicos y más esporádicamente en verdaderas pandemias que se desparraman por caminos, centros urbanos y viajeros globales", indica el sumario ejecutivo del trabajo. En el análisis se agrega el aumento exponencial del consumo, sobre todo por parte de países en desarrollo y economías emergentes, pero también inciden los países que tienen altísimos niveles de consumo desde hace alrededor de un siglo.

"La pandemia de Covid-19 dejó clara la importancia de la ciencia y los expertos para el proceso de toma de decisiones y ejecución de políticas", mencionó en la conferencia de prensa esta mañana, Anne Larigauderie, directora ejecutiva del Ipbes. "La pandemia exacerba además desigualdades sociales en atención médica, es más severa en mujeres, pobres e indígenas", indicó Peter Daszak, que dirigió el reporte.

Planeta sano

Manuel Jaramillo, director general de la Fundación Vida Silvestre, que no participa de Ipbes, acuerda en que "la biodiversidad es la mejor vacuna para un planeta sano que nos permita estar protegidos de futuras pandemias". "Solo con suelos, ríos, bosques, océanos, aire, clima y especies sanas podremos tener una naturaleza sana y un planeta sano con gente sana", agrega.

El reporte deja una serie de datos a considerar, como la existencia estimada de 1,7 millones de virus sin descubrir en mamíferos y aves, de los que entre medio millón y 850.000 podría afectar a los humanos. Las reservas de patógenos más importante están en murciélagos, roedores, primates, algunas aves (como las acuáticas) y animales domesticados como cerdos, camellos y aves de corral. "La disrupción ecológica de los humanos y el consumo no sustentable llevan a un riesgo pandémico", subraya el trabajo. La responsabilidad es de los cambios generados por el ser humano y "culpar a la naturaleza es erróneo, porque la aparición de estas enfermedades es causada por actividades humanas y sus impactos en el ambiente".

También hubo un párrafo para el cambio climático y su posibilidad de que lleve a nuevas pandemias al generar movimientos de personas, naturaleza, reservas y vectores y dispersar patógenos al llevar a más contactos entre especies e interrumpir la dinámica habitual entre huésped y patógeno.

Acciones

El reporte también remarca la necesidad de transformaciones "y el uso de la evidencia científica para identificar opciones de políticas para prevenir pandemias". Y, aunque reconoce que muchas de ellas pueden parecer costosas y difíciles de ejecutar y hasta de impacto incierto, "los análisis económicos sugieren que los costos son triviales en comparación con los billones (trillions, en inglés) de dólares del impacto del Covid-19".

Como otros informes, pide reducir el consumo excesivo de carne y promover un consumo responsable de materias primas de los lugares donde pueden emerger enfermedades (Asia, África subsahariana y toda área de intersección entre grandes poblaciones, vida natural y animales encerrados), así como el tráfico de naturaleza y derivados. "La conservación de áreas protegidas y medidas que bajen la explotación no sustentable en regiones de gran biodiversidad reducirá el contacto naturaleza-animales de criadero-humanos y ayudará a prevenir el desarrollo de nuevos patógenos", indica. También hay un punto sobre la "restauración ecológica", que juzgan central para la conservación, la adaptación climática y la provisión de los llamados servicios ecosistémicos. En ese sentido, no deja de señalar que "las vacunas y las terapéuticas descansan en el acceso a la diversidad de organismos, moléculas y genes que existen en la naturaleza"; muchas de ellas a través del conocimiento ancestral de indígenas.

El informe también pide que se lance un panel intergubernamental de alto nivel para la prevención de pandemias y para el trabajo integrado de científicos, que incluya impactos económicos y la implementación de lo que se ha denominado One Health Approach (una salud que relacione la humana con la animal y la ambiental). Dice que todos estos cambios son posibles y generarán beneficios a la salud, la biodiversidad, las economías y el desarrollo sustentable. Y finaliza: "Sobre todo, proveerá una visión de futuro en la cual se pueda escapar a la actual era pandémica".

El reporte completo se puede leer aquí.