Conoce al podargo australiano, el ave más fotogénica de Instagram

Allyson Waller
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Un podargo, un ave nocturna nativa de Australia y el sureste asiático, en el Zoológico de Staten Island en Nueva York, el 11 de julio de 2014. (Chang W. Lee/The New York Times)
Un podargo, un ave nocturna nativa de Australia y el sureste asiático, en el Zoológico de Staten Island en Nueva York, el 11 de julio de 2014. (Chang W. Lee/The New York Times)

Con su pico ancho y encorvado y sus ojos grandes, el podargo australiano (un ave nocturna que en ocasiones es confundida con un búho) es impresionante a la vista.

A tal grado que ha sido coronado como el “ave más instagramable” por investigadores en Alemania que analizaron cómo los usuarios de las redes sociales interactuaban con algunas de las cuentas más populares en Instagram sobre fotografía de aves.

El estudio, dado a conocer la semana pasada, examinó más de 27.000 fotografías de aves en nueve cuentas de Instagram con una cantidad de seguidores combinada de casi 3,5 millones de usuarios. Todo fue con el objetivo, dijeron los investigadores, de responder a una sencilla pregunta: “¿En qué consiste una gran fotografía de un ave?”.

El atractivo estético de una fotografía a menudo tiene poca relación con nociones convencionales de belleza, según el estudio. El color de un ave puede motivar a los usuarios a darle me gusta a una fotografía en Instagram (las aves azules y rojas generan más me gusta que las amarillas y verdes, descubrió el estudio). Sin embargo, a menudo, entre más única o inusual sea la apariencia de un animal, hay más respuesta de la gente, dijo Katja Thömmes, una investigadora posdoctoral en la Universidad Hospital Jena en Alemania y una de los autores del estudio.

Thömmes se embarcó en el estudio como parte de su tesis en la Universidad de Konstanz. Desarrolló un método que llamó el puntaje de Atractivo Estético de la Imagen (IAA, por su sigla en inglés), el cual usa el comportamiento de los me gusta de los usuarios de Instagram para medir qué imágenes la gente considera estéticamente agradables. Como una fotógrafa no profesional y alguien que estudia la estética, Thömmes dijo que siempre ha estado interesada en por qué una fotografía es buena.

“Estoy convencida de que parte de la experiencia de la estética humana surge de las características objetivas del estímulo”, dijo a través de un correo electrónico. “En el dominio visual, hay ciertos colores, formas e incluso estadísticas de la imagen más fundamentales que son más atractivas para nuestra percepción que otras”.

Gregor Hayn-Leichsenring, quien redactó el estudio con Thömmes, es un ávido amante de la fotografía de aves. Después de que se enteró de la investigación de Thömmes, sugirió que la aplicarán para intentar identificar al ave más fotogénica en Instagram.

“Pensé que este método, el puntaje IAA, sería una gran herramienta para investigar fotografías de aves en términos de atractivo estético y de informar a la gente qué aves son las más fotogénicas”, dijo Hayn-Leichsenring, también un investigador posdoctoral en la Universidad Hospital Jena. “O posiblemente, solo me pregunté por qué a nadie le agradan mis fotografías de aves”.

Thömmes explicó el método IAA de esta manera: supongamos que una fotografía recibe me gusta 12.425 veces en Instagram.

“Ese número por sí solo no tiene mucho significado, especialmente si deseamos compararlo con otra fotografía”, dijo ella. Sin embargo, al “controlar por alcance y tiempo”, comentó, “podemos, por ejemplo, mencionar que la fotografía X recibió un 25 por ciento más me gusta de lo que la exposición a la audiencia por sí sola puede explicar”.

Los seguidores de la cuenta de Instagram de la Sociedad Nacional Audubon, que fue incluida en el estudio, a menudo responden a especies de aves coloridas, como búhos y colibríes, dijo Preeti Desai, la directora de redes sociales y narrativa de la sociedad.

“Siempre hemos descubierto que los retratos de cerca de las aves son los que más resuenan con nuestros seguidores”, dijo Desai, “pero las aves involucradas en comportamientos interesantes, ya sea en fotografías o videos, despliegan vistas inesperadas de la vida de las aves que la mayoría de las personas no ven en la vida real”.

El podargo australiano tiene una habilidad para mimetizarse con sus alrededores debido a la coloración de su plumaje, al camuflarse mientras se posa sobre las ramas de los árboles. Su nombre en inglés (Frogmouth, “boca de rana”) es debido a su amplia y aplanada apertura del pico, que se puede abrir grande como una marioneta, lo que la hace apropiada para atrapar a su presa. Principalmente localizado en el sureste asiático y Australia, el podargo es un tanto sedentaria, dijo Tim Snyder, el conservador de aves en el Zoológico de Brookfield en Chicago, que actualmente cuenta con tres podargos australianos bajo su cuidado.

Los ojos del podargo australiano que ven hacia el frente (los ojos de la mayoría de las aves están ubicados a los lados de su cabeza) los hacen más “agradables” y “parecidos a los humanos”, dijo.

“Siempre lucen enojados”, dijo Snyder. “La mirada en su rostro simplemente luce como que siempre están frustrados o enojados contigo cuando te ven y eso es solo la disposición de las plumas y la forma en la que sus ojos miran y eso. Es algo divertido”.

Jen Kottyan, la gerenta de la colección aviar y de conservación en el Zoológico de Maryland en Baltimore, la llama “cara de ave en reposo”.

Además del podargo, otras aves populares en Instagram incluyen a los turacos (aves frugívoras con pigmentos impactantes que se encuentran en África), así como palomas, urracas y los eurilaimos.

Thömmes dijo que no esperaba que el podargo obtuviera el primer lugar cuando se embarcó en el estudio. Entre las más de 27.000 imágenes que ella y Hayn-Leichsenring examinaron, el podargo apareció en solo 65, mencionó ella.

“El podargo tiene ese factor sorpresivo ya que simplemente no luce como ninguna otra ave, con sus rasgos faciales casi antropomórficos”, dijo Thömmes. “Debo admitir que me he encariñado bastante con esta peculiar ave nocturna”.

This article originally appeared in The New York Times.

© 2021 The New York Times Company