Confirmado. El Inter no sabe jugar fuera de casa y cae sin paliativos ante Chicago Fire

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El Inter Miami llegó con mucha ilusión al SeatGeek Stadium buscando un triunfo ante el Chicago Fire, pero definitivamente este equipo no sabe ganar fuera de casa y cosechó otra dura derrota, la tercera de forma consecutiva.

El Fire fue mejor y el triunfo 3-1 cuando menos es merecido ante un Inter que se mostró inferior incluso antes de salir a la cancha cuando el entrenador Phil Neville dio la alineación.

Durante el encuentro el equipo de Miami dio chispazos de buen juego, pero en verdad fue dominado por Chicago que tiró más (14-7) y mejor con cuatro disparos entre los tres palos y tres goles.

Por el Fire marcó el colombiano Jhon Durán (40’) y el suizo Xherdan Shaqiri (64’); mientras por el Inter lo hizo el goleador argentino Gonzalo Higuaín.

De este modo el Inter desaprovechó otra oportunidad de alcanzar los puestos de playoffs, de los que ahora los separan 4 puntos, al permanecer en el 9no lugar con 36 puntos, producto de 10 victoria, seis empates y 13 derrotas, que son muchas, con 36 goles a favor y 49 en contra, lo cual indica que muchos no se merecen representar a Miami.

Igualmente le quedan cinco finales, la primera este martes ante el Columbus en el DRV PNK Stadium, para remontar y salvar el pellejo, quedando entre los siete primeros, algo que parece cada vez más lejano, sobre todo porque todavía le queda jugar dos partidos fuera

El entrenador de Miami salió sin Damion Lowe, al que el equipo extraño demasiado, con Nick Marsman; DeAndre Yedlin, Chris McVey, Ryan Sailor, Kieran Gibbs, Gregore, Jean Mota; Indy Vassilev, Alejandro Pozuelo, Robert Taylor; Gonzalo Higuaín.

Neville mantuvo a Marsman en la puerta, dio entrada a Pozuelo, quien no jugó por sanción, y puso a Vassilev en lugar de Ariel Lassieter. Dejando en el banco además Bryce Duke y Coco Jean, dos de sus jugadores diferentes.

Juego

El primer tiempo terminó merecidamente 1-0 favorable al Chicago Fire, que controló el juego (57%) y tiró más (7-4). La diferencia es que el único disparo entre los tres palos fue gol y el de Miami fue a las manos del portero, tras un córner ensayado.

El Fire salió mucho más enchufado, haciendo dueño y señor del partido durante la primera media hora, aprovechando que el Inter parecía jugar con 10, porque Vassilev no daba una, todos los balones que tocaba los perdía y estorbaba por la banda derecha.

Pero cuando Miami comenzó a jugar mejor llegó el batacazo al minuto 40. Cuando un Gibbs muy blando no solo permitió que le centraran, sino que su desvío superó a Sailor y fue a la cabeza de Durán, quien remató muy bien el balón a las redes, imposible de ser alcanzado por Marsman.

El resto del tiempo el Inter apretó un poco, pero le faltaron ideas para generar jugadas de gol.

En la reanudación del partido más de lo mismo, con un Inter descafeinado, que buscaba con tibieza el marco rival esperando, hasta el minuto 62, en el que toca por decreto de Neville hacer los primeros cambios.

Entró Duke por Vassilev y Joevin Jones por Gibbs y no se habían acabado de asentar en la cancha cuando llegó el 2-0 para el Fire, en un ataque por la derecha del área en el que Taylor y Mota permitieron otro centro corto que, tras un mal despeje de Yedlin, cayó en los pies de Shaqiri, quien sacó un bombazo imposible para Marsman.

Con Duke el juego mejoró y el Inter encerró a Chicago en su área, la entrada de Lassiter dio más profundidad y tanto dio el cántaro en la fuente hasta que el Fire comentó un penalti sobre Pozuelo al minuto 80.

Higuaín ejecutó magistralmente la pena máxima y con su gol número 11 acercó al Inter en el marcador 2-1, devolviendo la ilusión a los hombres de rosa. Pero cuando parecía que era posible llegó el error y tiró todo por tierra.

Yedlin regaló un balón en ataque y en la contra Durán dejó a todos atrás, a todos menos a Jones, quien preocupado por la llegada de Shaqiri no supo cerrarle y le regaló todo el pasillo izquierdo para que encarara libre de marca a Marsman y le fusilara, poniendo el definitivo 3-1 en el marcador al minuto 87.

Miami no pudo levantarse de este mazazo y nada le salió en lo adelante en su débil intento de remontar el partido.