La Ciudad denunció que el kirchnerismo incumplió el acuerdo para mantener la paz frente al departamento de Cristina

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La vicepresidenta Cristina Kirchner deja su departamento de Recoleta.
La vicepresidenta Cristina Kirchner deja su departamento de Recoleta. - Créditos: @Fabián Marelli

A pesar de que el clima de batalla campal del sábado se disipó y durante la jornada de hoy no hubo altercados, el gobierno porteño denunció esta noche que el kirchnerismo incumplió la tregua entre ambos, dejando la situación en la calle con final incierto.

Desde la administración de Horacio Rodríguez Larreta fueron concluyentes. Sostenían que la decisión de acampar en plena calle Juncal para “bancar” a la vicepresidenta no era parte de lo acordado. Tampoco las “batucadas, fuegos artificiales, corte de calle ni feria”, según palabras de ministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad, Marcelo D’Alessandro. En diálogo con LN+ ratificó que si no liberan la calle, la policía porteña va a reprimir. “No queremos invisibilizar a la militancia, es un derecho constitucional, pero eso no puede tener de rehén a los vecinos del barrio. Si no liberan, vamos a actuar con firmeza”.

“Quieren la provocación constante para generar la violencia”, agregó el funcionario, en el final de una jornada en la que todo se mantuvo por carriles de tranquilidad, con algunas decenas de militantes kirchneristas en el lugar y la policía porteña en la zona pero sin intervenir.

Con Aníbal Fernández jugando de local en las oficinas ministeriales de la calle Gelly, la reunión entre funcionarios nacionales y porteños en la noche del sábado intentó pacificar los ánimos. “Fue tensa al principio, hubo discusión, pero después arreglaron”, contaron fuentes de ambas administraciones, el día después de los duros enfrentamientos entre militantes kirchneristas y la policía federal, en torno del vallado dispuesto por el gobierno de Rodríguez Larreta para contener a los manifestantes.

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“Ustedes se creen con derecho a hacer cualquier cosa, y en la calle no se puede”, espetaron los representantes de Rodríguez Larreta según fuentes porteñas. “Tenemos el derecho de apoyar a Cristina”, retrucaron los enviados del oficialismo según conocedores del diálogo.

La tregua conseguida luego del diálogo incluyó el retiro de las vallas por parte de la policía y el compromiso, desde el cristinismo, de no generar más complicaciones ni llamar a nuevas marchas . Y ambas partes cumplieron anoche con lo acordado, aunque la policía porteña ubicada a unos metros del departamento de Juncal y Paraná y las quejas de funcionarios del Frente de Todos durante todo el día después hablan de la precariedad de un acuerdo entre dos sectores distanciados desde hace rato, con enconos mutuos que la acusación del fiscal Diego Luciani contra la vicepresidenta volvió a azuzar.

Zona del vallado durante la manifestación en apoyo a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Zona del vallado durante la manifestación en apoyo a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. - Créditos: @Marcos Brindicci

“Se acordó una convivencia hacia adelante. Ellos le hicieron caso a Cristina y se fueron, también prometieron no convocar otra vez. Nosotros levantamos las vallas y la policía se va a quedar en la zona”, afirmaron desde el edificio de la calle Uspallata, que tuvo como negociadores al ministro de Gobierno, Jorge Macri, y a D’Alessandro. Con el ministro del Interior de la Nación, Eduardo de Pedro, y el viceministro de Justicia, Juan Martín Mena, acompañando a Fernández, desde el kirchnerismo acataron el pacto, pero durante la jornada hicieron hincapié en la “violencia” de la policía. De Pedro hizo circular, desde temprano, un video en el que se ve al diputado Máximo Kirchner intentando ingresar al edificio donde vive su madre, entre insultos y empujones, sin lograr su cometido.

“Muy grave. Ayer, cuando ya no había vallas, un grupo de policías de la Ciudad le impidió al diputado Máximo Kirchner ingresar al domicilio de su madre siendo golpeado e insultado. Detrás de un falso republicanismo esconden un profundo autoritarismo y desprecio por la democracia”, afirmó el ministro del Interior en el texto que acompañó las imágenes. Cerca de De Pedro intentaron este domingo bajar el tono de la disputa, y destacaron que difícilmente se registren nuevos incidentes. “Va a estar tranquilo, no le sirve a nadie que esto se desmadre”, coincidían desde distintos despachos oficiales, y mostraban como ejemplo la salida de la propia vicepresidenta, quien pasado el mediodía saludó a los militantes y se subió a un auto oficial para visitar a su hija Florencia, sin incidentes.

Militantes frente al departamento de Cristina Fernández de Kirchner en Recoleta
Militantes frente al departamento de Cristina Fernández de Kirchner en Recoleta - Créditos: @Alejandro Guyot

Desde el gobierno porteño pusieron en duda que los insultos que se oyen en el video hayan surgido de miembros de fuerzas de seguridad, como aseguran desde el cristinismo, y al tiempo reconocieron que “no fue buena idea” montar el vallado, que enardeció a los leales a la vicepresidenta y les dio “la excusa perfecta” para generar los choques con la fuerza policial.

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El jefe de gabinete porteño, Felipe Miguel, había enfrentado a las cámaras por la tarde para defender la necesidad de vallar la calle Juncal. Algunos miembros del larretismo lo sindicaron ayer a la hora de buscar culpables por el descontrol y la violencia vividas en Recoleta durante varias horas, pero desde el gobierno porteño afirmaron que la decisión de vallar “se tomó entre todos” porque la situación “no daba para más”. También agregaron que Miguel dio aquella conferencia de prensa porque su aparición coincidió con la ida de D´ Alessandro y Macri a conversar con el Gobierno.