Todos coinciden: Rusia ganó, en fallo antidopaje

EDDIE PELLS
·2  min de lectura

Rusia y sus detractores encontraron un inusitado punto de acuerdo en el escándalo de dopaje que ha envuelto al deporte mundial y a los Juegos Olímpicos durante los últimos seis años.

Los rusos indicaron que la decisión del jueves, la cual redujo de dos a cuatro años la penalización en los Olímpicos y otros grandes eventos, constituyó una victoria.

“Es la primera vez que han sido veraces y sinceros durante todo este sórdido asunto”, dijo Travis Tygart, presidente de la Agencia Antidopaje de Estados Unidos.

Y mientras que Rusia celebró en su mayoría la sanción de dos años que impuso el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), otros la consideraron un atenuado fallo que constituye un error de la justicia, al no hacer que el país pague por sus transgresiones.

“Me deja desconcertado cómo un sistema considerado deshonesto, tramposo y plagado de dopaje sistemático por el TAS, puede escaparse con una suspensión de sólo dos años”, aseguró Linda Helleland, exvicepresidente de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

O para dejarlo más claro: “Mi punto es que esto realmente no es una sanción”, indicó el exesquiador de cross-country estadounidense Noah Hoffman, quien representa a un grupo de defensa de los atletas en el mundo.

El TAS concluyó que Rusia cometió todo aquello de lo que se le acusa —infracciones que llevaron a la AMA a imponer la sanción original de cuatro años tras la investigación que concluyó en diciembre pasado.

Pero la máxima corte del deporte internacional no publicó la decisión completa de 186 páginas, que daría un indicio de las razones para reducir la sanción a la mitad.

Ofreció una declaración de los árbitros en el caso, quienes consideraron “asuntos de proporcionalidad en las sanciones y, en particular, la necesidad de generar un cambio cultural y alentar a que la siguiente generación de deportistas rusos participe en un deporte internacional limpio”.

Líderes del movimiento olímpico esperaban durante años un “cambio cultural” del sistema deportivo de Rusia, pero cualquier indicio de que estuviera ocurriendo sufrió un traspié con los actos que llevaron a que el TAS considerara el caso.

Esto se centró en la promesa que le dio Rusia a la AMA de dar acceso a más de 23 millones de megabytes de archivos digitales que hubieran ayudado a detallar y perseguir algunas de las infracciones que surgieron del esquema de dopaje del país que inició en el 2010.

Cuando la AMA finalmente tuvo acceso a los archivos —en enero del 2019, mucho después de que las reformas y la limpia institucional debieron ocurrir— encontró que las autoridades rusas estuvieron ocupadas hasta la fecha límite, borrando y alterando los documentos.

Rusia apeló la decisión y el TAS respondió recortando la sanción a la mitad —un periodo que incluirá los Juegos Olímpicos de verano en Tokio y de invierno en Beijing— y relajando algunas de las restricciones clave.

“Es una victoria para Rusia”, admitió Mikhail Bukhanov, presidente de la agencia antidopaje rusa (RUSADA).