¿Realista o equivocada? La idea del PSOE madrileño de colegios abiertos 11 meses al año genera un intenso debate

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Llega mayo, la recta final del curso, y comienza el quebradero de cabeza para las familias. ¿Cómo organizarse con los niños en las más o menos 10 semanas que se avecinan sin clase? Abuelos, campamentos, excedencias… Cada padre y madre se organiza como puede en función de sus posibilidades económicas, familiares y laborales. Desde el PSOE de Madrid quieren ponérselo más fácil a los madrileños y se les ha ocurrido un plan que, básicamente, consiste en abrir más tiempo los colegios públicos, como avanzaba El País. El problema, como les han hecho notar cientos de internautas a los socialistas madrileños, es que a eso no debería llamársele conciliación.

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Juan Lobato, presidente del partido en dicha Comunidad Autónoma, compartía la información publicada por El País con el siguiente mensaje en Twitter: “Proponemos abrir los #colegios públicos de la Comunidad de Madrid desde las 7h y hasta las 19h, y desde el 1 de septiembre hasta el 31 de julio. Queremos facilitar la #conciliación de todas las familias madrileñas con niños de entre 3 y 12 años”. Un texto por el que está recibiendo infinidad de críticas en las que padres y no padres le responden que la solución para los problemas de la conciliación no puede pasar por ‘aparcar’ a los niños en el colegio durante 12 horas.

Más allá del titular, lo que recoge la información publicada por el citado medio sobre la propuesta es que los colegios abran del 1 de septiembre (algo a favor de lo que la presidenta Isabel Díaz Ayuso se mostró hace no mucho) y no cierren hasta el 31 de julio con un horario de las siete de la mañana a las siete de la tarde. ¿Qué harán durante este tiempo los niños? El plan incluye la contratación de alrededor de 3.000 monitores para ofrecer a los niños actividades de todo tipo con las que estar entretenidos y aprendiendo mientras están en el colegio. Es decir, como un campamento, pero público. En el texto se habla de deportes, robótica, cultura y creatividad y el presupuesto sería de unos 35 millones de euros al año. Los monitores se ocuparían de los menores en los días sin clase y en las horas fuera del horario lectivo.

Los socialistas inciden en que lo que buscan es fomentar la “conciliación de la vida familiar y laboral de una forma flexible porque es un servicio que puede ser usado en función de las horas que se necesiten”. Es decir, que no se trata de que los niños estén 12 horas en el colegio, sino que cada familia pueda organizarse según sus necesidades. Por otro lado, apuntan, de esta manera también “se lucha contra la pobreza infantil porque se garantizan dos comidas saludables a los menores”. Un problema del que cada año se alerta cuando el colegio cierra y, con él, los comedores. Ofreciendo un horario más amplio se eliminarían situaciones en las que uno de los progenitores se vea obligado a reducirse la jornad oa pedir una excedencia para ocuparse de sus hijos reduciendo los ingresos, por ejemplo.

Sobre el papel y simplificando, lo que está proponiendo el PSOE son campamentos de Navidad, Semana Santa y Verano en los colegios públicos. Es algo que ya existe, pero que cuenta con unas plazas muy limitadas, que se adjudican por sorteo y que no siempre coinciden con las necesidades de cada familia. Eso supone que quienes no cuentan con abuelos o algún familiar que se pueda ocupar de los menores mientras los padres trabajan se vean obligados a recurrir a los campamentos privados. Y estos, en ocasiones, implican un desembolso que puede llegar a estar por encima del sueldo. Es decir, que puede darse la situación que un padre o madre con dos hijos, por ejemplo, tenga que pagar por un campamento de un mes más dinero del que ingresará por su trabajo. Con lo que propone el PSOE, se entiende, esto no ocurriría.

Sin embargo, y es lo que están haciendo notar los internautas a Lobato, conciliar no es que los niños estén más tiempo en el colegio para que los padres puedan pasar más tiempo en el trabajo. La mayoría de los comentarios al mensaje del dirigente socialista van en ese sentido. “Es más fácil esto que tener derechos laborales dignos o fomentar el papel que las denostadas redes familiares y vecinales han tenido siempre. La educación como parking de niños y adolescentes”, se puede leer en una de las críticas.

“Conciliar no es abrir más las tiendas, ni los colegios. Conciliar es dotar a las familias de tiempo para pasarlo juntos”, apunta otro. “Claro y que duerman ahí ya de paso. Para solucionar este problema no hay que atajarlo desde la educación y los niños, sino desde facilidades para la conciliación familiar y ajuste de horarios. El adulto es quien se tiene que adaptar al niño y no al revés”, remarca otro comentario.

Aunque la mayoría son comentarios en contra, también hay quien considera que “esta propuesta del PSOE de Madrid es muy acertada y necesaria. Y no implica, en ningún caso, renunciar a otras medidas de conciliación. ¿Lo ideal es que padres y madres puedan pasar más tiempo con sus hijos e hijas y que las jornadas laborales tengan una duración compatible con la vida? Sí. ¿Vamos a lograr esto en el corto o medio plazo? No. Por eso la propuesta del PSOE es plenamente realista y necesaria”.

Además, como señalaba una madre, “que la conciliación sea esto es horroroso. Que también sea una de las poquísimas posibilidades que tienen ese 45% de familias monomarentales de mantener un trabajo, también”.

Lo que demuestra el intenso debate que ha generado la propuesta del PSOE es que el problema de la conciliación va más allá del cuándo cierran y abren los colegios. Se trata de que, si se tienen hijos, es complicado pasar tiempo con ellos con una jornada completa; la intensiva en muchos casos se reduce al verano y una reducción de jornada implica una reducción de sueldo cuando con niños en casa los gastos son mayores. Eso, en el caso de los trabajadores por cuenta ajena. Cuando se es autónomo los malabarismos para conciliar se multiplican. Se trata de un problema que implica un profundo cambio estructural.

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